20 ABRIL 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
ARCO: OBRA EN VIDEO, de Carlos Motta (2022)
Soporte de imagen
-DIGITAL 8000
Fecha de diario
2026-04-20
Referencia
11489

LOS DÍAS 5 (2026)
“Situado en alguna nebulosa lejana hago lo que hago, para que el universal equilibrio del que soy parte no pierda el equilibrio”. Antonio Porchia
Sábado, dieciocho de abril de dos mil veintiséis

¿Quién fui; quién soy; quién seré? Contesto: a lo primero, apenas me acuerdo y tampoco lo sabe nadie para poder consultar; a lo segundo: Nadie; y a lo tercero: un muerto enterrado sin lágrimas, con alivio y descanso para mí, el único interesado.
No, ahora, tan temprano, no pretendo ponerme dramático porque no me siento un maldito. Es más, será un buen día, seguro.
Ayer por la mañana, cuando volví de darme una vuelta al sol, escuchando Presentes (que tanto me está gustando); me encontré en la puerta de su casa a mi vecina (vivimos a cincuenta metros, ella ligeramente más arriba, en nuestra travesía, en la tan solo habitamos tres vecinos y medio. A pesar de estar tan cerca podemos pasarnos meses sin hablar y sin vernos (yo si la veo a ella porque mis ventanales delatan sus movimientos). En treinta años, nunca nos hemos visitado. Ella es justamente diez años más joven que yo (actualizamos los datos biográficos ayer, por si nos habíamos olvidado de algo). A pesar de la diferencia de edad a su favor, tengo que afirmar atrevidamente que estoy más ágil que ella (no se lo dije). Eso no me supone ninguna ventaja cualitativa porque no disputaremos la meta en una carrera.
Nos preguntamos por nuestras respectivas vidas de estos días, y también confirmamos lo que ya sabemos el uno del otro. Por ese lado, todo en orden. No me dijo que se haya echado novio. Me habría alegrado, con razón o sin ella, porque aprecio a mi vecina. Al menos las presumibles carencias sexuales las tendría resueltas, supongo, y no como yo.
Como me gusta disfrutar de pequeños placeres en mi escasa relación con los otros; procuro provocar reacciones, medio en broma, pero seriamente, con afirmaciones sentidas y trascendentes. Ayer, cuando cruzamos información sobre nuestros momentos vitales de ahora mismo, ella me dijo que le estaba yendo estupendamente (mejor que antes, en su destruido matrimonio con un desagradable mostrenco, entendí), porque hace vida social con amigos y familia (vive sola). Por mí parte, le informé con naturalidad (sin llorar, ni nada), que lo único que hago es esperar a la muerte que ya se demora tontamente. Y, claro, ella reaccionó con escándalo y nerviosismo. Me dijo apurada: –no digas eso-. Yo me reí para mis adentros, por lo listo y valiente que me sentí ¡qué fácil es ser tonto!
Hoy la entrada se me está yendo de las manos porque solo pretendía escribir sobre lo tranquilo que me encuentro en estos días, primaverales ya, y a lo que me dedico: aparte de a lo de siempre, a realizar pequeñas chapuzas domésticas, por ejemplo reinstalar mi sistema de riego programado para mis jardineras y tiestos, con lo que estoy teniendo problemas y contratiempos, pero cuando consigo arreglarlo, me siento eufórico, contento, y entonces me tumbo a dormir la siesta frente a mi ventanal en mi clausura, o a planear qué película veré por la noche, o cuál será la siguiente novela que leeré, o a comprar una entrada para el Teatro de Rojas de mi ciudad. El próximo día 24, asistiré a ver la obra: Carmen, nada de nadie (Carmen Díaz de Rivera) sobre su papel relevante en la transición, junto a Adolfo Suárez.
Así voy construyendo la historia de mis sencillos afanes y pequeñas satisfacciones.
Cuanto más me alejo de los deseos imposibles, más tranquilo y conforme conmigo mismo me siento. Pronto obtendré la distinción “honoris causa” de aventajado estoico.
La Fotografía: Asisto todos los años y desde hace muchos, a Arco, Feria de arte contemporáneo de Madrid, para inspirarme y porque a veces encuentro imágenes de posibles alter ego, como la de hoy. Lo digo por lo fácil que me resulta hacer de tonto, como he dicho antes.

Pepe Fuentes ·