20 SEPTIEMBRE 2026

© 2017 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2017
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ACROS 100 (50)
Fecha de diario
2026-09-20
Referencia
8346

DIARIO DEL ESPANTO 15 y 2
“Cerrar los ojos… no va a cambiar nada. Nada va a desaparecer simplemente por no ver lo que está pasando. De hecho, las cosas serán aún peor la próxima vez que los abras. Sólo un cobarde cierra los ojos. Cerrar los ojos y taparse los oídos no va a hacer que el tiempo se detenga». Haruki Murakami
Miércoles, dieciséis de septiembre de dos mil veintiséis

… La situación e incidente que relaté en la entrada de ayer, abre un dilema de orden filosófico, sociológico, político y moral: ante el conflicto de tener que elegir entre la indulgencia hacia actitudes y opiniones individuales, por encima de los intereses, valores y disciplina aceptada por los integrantes de un grupo, organización, empresa, o sociedad libremente constituida, como es el Real Madrid; o los intereses superiores como es el caso de la unidad territorial española amparada por la constitución; se da por bueno que prevalezcan intereses o “ideales” alternativos y claramente insurgentes de individuos saboteadores a título personal; u organizaciones a nivel nacional. Es decir, se opta, por la perezosa y flácida indulgencia.
La clave: la cobardía e indiferencia crónica y temblorosa de todo un país (España), y al frente un gobierno asesino y traidor. El gran infame (Sánchez), nos está poniendo a prueba a los españoles al dejarnos sin referentes éticos y sociopolíticos (ha desmontado la Constitución por la vía de hecho del incumplimiento sistemático), lo que nos obligará a reinventarnos como sociedad y a crear un nuevo modelo de estado. Dejará la nación como un páramo arrasado y humeante (llegaron los bárbaros y pudieron con todo), la democracia destruida y los referentes para el funcionamiento como estado, como son las instituciones, incendiadas y aniquiladas.
El caudillo inclemente debe decirse a sí mismo, después de mí, nada, el caos absoluto, por eso me necesitarán siempre. Desprecia a sus súbditos por débiles y sumisos.
Por mi parte, mientras defiendo indubitablemente la libertad individual; también deseo en mi fuero interno, que haya normas fiables, creadas para el acatamiento y el orden que nos vertebren como país; así como, a otros niveles, a los grupos humanos, organizaciones, instituciones, sociedad civil en general, para así crear un campo de acción estable y sólido que nos garantice la seguridad y también la libertad a todos. A esas reglas del juego, tan aparentemente incómodas se le denominan leyes, reglas o normas, y sin ellas la convivencia es imposible, ni siquiera las competiciones deportivas podrían existir.
Ah, y, por último, la desgracia de Ceuta no ha sido una crisis migratoria; sino una invasión asesina instigada y organizada por Marruecos, 141 muertos: 78 en Ceuta y 63 en Marruecos, en el mar.
Una vez más, han sido las palabras interesadamente utilizadas en el relato con el único propósito de manipular e impulsar intereses partidistas y privadísimos de los gobernantes (ejercicio cenagoso y narcisista del poder), la clave de bóveda para crear este monstruoso malentendido. Estos individuos están resultando los detentadores de poder más infaustos y canallas de nuestra historia como nación. Ni siquiera el Rey Felón, el peor de nuestra historia por traidor, alcanza la inmensidad traicionera del presidente impostor.
Y, por último, un estado desarticulado moralmente, es un campo abonado para que proliferen toda clase de aprovechados y parásitos, y por si fueran pocos los “listos” aparecen en el escenario los futbolistas (héroes de masas y gurús sociales con nivel intelectual cercano al cero absoluto), que, amparados por el caos generalizado se arrogan el derecho a opinar (un puro ejercicio de vanidad) y confunden emigrantes vulnerables con activos beligerantes de un país contra otro por intereses estrictamente políticos (Marruecos contra España) ¡Estamos arreglados!
La Fotografía: Un ciudadano anónimo e impotente, que prefiere cerrar los ojos y el entendimiento para no tener que enfrentarse al deterioro de valores y atentado generalizado contra su propia dignidad como integrante del infierno de país en el que vive. Cuando despierte de su hibernación, si es que lo hace, todo estará mucho peor.

Pepe Fuentes ·