6 SEPTIEMBRE 2026

© 2025 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2025
Localizacion
PELICULA: La comedia de la vida, de Roy Andersson (2007
Soporte de imagen
-DIGITAL 12.800
Fecha de diario
2026-09-06
Referencia
11785

LOS DÍAS 9.1 (2026)
Ser nadie es una forma de libertad”. Manuel Vilas
Viernes, cuatro de septiembre de dos mil veintiséis

Hoy he salido a caminar muy temprano, tanto que he tenido que hacerlo durante casi una hora para que empezara a amanecer y eso que iba en dirección levante.
Camino por cuatro recorridos diferentes, por la misma senda: un día en una dirección y otro en la contraria; otro día en dirección diferente y alternativa y dos con giros transversales, pero siempre partiendo de la misma senda; los dos restantes hasta cerrar el círculo semanal repito algunas de las anteriores. Mi actividad caminada es terriblemente previsible y tediosa, eso sí, siempre con el río Tajo como testigo de mis solipsismos y lecturas con mis orejas.
Este año llevo caminado un kilómetro más de media diaria: 7,8, que en 2025.
Nunca camino junto a alguien (me horrorizaría) y en cuanto a los saludos con otros paseantes son escuetos, leves y descomprometidos, no pasan de hola o buenos días o adiós.
Estoy bien así. No quiero ningún tipo de relaciones sociales. Sería peor que el infierno: tener que hablar de las mismas cosas a diario.
En la senda del río, a la que acudo desde hace décadas, suelo saludarme con los caminantes habituales una vez nos hemos cruzado cuatro cinco veces y hemos cogido confianza visual. Menos con dos mujeres raras.
Con estas señoras, que caminan una detrás de la otra a cuatro o cinco metros de distancia, lo que impide que conversen, me cruzo dos o tres veces a la semana desde hace casi dos años. Avanzan con un semblante terroríficamente adusto y una palidez mortal. Espectrales hasta el susto.
Lo más extraordinario es que, como me intrigan hasta la perturbación, hoy, por la dirección y el horario que llevaba sabía que me las encontraría, así que me he propuesto, a pesar del hermetismo y gélida expresión conventual, saludarlas, aun sabiendo que podrían ni contestarme. Asombrosamente, al cruzarnos y a un mismo tiempo hemos intercambiado un solemne y antiguo -buenos días- como si nos hubiéramos comunicado espiritualmente que hoy era el día del saludo.
Tengo que procurar un acercamiento porque estoy intrigado por saber si están vivas o son replicantes. Ya veremos. Lo contaré.
Por si fuera poco, la novedosa emoción de la mañana, al entrar en mi calle, por el sur, me he ido encontrando y entablando, sucesivamente, una conversación de unos minutos con todos mis vecinos…
La Fotografía: En mi pequeño barrio llevo viviendo toda la vida (65 años); y, curiosamente, soy el más desconocido de todos mis convecinos del barrio todo. No me conoce nadie, salvo los nueve de mi calle, pero superficialmente y porque vivimos en casas individuales con lo que quedamos señalados los unos por los otros; si viviera en un bloque de pisos, solo nos ignoraríamos en un ascensor.

Pepe Fuentes ·