3 MARZO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
Zoo, Madrid.
Soporte de imagen
-DIGITAL 1250
Fecha de diario
2026-03-03
Referencia
11439

DIARIO ÍNTIMO 140.1
«Enamorarse es individualizar a alguien por los signos que causa o emite». Gilles Deleuze
Lunes, dos de marzo de dos mil veintiséis

Después de quince días de espera a que los dos mutuos candidatos nos encontráramos, por fin llegó el momento: con escrupulosa puntualidad por parte de ambos (17 h), llegamos al sitio acordado: restaurante La Manzana, en la Casa de Campo, de Madrid.
No sabíamos nada el uno del otro, yo al menos no conocía nada de Inés, y ella tampoco de mí, aunque no sé la información previa que pudo facilitarle nuestra intermediaría.
Me encontré con una mujer increíblemente joven para lo que imaginaba, alta y atractiva. Esta feliz circunstancia, lo achaqué a un error de nuestra común agente a la hora de armonizar edades. Pero bueno, ahí estábamos, dispuestos a jugarnos el ser o no ser de una buena tarde y a priori hasta del futuro y ese es un momento inigualable, mágico e incendiario.
Inés apareció vestida informalmente, de absoluto casual con unos pantalones vaqueros, botines negros, un jersey azul y un abrigo de lana marrón largo. Sin maquillar y con su media melena casi rubia suelta.
Yo, observaba su cara, quizá buscando algún signo del paso del tiempo que nos igualara en algo, pero esos síntomas todavía no habían llegado a su rostro ni a su cuerpo.
Nos sentamos. Comenzamos a charlar con los inevitables titubeos e incluso el escepticismo de dos completos desconocidos, pero con buena disposición y plena simpatía. Reconozco que al principio me disturbo la evidencia de la gran diferencia de edad entre nosotros, que a mí no me beneficiaba precisamente. Me relajé enseguida, la suerte está echada.
A partir de nuestras presentaciones (sin ninguna formalidad): quiénes éramos y nuestro lugar en el mundo, Inés fue creciendo y creciendo ante mis ojos, al mismo tiempo que yo me sentía disminuir y disminuir. A pesar de todo, no me sentí incómodo en absoluto, todo lo contrario; me estaba pareciendo una mujer fascinante y estupendo que estuviéramos pasando el último sol de la tarde de domingo juntos…
La Fotografía: Donde no llego con imágenes lo intento con palabras. Ayer, la experiencia superior fue conocer a Inés; pero de ella, obviamente, no tengo fotografía. Sin embargo, sí tengo de mi visita por la mañana al Zoo, mientras esperaba el momento de encontrarme con Inés. Visité el Zoo de Madrid hace veintiséis años. Tenía un buen recuerdo, aunque prendidito con alfileres en la memoria, salvo por las fotos que realicé en aquella ocasión. Lo animales que más me han gustado siempre de los bastantes zoos que he visitado, han sido los elefantes, las jirafas, y, especialmente, los rinocerontes…

Pepe Fuentes ·