1 MAYO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
PELICULA: Sentido y sensibilidad, de Ang Lee (1995)
Soporte de imagen
-DIGITAL 12.800
Fecha de diario
2026-05-01
Referencia
545

DIARIO DE MI FELICIDAD 21
“El privilegio absoluto es escribir, no existe gracia más elevada. A veces la publicación no es más que un añadido, a menudo un menoscabo del placer inicial. Obtenerla a costa de un esfuerzo considerable, de una angustia enfermiza de una dolorosa obsesión no cambia nada. A la alondra no se le ocurriría estigmatizar los tormentos que le ha provocado volar. ¿Acaso su canto en pleno vuelo no es una expresión de alegría? Ningún pájaro se hace la víctima”. Amélie Nothomb (Psicopompo)
Martes, veintiocho de abril de dos mil veintiséis

No sé porqué hoy me he despertado a las cinco de la mañana, y encima para confirmar mi desorden físico y mental, me he levantado. Ningún deseo me acuciaba y mucho menos ilusión por nada. Sí, pero he actuado como si ambos artificios se estuvieran agitando dentro de mí. Pues no.
He tomado mis pastillas, incluido un analgésico (nunca tomo, porque no me duele nada), en previsión de que mi sobresfuerzo me causara dolor de cabeza, que tampoco suele suceder; me he preparado mi café cortado y he subido a la clausura. He corregido un par de entradas (ayer y anteayer), y he comenzado a escribir esta. Tan temprano es cuando mi cuerpo se encuentra en mejor disposición para la escritura. Ahora, todavía no ha salido el sol, aunque ya apunta su claridad desde el lejano levante.
Anoche, cuando me disponía a cenar, encendí la televisión, como siempre, para ver algo que me interesara y me distrajera de mi rutinaria cena diaria (siempre la misma); y, de pronto, inesperadamente, saltó a la parrilla, Sentido y sensibilidad, de Ang Lee (1995), a partir de la novela de Jane Austen.
Un alegre sobresalto me llevó a ver la película, por supuesto. Desde la primera imagen ya no pude apartar la mirada de la pantalla. Tenía previsto una biografía sobre Kafka, de Agnieszka Holland, ya empezada; pero la dejé para otro día.
Mi entusiasmo por la historia de Austen, maravillosamente realizada por Lee, fue total y absoluta ¡qué deliciosa historia! Tan romántica, amable y melodramática al mismo tiempo, Emma Thompson está arrebatadora, tan contenida, pero apasionada y apasionante, y por si fuera poco, el brillante guion adaptado de la novela es suyo. Una mujer de inmenso talento y un atractivo de enamoramiento súbito. Puro gozo de principio a fin.
Mi entusiasmo por el romanticismo amoroso del XIX, y por Jane Austen, me llevará esta noche a ver La joven Jane Austen, de Julian Jarrold (2007), y pasado mañana Orgullo y prejuicio, de Joe Wright (2005), encantado de la vida (ya estoy esperando el momento de comenzar a verla). A Franz Kafka lo dejaré para otro día.
Ya ves, tío, siempre quejándote sin motivo por todo: -vida plana, vejez, insustancialidad existencial, forzada abstinencia sexual, soledad, aislamiento y bla bla bla… pensamientos tristes e idioteces, porque tienes tu santa libertad para la improvisación y unos recursos que te permiten acceder a lo deseable y placentero a cualquier hora (sí ya sé que estoy defendiéndome como gato panza arriba, pero no puedo hacer otra cosa, al menos me queda eso, la resistencia numantina…). Al fin y al cabo, tienes la mejor vida que imaginar se pueda. Y encima no me duele nada, que es la más genuina y absoluta causa de la felicidad. Si no hay una bella mujer que me haga cosquillas y me haga reír, qué más da. Todo no se puede tener al mismo tiempo, porque sería causa de que se obturaran las vías de percepción y placer. Puro embrutecimiento. Mejor experiencias selectivas y equilibrio entre lo bueno y lo malo (es lo malo lo que hace apreciar lo bueno). La felicidad es un aprendizaje diario, siempre activo y selectivo. Me parece.
Ah, y siempre me quedará la escritura de madrugada, el mejor y más propio de mis placeres.
Lo dejo aquí, a las 7:45, no vaya a ser que estropeé estas estupendas sensaciones.
La Fotografía: ¡¡¡qué belleza la de Emma Thompson!!! Y que inteligencia, la mucha que se necesita para montar el perfecto guion de Sentido y sensibilidad. Por una mujer como ella moriría: conque me dedicara una sola de sus vibrantes miradas todo habría tenido sentido, el nacer, por ejemplo, aunque el hacerlo me costara morir como a cualquiera.

Pepe Fuentes ·