PERCEPCIONES DE UN (viejo) ESPAÑOL 1 y 3
“Karl Popper llamaba a recelar de quienes decían conocer las leyes que conducían al futuro, porque en realidad reclamaban una dictadura. Así son los socialistas desde su origen. Sánchez solo es uno más, quizá el más perverso que haya habido en España porque ha llevado al extremo la teoría del poder del socialismo”. Jorge Vilches
Martes, trece de octubre de dos mil veintiséis
El ser “abominable psicótico”, narcisista perverso y traidor, decidió convocar elecciones legislativas el próximo veintinueve de noviembre.
Nadie lo esperaba, pero todos lo deseábamos. Si me paro a pensar un poco en el futuro adivino un infierno y un campo de batalla incesante e inclemente para nuestro país. En las peores visiones veo al pequeño dictador detentando el poder indefinidamente; y si no, al frente de hordas salvajes incendiando la calle de noche y de día. Y a los partidos de derechas peleando entre sí, todos los días hasta que todo, finalmente, se vaya a la mierda.
La campaña: dos meses de tortura estética y ética diaria.
Veremos espectáculos bochornosos protagonizados por los partidos políticos.
Insultarán al sentido de la decencia y el bien hacer y sentir de ciudadanos normales que solo deseamos ser bien tratados, con respeto y consideración.
Mentirán a todas horas y con cualquier pretexto, especialmente el partido que ha gobernado en estos últimos ocho años porque está en su naturaleza; lo mismo que estaba en la de Hitler, Stalin o Mao matar y matar y matar. Y después seguir matando y así hasta millones y millones y millones de personas inocentes. Nunca habrían renunciado a esa fatal vocación asesina.
El dictadorzuelo de aquí, un pobre hombre ridículo y miserable le pasa exactamente igual, pero a pequeña escala, aunque inmensas para nosotros que las sufrimos, sencillamente porque el contexto y escenario geopolítico no le permite actuar a lo grande. Si él hubiera manejado un gran poder en aquella época, habría actuado exactamente lo mismo que ellos. Tiene los mismos componentes patológicos que aquellos.
No obstante, observo un ligero matiz de diferencia, los grandes genocidas de la historia, los tres señalados, por no remontarme a otros y más atrás, fueron abducidos, en su origen, por un ideal utópico en el que creyeron. Tenían un plan para el mundo y esos ideales devinieron en ideologías funestas y ciegas; y de ahí al delirio enfermizo. Como a este de aquí, nadie pudo someterlos a un estudio y diagnosticar su profundo desequilibrio psíquico. Murieron convencidos de su verdad. Fueron unos iluminados horrorosa y cruelmente equivocados. Nadie pudo pararlos. ¿Podremos nosotros aquí? No me contesto porque no lo tengo claro.
El de aquí no es exactamente lo mismo, por insignificante e ignorante. Este es solo un matón de barrio, un mafioso peligroso que no llega más lejos porque carece de perspectiva y concepto, y bien mirado, de grandeza y valga la paradoja. Pero sobre todo de valores. Los mafiosos tienen códigos que todos respetan; este ni eso, solo existe en él una pequeñita y pueril necesidad vanidosa y primaria de ser aplaudido y adorado (y, seguramente, enriquecido).
Es tan barato que solo merece desprecio por minimizarnos y faltarnos al respeto todos los días. Así lo ha hecho durante ocho largos años.
¡Que asco me da toda esta maloliente mierda que encarna el “abominable psicótico”
La Fotografía: Vamos derechitos al descarrilamiento (como en Adamuz). El tren avanza a gran velocidad, descontroladamente y sin maquinista porque está estúpidamente embriagado de vanidad. El siniestro total es inevitable. Nuestra democracia, tan endeble e infundada ha fracasado porque somos un país incívico e ignorante (aunque ayer dijera lo contrario porque me puse épico), y lo peor, incapacitados para el aprendizaje, como hemos sido siempre, por lo siglos de los siglos.