Diario del Desamor 1.2
“Hay una erotización de las defensas perversas, es decir, que el perverso experimenta placer con la manipulación. El otro (la víctima) está totalmente confundido, mientras que el agresor sabe muy bien donde se encuentra. Cuanto más desvaloriza al otro, mejor se siente, cuanto más lo paradoja, más fuerte se siente. Jean Charles Bouchoux (Los perversos narcisistas)
Lunes, treinta y uno de agosto de dos mil veintiséis
… Llegado a este punto, entre la voluntariosa obcecación y la resignada derrota, que solo me remite a la imposibilidad y nunca a la esperanza (menos mal que todavía me queda algo de lucidez) confieso que he focalizado la búsqueda de una imposible novia (amante) en las páginas de citas (dos en este momento, aunque siempre es solo una).
Después de cinco años, con este atípico y anómalo sistema (no existen los cuerpos, condición sine qua non para que la conexión con el otro/otra sea posible), como no podía ser de otro modo no he obtenido ningún resultado digno de mención; salvo el contacto durante casi un año con una narcisista perversa, a la que nunca llegué a conocer físicamente. ¿Por qué duró tanto mi fijación irracional hacia esa mujer? Me contesto: después de tres años y medio de la desaparición del monstruo (me despidió con refinada crueldad: negando mi existencia para ella), ahora estoy consiguiendo encontrar algo de luz en mi comportamiento irracional a través de azarosas lecturas psicoanalíticas: “gozo: satisfacción inconsciente y excesiva que va más allá del principio del placer porque a menudo se experimenta como sufrimiento” (mi caso). Aquella mujer alternaba mensajes encendidos y prometedores (me inoculaba la maligna esperanza), con el más retorcido y humillante desprecio; y yo, mientras, me revolcaba en ese cenagal, gozando sin saberlo. Desconocía entonces el alcance que podía tener la perversidad hacia un inocente (yo), sin causa ni razón, solo el de infligir daño por puro placer.
Retomo las dichosas páginas: resultan ontológicamente defectuosas porque parten de una premisa absurda: desde el anonimato (todos los perfiles pueden ser falsos), y con la ausencia de los cuerpos en juego es imposible que puedan surjan relaciones reales y viables. Todo es mentira en ese planteamiento y tan solo sirve para encubrir la cobardía y entretener la frustración. No hay historias de amor sin cuerpos en juego y nadie se hace presente con el suyo. Es un invento posmoderno creado para el comercio y el beneficio, a costa de usuarios crédulos, empobrecidos anímicamente …
La Fotografía: Podría ser la imagen de una mujer narcisista-perversa como la que me atormentó durante un año (2022), con mi acobardada y risible colaboración. Sí, pero a veces me acuerdo con una cierta añoranza, a pesar del sufrimiento (gozoso) del tobogán de emociones que me proponía aquella maligna mujer, por ejemplo, chatear con ella inesperadamente, de madrugada a madrugada. El pitido de la entrada torrencial de mensajes podía ser a cualquier hora, a las doce, a la una, o las dos (siempre era ella la que acudía al campo de juego)… me provocaba un sobresalto emocionado y a ellos me entregaba febrilmente, me daba igual dormir o no, porque su chispeante inteligencia y originalidad hacía de una simple mensajería una experiencia excitante y retadora. Éramos duelistas en un callejón oscuro, proponiendo amor o insultándonos desgarradamente. Desde que aquello acabó, hace tres años y medio, no se ha repetido una vivencia parecida ni de lejos, ni se repetirá.