12 OCTUBRE 2026

© 2021 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2021
Localizacion
Calatrava la Nueva, Ciudad Real (España)
Soporte de imagen
-DIGITAL 200
Fecha de diario
2026-10-12
Referencia
8779

PERCEPCIONES DE UN (viejo) ESPAÑOL 1.2
“Al fin comprendimos que había una España de la que podíamos sentirnos orgullosos, de la que teníamos la obligación de formar parte, una España que debíamos conservar, cuidar y legar. La España de Cervantes y Velázquez, la de Galdós y la de JRJ, y yo hoy añadiría, la España de Gaya. Él lo llamó a eso «el milagro español». Nos señaló pintores, lecturas, ciudades, personas, actitudes. Nos enseñó a leer el pasado sin beatería ni resentimiento, con naturalidad, nos habló de la naturalidad como cualidad del sentimiento, y el sentimiento del arte como la propia naturaleza de este. Nos enseñó sobre todo a considerar el arte como vida y nos recordó que hay una cierta salvación en el arte…”. Andrés Trapiello
Lunes, doce de octubre de dos mil veintiséis

Claro, como dice Trapiello, a los españoles y a España nos salva el Arte con mayúsculas, que siempre, a lo largo de toda su historia ha florecido aquí, en la península. Y nuestra lengua, para mí lo más importante que tenemos, nuestro tesoro porque lo han cuidado los maravillosos escritores que han creado sus obras al calor de nuestra manera de ser, ibérica y española.
Otros artistas también, sobre todo pintores sublimes que están en la mente de todos. Músicos y escultores, menos. Cineastas y actores más que estos últimos. De cualquier forma, no es trascendente establecer estadísticas y catalogación de obras y méritos; la cuestión es otra, reafirmarnos en el arte que hemos generado por manos de nuestros artistas y promotores a lo largo de la historia: un inmenso legado que puede relacionarse de igual a igual con cualquiera otra nación del mundo. En creación y logros, sin duda, somos primer mundo.
No, no es cuestión de competitividad o de yo más y tú menos. No, no es eso, sino que, a fin de cuentas, las obras que genera una sociedad, un numeroso colectivo humano contenido en unos límites geográficos naturales, que en nuestro caso están perfectamente delimitados por el contorno de una península (qué lástima que Portugal no forme parte de la misma cultura, juntos habríamos potenciado y afianzado, más si cabe, nuestro lugar en el mundo). Soy de la opinión que los colectivos mejor unidos que separados, juntos somos más, en todos los órdenes. Y, tanto Portugal como nosotros pertenecemos a la misma raíz y al mismo linaje.
Me siento muy orgulloso de pertenecer, de formar parte de mi país, España, y lo digo hoy que es el día señalado como el de la fiesta nacional. Y, ese orgullo, no es otro que el de percibir como propia una trayectoria cultural y política de siglos.
Lo que somos y lo que hemos creado ha sido un lento destilado de siglos, por eso, etimológicamente se entiende patria como la tierra de los padres, de los antepasados. Las generaciones vivas la recibimos de ellos, y con ella la lengua el corazón mismo de lo que somos; las creaciones de sus artistas y los logros de millones de hombres y mujeres que lucharon por conseguir lo que ahora tenemos, un inmenso patrimonio que nos enriquece a todos los que pertenecemos a nuestra comunidad.
Nadie, nunca ha conseguido destruirnos como les ha pasado a muchas naciones a lo largo del tiempo. Aunque ahora tengamos el peor y más odioso de los enemigos: los traidores, los más miserables que hemos tenido nunca.
Sí, por eso escribo hoy sobre la nación española, para homenajearla, siendo consciente de que ni siquiera alcanzo a tocar las claves espirituales y de carácter que nos constituyen y que nos colocan en el mundo.
Ahora, precisamente en esta estúpida contemporaneidad que sufrimos en tantos aspectos, es necesario pararse y mirar alrededor, hacia atrás y hacia delante, y los que nos sentimos españoles reafirmarnos en nuestra identidad:  nuestra lengua, nuestra historia, nuestra cultura y nuestro arte. Y, los que están empeñados en destruir nuestro inimitable y único carácter y manera de ser en la historia, que son tantos y tantos, terminaran como irrelevantes y pueriles ignorantes.
Y no, no soy nacionalista en sentido simplista o primario, no, simplemente soy respetuoso y amo la cultura y el contexto histórico en el que he vivido y del que me he nutrido.
La Fotografía: Serían infinitas, simbólicamente, las fotografías que podría traer hoy al diario, desde paisajes a ciudades; desde monumentos emblemáticos a recónditos claustros monacales (pertenecemos a un contexto cristiano o católico); por no hablar de obras artísticas de todas las disciplinas; pero al ser tan inabarcables los símbolos, me conformaré con una humilde bandera que aglutina todo al mismo tiempo, y que se encontraba en un baluarte de gran belleza que puede simbolizar, a través de la reconquista, la idea de continuidad histórica: Castillo-Convento de  Calatrava la Nueva (1217), levantado en un risco en la llanura castellana de Ciudad Real, perteneciente en su origen a la Orden de Calatrava.

Pepe Fuentes ·