23 MARZO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
Película: Sobre el infinito. Roy Andersson (2007)
Soporte de imagen
-DIGITAL 12.800
Fecha de diario
2026-03-23
Referencia
11473

DIARIO DE LA BELLEZA 13 y 3
“Sentía piedad distante, amistad desganada y respeto familiar, y sentía también una pena cansada, porque sabía que ya nunca más el hecho de verla le traería la agonía del deseo que una vez había conocido y sabía que nunca se emocionaría por tenerla cerca como antes le había sucedido”. John Williams (Stoner)
Sábado, veintiuno de marzo de dos mil veintiséis

… A mí, como a ellos me gustó mucho, hace años, Stoner, de John Williams ¡qué casualidad! Que ambos han leído según dice Manuel, en Islandia.
Apenas si me acuerdo de esa novela, lo que sí recuerdo es que en ella palpitaba la tristeza de un desamor y una doliente soledad, la de Stoner.
En fin, no quiero convertirme en un crítico miserable, a propósito de su novela porque admiro de corazón a Manuel (es mi escritor preferido); pero algo no me encaja, dado el rigor creativo y moral de Vilas.
Vuelvo a afirmar: El amor es el amor, un sentimiento de naturaleza absoluta y posesiva, y si es cierto en alguno de los dos, no hay componendas posibles: o dentro o fuera. Tampoco tiene porque haber guerras vulgares y reproches mezquinos porque si ha existido una gran relación prevalecerá el respeto y las buenas maneras; pero no amistad porque o desvirtuamos el amor o la amistad; ambas cosas no pueden convivir, porque se contaminan y autodestruyen (a no ser que el enamorado también se desenamore). Lo que en ningún momento dice el autor en la novela. Alguien está en un error.
Lo digo con conocimiento de causa, porque yo también he tenido dos separaciones y en ninguna ha habido malas palabras o gestos, ni uno solo; pero de ahí a la amistad hay una distancia inalcanzable que yo no he querido cubrir.  Si los contrayentes son personas de trabajados valores, mi caso y el de mis ex: nos ha quedado la respetuosa cordialidad, que no está nada mal, y ya. Ni un paso más, por favor. La sobria y aséptica elegancia por encima de todo.
Es más, diría que, si se quiere cauterizar la sangrante e inevitable herida, mejor el infalible olvido.
Lo dice el propio Manuel, en la novela: “Porque el verdadero amor no entiende de amistad. El verdadero amor, cuando muere, busca el olvido, se sacia de olvido, se venga de su muerte reclamando el olvido absoluto”.
Manuel y Ana, decidieron la separación (fue Ana con la catártica frase), al parecer, hace ocho meses, y todavía están en el inicio del largo y doloroso proceso de destrucción de pruebas y restos del paso del amor por sus vidas, eso sí, con un libro de por medio. Quizá no sepan (me extrañaría) que el olvido es rápido y abrasivo y a su paso lo calcina todo, y lo peor: tristemente. En esa tierra de nadie no puede fructificar ni amistad ni nada; y, además, para qué.
No, Manuel, la utopía de la amistad después del amor no creo que sea vivible, a pesar de que tú ahora estés convencido de que sí; no tengo porque desconfiar de tu buena fe; tan solo deja pasar un poco de tiempo y lo comprobarás…
La Fotografía: Fragmento de Islandia: “Tendré que hacerme de Tinder —digo yo.—Eso nunca, ya te buscaré yo una novia de la que te enamores —dice.—O sea, mi tercera mujer.—Exacto. Y quién puede ser mi tercera mujer, me quedo pensando. Y caigo en la cuenta de que Ada no soportaría nunca que su exmarido acabara en Tinder, por una cuestión de orgullo. Alguien que ha sido su marido durante once años no puede acabar en Tinder…”.
Yo sí y no; porque no ha sido en Tinder (me parecía muy revoltosa para mi edad); sin embargo, en otra, para viejos sí, con resultados ridículos. A mí me parece que Ada, no le buscará novia, pero le deseo que no lo necesite (y tampoco Tinder), porque él es famoso y artista y le saldrán novias a tutiplén. Visitará a esa novia que vive en otro sitio, como Ada, que vivía en Davenport (EE.UU), y cuando se encuentren en visitas apasionadas se abrazarán como en este fotograma de la película Sobre el infinito (2007), de Roy Andersson, la misma que ayer.

Pepe Fuentes ·