29 MARZO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
SERIE DOCUMENTAL: La vida en nuestro planeta (2023)
Soporte de imagen
-DIGITAL 5000
Fecha de diario
2026-03-29
Referencia
11478

DIARIO DE MI FELICIDAD 20
“El aislamiento es un componente indispensable de la felicidad humana”, solía comentar Glenn Gould (Enrique Vila Matas, exploradores del abismo).
Viernes, veintisiete de febrero de dos mil veintiséis

A veces me pasan cosas (sin importancia), que me resultan incomprensibles. Estoy llevando una semana algo alicaído, aunque depende de en qué momento me pare a pensar en ello. No se trata de un trastorno bipolar con serias implicaciones crónicas en la salud mental que precise de severos tratamientos e incluso intervenciones terapéuticas intensas. No, que va, lo mío es como una entretenida frivolidad, algo parecido al -ahora sí, ahora no- sin más, y tan campante. O eso me parece, aunque nunca se sabe.
Pondré un ejemplo para mi recuerdo (por si se me olvida la cotidianidad de estos días); anteanoche, cuando sonó mi despertador a las siete, me quedé en la cama boca arriba, quieto, rígido, sintiéndome espantosamente mal e incapaz de moverme mientras pensaba que no había absolutamente nada por lo que tuviera que levantarme. Sí, algo así como: si me muriera ahora despacio, adormecido y perezoso, casi sin darme cuenta, sería un alivio. No tener que levantarme para hacer cosas que me importan una mierda, porque tan solo son una estúpida terapia ocupacional autoimpuesta a base de tediosa y férrea disciplina.
Finalmente, como disciplinado monje de clausura me levanté. Enseguida empecé a actuar con un dinamismo y unas ganas que me asombraron. Subí a la clausura y me puse a escribir con ganas, desayuné, salí a caminar atento a la novela que me tocaba en audible: Los pilares de la tierra, de Kent Follett. A mediodía cociné col rehogada (era sencillo); por la tarde, lectura, escritura, revelado; es más, ultimé dos entradas de diario, que había comenzado por la mañana, muy críticas ambas con la película que había visto la noche anterior (Los domingos), y que ha gustado a todo el mundo. Pero a mí me da igual, yo solo entiendo de lo que me gusta y lo que no, y esta vez había sido que no.
Revelé las fotos para esas entradas e hice algunas cosas más de sustento logístico para mi casa. Y todo con un excelente estado de ánimo.
No hablé con nadie, como los dos o tres días anteriores, o más, porque se me olvida el tiempo que paso sin hablar con nadie, que es mucho.
Estaba resultando un estupendo y luminoso día, en acusado contraste con las tinieblas de la mañana. Y de una cosa estoy seguro, no soy bipolar, solo caprichoso y cambiante, rasgos característicos de un hombre feliz y viejo.
La Fotografía: Nada más caer la noche cené mientras vi parte del primer capítulo de la maravillosa serie documental, La vida en nuestro planeta, en la que aparecen reptiles gigantescos y dinosaurios (foto de hoy). Curiosamente, en la imagen, avanzan como animales gregarios que fueron y por lo tanto felices; quizá esa fue la razón de que duraran en torno a doscientos millones de años. Me apasionan los animales mitológicos pero reales porque existieron. Luego vi casi entera Los pecadores, de Ryan Coogler (2025), y me encantó lo que vi (seguiré hoy). No terminé porque estoy sujeto a las normas de mi propia clausura que dicen que debo acostarme a las once (una de las normas conventuales universales es la obediencia). Eso hice. En la cama leí un rato: Descubrir el existencialismo, de Iris Murdoch. Lo malo vino después: me desvelé durante varias horas y no sé porqué. No me enfadé por el contratiempo.

Pepe Fuentes ·