15 AGOSTO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
pepe fuentes, Toledo
Soporte de imagen
-DIGITAL 125
Fecha de diario
2026-08-15
Referencia
11761

Diario de CLAUSURA 11 y 2
“No hay dolor mayor que acordarse del tiempo feliz en la desgracia. El dolor es más fuerte que la dicha”. Gabriel Rolón (El duelo)
Jueves, trece de agosto de dos mil veintiséis

… Parece que hay un movimiento tendente a reivindicar mi nueva vocación, de la que hablé ayer: el aislamiento. Por qué lo sé, en realidad no lo sé a ciencia cierta, solo lo imagino, por un lado (a veces veo algún vídeo en Instagram donde aparece una mujer, que está estupenda, por cierto, aunque es joven, y por lo tanto no está a mi alcance, luego es como si no existiera), que reivindica la soledad o la compañía selectiva, pero en perfecta armonía con uno mismo (plastas, imbéciles y cuñados, fuera, viene a decir); y por otro, porque es una elección vivencial que cae por su propio peso.
Sí, mi caso, por ejemplo, visualizo una pantalla con una cantidad en dígitos rojos que disminuye a intervalos regulares el total y que no sé a qué corresponde, pero que a mí se me antoja el tiempo que me resta.
La cuenta atrás es incesante y enloquecedora. Así como voy a tener tiempo para gente a la que no desee, o ame, o me enriquezca, o me divierta, o me de placer. Imposible. Es fácil de entender porque cuando estoy con las personas elegidas y especialmente conmigo mismo, dejo de ver la fatídica pantalla y me calmo.
Solo hay un serio inconveniente, me sobran dedos de una mano cuando los cuento. Así que mejor, solito.
Pero no, no estoy loco, solo soy un hombre apresurado porque la maldita pantalla muestra una cantidad exigua, menos mal que no informa exactamente si son horas, o tan solo segundos.
Dice Gabriel Rolón, al que estoy leyendo cada día con creciente y verdadero interés: que la vida de los seres humanos está gravemente afectada por dos aspectos muy serios y principales: la sexualidad y la muerte. Lo creo y estoy plenamente de acuerdo.
Para mí, son aterradoras esas afirmaciones, porque los ancianos ya no tenemos sexualidad, y a la muerte la tenemos a tiro de piedra, o como escribía también Rolón a propósito de un relato al que se refería Carlos Castaneda, o Mark Twain (no me acuerdo bien), que, si nos volvíamos rápida e inadvertidamente, a la muerte la encontraríamos a tan solo unos centímetros, a la izquierda, detrás de nosotros. Me pregunto ¿mejor morir por elección entonces? Puede, para evitar sustos, pero por ahora aplazo la respuesta porque hoy estoy tranquilo y no tengo ganas de morirme.
La Fotografía: Sí, este tipo abstraído soy yo, tan solo acompañado por uno de mis sosias (en mi casa tengo varios parecidos a este, por lo que no tengo problema con la soledad), y que utilizo en mi intimidad fotográfica y existencial. Varios hombres y tan solo dos mujeres. Con las mujeres, cada día peor, hasta con las metafóricas o performativas. De eso hablaré otro día.

Pepe Fuentes ·