3 AGOSTO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
pepe y naty, Sevilla, Mayo 2026
Soporte de imagen
-DIGITAL 50
Fecha de diario
2026-08-03
Referencia
11531

MICROVIAJES 7 y 2
“Hay que sentir las ciudades para amarlas como solo pueden amarse las cosas que no poseeremos nunca”. Mauricio Wiesenthal
Jueves, veintiocho de mayo de dos mil veintiséis

… Continuamos caminando hacia la Plaza de España, no sin antes pararnos frente al palacio de San Telmo, espléndido edificio barroco del siglo XVII y ahora sede de la presidencia de la Junta de Andalucía. Tan magnífico edificio ahora lleno de funcionarios y políticos, seguro.
Poco después llegamos a la Plaza de España. En el centro había numerosos andamios y escenarios con motivo de la próxima celebración de la festividad del Corpus.
Muchos visitantes a lo largo del perímetro semicircular de la plaza, que recorrimos de un lado hasta el otro en sentido alfabético del nombre de las provincias de España, representadas en mosaicos de azulejería. También subimos al nivel superior y fuimos parándonos para fotografiar. Salimos cuando el calor comenzaba a ser asfixiante.
Dimos un pequeño paseo por el parque María Luisa y volvimos a las inmediaciones del hotel. Comimos en un restaurante de la zona. Después, dormimos un rato de siesta.
A las cinco y media salimos a callejear sin rumbo fijo. Paramos en una terraza a tomarnos unos cócteles. Nuestra relación seguía siendo cómplice y gozosa.
Nuestro viaje, al menos en lo que a mí respecta, fue entretenidísimo, más bien interesante por los lugares que habíamos visitado, y porque en todo momento nos entendimos y coordinamos lo qué hacer sin ninguna controversia. No hubo tiempos muertos y tampoco tuvimos la sensación de habernos perdido nada que nos causara frustración; bueno un poco sí, al menos en mi caso, por no haber podido ver el Museo de Málaga (nos dijeron que estaba cerrado por obras); ahora he consultado en internet y está abierto (algo no funcionó en nuestra información o simplemente fue mala suerte); y tampoco la catedral y el alcázar de Sevilla. Pero bueno, otra ocasión habrá y si no, pues no.
Pensé en los viajes que nos hemos perdido a lo largo de estos cinco últimos años. Así nos han salido las cosas. Nos quedaremos con el recuerdo de los muchos que hicimos y que fueron geniales. Ahora nuestras vidas ya son otras, seguramente peores, al menos la mía. 
Volvimos al hotel y nos dispusimos para ir a cenar a un sitio especial, grato y conocido en Sevilla, Espacio Eslava, ya que era nuestra última noche de nuestro último viaje. Invitó Naty. De agradecer por mi parte.
PS: El día siguiente, por la mañana, después de desayunar salimos de Sevilla en dirección a Toledo por la ruta de la plata. La hora de comer nos alcanzó a la altura de Trujillo. En esa ciudad comíamos siempre que íbamos camino de Lisboa, ciudad tan querida para nosotros. No dimos una vuelta por la ciudad (hacía calor), simplemente aparcamos en la plaza principal y comimos en una terraza de esta.
Nada más terminar, sin prisa, reiniciamos la vuelta. Naty condujo todo el viaje de vuelta, a ella le gusta, a mí no tanto. Llegamos en torno a las cinco. Naty se quedó en su casa y yo continué hasta la mía.
La Fotografía: Final de nuestra cena en la terraza del Espacio Eslava. Estuvimos y cenamos bien en un ambiente concurrido y grato, con una excelente temperatura. Precisamente hablamos de que nuestro inesperado viaje, en el sentido de que era improbable que saliera mal, aunque lleváramos años sin viajar juntos, porque todos los anteriores nos habían salido estupendamente a lo largo de décadas.

Pepe Fuentes ·