22 ABRIL 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
DOCUMENTAL:Merienda de negros, Elba Martinez, Leopoldo Panero, 2003
Soporte de imagen
-DIGITAL 8000
Fecha de diario
2026-04-22
Referencia
11514

DIARIO DEL ESPANTO 8.2
“Contrastar la belleza y el horror, lo familiar y lo unheimlich (lo no familiar, o inquietante, en la jerga freudiana). Blake, Nerval o Poe serán mis fuentes, como emblemas que son al máximo de la inquietante extrañeza, de la locura llevada al verso: porque el arte, en definitiva, como diría Deleuze, no consiste sino en dar a la locura un tercer sentido; en rozar la locura, ubicarse en sus bordes, jugar con ella como se juega y se hace arte del toro, la literatura considerada como una tauromaquia: un oficio peligroso, deliciosamente peligroso”.
Leopoldo María Panero, El último hombre (1984), Prefacio.
Martes, veintiuno de abril de dos mil veintiséis

… Tengo algo que confesar: la poesía de los malditos, sean españoles o franceses, estos últimos son a los que más me he aproximado (Antonin Artaud, Baudelarie, Rimbaud, Mallarme, muy citado por Leopoldo Panero…); y los españoles, con los Panero, lo mismo, nunca me he entregado a ellos (de Leopoldo tengo algunas obras, por ahí, en algún sitio). A Eduardo Haro Ibars, ni siquiera he llegado a leerle, y lo mismo con otros, de los que ahora no me acuerdo. Por cierto, Haro, murió (Sida) más joven que los Panero, a los cuarenta. Compartió celda con Leopoldo en la cárcel de Zamora (cuatro meses en 1969). Tan solo tenían veintiún años ambos.
No, no me he sentido cercano a la poesía, ni siquiera he probado nunca a escribir un poema.
Con Leopoldo me pasa algo muy especial, quizá porque fue muy mediático, muy especial, magnético e inimitable. Pero eso sí, se tienen que combinar dos factores: que aparezca en imagen (películas, o documentales, o entrevistas en televisión, antiguas claro; y que sea él mismo quien recite sus poemas y, entonces, me quedo embobado, oyéndole y viéndole.
Era un hombre espectáculo absoluto, te transportaba a otra dimensión de la creación, de la lucidez, de la profundidad y dimensión trágica de su vida.
La Fotografía: Ayer traje al diario una imagen de Leopoldo María Panero, de la película El desencanto, cuando contaba con 28 años; y hoy otra de veintisiete años después, con 55; del documental de Elba Martínez: Merienda de negros (2003), que vi anoche. Está realizado en Gran Canaria, en su última residencia en un psiquiátrico, donde murió en 2014, a los 65 años, el último de la saga Panero. En este último, al parecer, fue en el que mejor vivió, en régimen abierto y disfrutando de bares y playas, con amigos. Este documental, dividido en dos partes, es fascinante porque Leopoldo recita poemas propios a lo largo de todo el documental, aparte de citar a autores amados: Poe, Pessoa, Rimbaud, Baudelaire, Scott Fitzgerald y otros… Vi este documental absorto y encantado y fotografiando los primeros planos geniales de Elba, que realizó una obra memorable por la fuerza de sus imágenes y la originalidad del guion y realización. Ella, siempre se mantiene fuera de campo y en ningún momento se hace presente. Se limita a poner la cámara y seguir a Leopoldo, él se encarga de todo. Seguiré expurgando testimonios y obras sobre este artista único.

Pepe Fuentes ·