EL DÍA DE LOS EPÍLOGOS 57
Cenas Raras (9): Dos cenas, la primera (novena) se celebró en noviembre, pero la crónica fue a primeros de este mes; y una segunda y última (décima), a primeros de diciembre. Las dos iguales, superfluas, y en las dos una feminista radical. La de la primera se largó nada más empezar, sin pagar, es lo que tiene la radicalidad, que se creen con el derecho a la violenta grosería. Como estaban cargadas de divinas e inviolables razones, no hay debate posible, solo violencia. Al menos la de la segunda permaneció calladita. Lo que pretenden arreglar los planteamientos de las cenas (socializar y que los asistentes salgamos de posibles y dolorosos aislamientos), tiene un efecto inversamente negativo. La razón: cualquier expectativa que deposites en el evento, por mínimo que sea, se ve defraudado, porque más allá de los propósitos de los organizadores estamos nosotros, los usuarios del servicio, que no estamos dispuestos, por nada del mundo a abrir ni siquiera un resquicio en nuestras herméticas estructuras de aislamiento. Con lo cual, la experiencia solo conduce a una firme decisión: No volver. Eso supone que ahondo más en el aislamiento, y cierro una ventana más en mi vida. Mejor, ni siquiera probar. En este mes, al menos, la segunda resultó entretenida.
Colección de misceláneas (5): Cuatro entradas dedicadas a referenciar la serie de cuatro capítulos, Anatomía de un instante, dirigida por Alberto Rodríguez, del que también es coautor del guion, junto con Paco Baños; a partir de la novela homónima de Javier Cercas. La serie en sí, a pesar de tener unas unánimes y elogiosas críticas, a mí no me ha parecido para tanto. La narración no fluye sola y armoniosamente, se le ven las costuras, tanto al guion como a la realización, de trazo grueso y hasta zafio en cuanto a la puesta en escena. Será que nuestra historia no da para más, somos garbanceros con bigote (hasta Tejero, cumplía con el paradigma a rajatabla y además con pistola). En este asunto del golpe de 1981, me he permitido hacer análisis políticos de contexto, con proyecciones sobre el presente; análisis para los que no estoy preparado, aun así lo he hecho (es mi diario). Una entrada la he empleado en El extranjero, película de Luchino Visconti, sobre la novela de Albert Camus. Genial.
La vida superflua (4) Una excursión dominguera por mi ciudad; la preparación de mis escuetos menús navideños; y, José Luis Ábalos (la estrella de mi diario este mes), mezclado con Jesús de Nazaret. Además, diversas tonterías superfluas.
Diario íntimo (3) Elogio a la amistad, en el plano más sentido y encendido del que soy capaz; las mujeres, tan decepcionantes, de las que me protejo cavando un insondable foso que nos separe para siempre; y, por último, la descripción pautada por horas de un día perfecto en mi vida (anteayer).
Diario de clausura (2) Lecturas, lecturas y más lecturas. Es lo que tiene la vida retirada del mundo, que me cunde leer (escuchar).
Diario de mi felicidad (2) El que ha motivado dos entradas felices fue mi hijo, Gabriel; porque si no, este capítulo habría permanecido vacío, en un silencio sepulcral.
Diario de la soledad (2): Puede que este capítulo sea el más importante de este diario: estoy solo a diario. Por eso, lo lógico es que fuera el que más entradas contenga, pero procuro soslayarlo, como no hacerle caso, porque si no, el día que todas las entradas estén bajo este epígrafe, será que ya habré terminado con este nebuloso asunto de la vida.
Diario de un hombre invisible (1) De todo un poco, recuerdo de la visita de mi hijo, reseña de la novela La asistenta, best seller de Freida McFadden, a la que no creo que vuelva a leer (escuchar).
Diario del envejecimiento (1) Sobre la visita al tanatorio para acompañar unas horas a mi amigo Ángel, al que se le había muerto su madre nonagenaria.
Los días (1) La política otra vez y en este caso la alarma que me produjo el que el 25% de un electorado del oeste peninsular decida votar a delincuentes. Mi cabeza no me da para entender esa fatal eventualidad del sufragio universal. Acaso será un error ese sistema… es para pensarlo un buen rato.
La Fotografía: Yo mismo levantándome de la mesa (figurada), de la última Cena Rara a la que asistí, para no volver a esos frustrantes actos sociales. Quizá no lo sean, pero a mí me lo parecen.
31 DICIEMBRE 2025
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