COLECCIÓN DE MISCELÁNEAS 104 y 3
«El Gobierno bolivariano garantizará la gobernabilidad del país», ha dicho la Fuerza Armada este domingo en un comunicado oficial, al tiempo que afirma estar empleando todas sus capacidades disponibles «para la defensa militar, el mantenimiento del orden interno y la preservación de la paz». Con este decreto el Ejecutivo se abroga plenos poderes para movilizar tropas y suprimir por completo derechos civiles y garantías constitucionales.
Martes, seis de enero de dos mil veintiséis
… Míster Trump, de modo personalísimo, junto con su secretario de estado, Marcos Rubio; apoyados por su abrumador poder e impulsiva determinación, han desalojado a un dictador de su trono de sangre. Y ya está. Eso ha sido todo, y quiero pensar que por el momento. La función circense ha terminado con los clowns (el augusto y el de carácter) muy contentos por el desconcierto que han creado en el mundo. Aparentemente solo han hecho un truco de magia: Maduro: ahora sí; ahora no. Todo lo demás sigue exactamente igual, con los chavistas funcionando a toda máquina. Sus poderes: El decreto concede al presidente —y al núcleo del Ejecutivo que ejecuta sus decisiones— la capacidad de dictar medidas políticas, económicas, administrativas y sociales sin pasar por los cauces ordinarios. Entre ellas destacan:
Restricción o suspensión del derecho de reunión y manifestación.
Limitación del libre tránsito de personas y vehículos.
Cierre total o parcial de fronteras.
Requisición de bienes considerados necesarios para la defensa nacional.
Los recursos que han arbitrado para dar continuidad al sistema dictatorial:
El primer efecto práctico del decreto es la movilización general de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en todo el territorio nacional. El Ejército, la Aviación, la Armada y la Guardia Nacional pasan a operar bajo un esquema de defensa integral, con despliegues reforzados en fronteras terrestres, aéreas y marítimas.
Al parecer, la alta estrategia o el truco, consiste en confiar que sea el propio chavismo quien se ahorque. Como en nuestra transición, que fueron los franquistas los que se auto inmolaron. Eso sí, empujados desde dentro. En este caso tendrá que ser con mando a distancia. Ya veremos.
Estoy confundido con la situación por horas; he pasado de la euforia del primer día, a la indignación de ver a Delcy, jurando la presidencia y a priori cerrando las puertas a la democracia y a la rehabilitación de los demócratas venezolanos, empezando por los ganadores de las últimas elecciones.
Solo queda confiar en papá Trump, que mientras se ocupa de reconstruir la explotación petrolífera (con indudable beneficio propio, al menos geopolítico), vaya desmontando la dictadura y construyendo un nuevo escenario político. Si lo consigue será genial; si no lo hace será un patético estafador.
Por lo pronto, estéticamente, la foto de la confirmación y apoyo al chavismo, para el mundo y los venezolanos está siendo una afrenta: un chavismo reforzado (bendecido por EE.UU.). Todo podría ser peor que antes.
En las dos entradas anteriores he escrito como lo que soy, un perfecto ignorante, dejándome llevar por un crédulo entusiasmo juvenil, creyendo en una especie de sentido de una solidaridad supranacional, por nada, porque sí, sencillamente porque era lo justo y necesario. Una regeneración mirífica, desinteresada por la acción de un Quijote contemporáneo llamado míster Trump ¡hay que ser gilipollas!
La Fotografía: Washington DC (2012). Míster Trump no había llegado ni se le esperaba.