14 ENERO 2026

© 2019 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2019
Localizacion
Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa, Desierto Silala (Bolivia)
Soporte de imagen
-35 MM- ILFORD SFX. 200 (800)
Fecha de diario
2026-01-14
Referencia
9217

LOS DÍAS 1 (2026)
“NADA DOS VECES: Ningún día se repite
ni dos noches son iguales
ni dos besos parecidos,
ni dos citas similares”.
Wislawa Szymborska
Domingo, once de enero de dos mil veintiséis

No concuerdo con Wislawa en cuanto al alcance de su cita, que ella pretende transcendente y existencialmente vital, positiva, pero que a mí tan solo me parece pura idealización poética.
Visto desde la perspectiva del fenómeno físico del tiempo, efectivamente, nada puede ser igual porque nada sucede exactamente dos veces y al mismo tiempo. Pero, desde la percepción intersubjetiva del individuo (yo mismo), puede que los días, vivencialmente, se sucedan indiferenciadamente; o, dicho de otro modo: los días pueden ser vividos repetidos y apilados y confundidos y no vividos verdaderamente porque carecen de textura diferenciadora, luego olvidables y detestables por estar constituidos por materia inerte.
Puede que física y objetivamente no tenga razón; pero vivencialmente sí porque así lo siento.
Cuando hoy, al levantarme me he preguntado ¿qué harás hoy? Me he respondido: lo mismo que ayer, y entonces me han dado ganas de inaugurar este capítulo de este año divagando, lo que hago a diario.
Puede que, en esto Wislawa tenga razón (ayer empecé el día de otro modo). Pero hoy como ayer, y por contradecirla, la noche pasada ha sido igual a la anterior; y ni citas ni besos he tenido, ni volveré a tener. Y así todos los días del año y de todos los años. Del pasado y del que se me ha venido encima hace tan solo unos días.
No soy del todo sensible a la bienintencionada poética de esta mujer tan encantadora (fallecida hace catorce años).
La Fotografía: Escenario estático, esencia misma de la quietud, donde lo único cambiante sucede en el cielo, atravesado por las multiformes e inalcanzables nubes. Debajo de ellas, en la tierra quieta, mis días piedra, inanimados e idénticos, avanzando en interminable fila, siempre siguiéndose unos a otros, indistinguibles y mortíferos porque siempre avanzan hacia el final cierto.

Pepe Fuentes ·