19 ENERO 2026

© 2022 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2022
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-DIGITAL 640
Fecha de diario
2026-01-19
Referencia
8583

DIARIO DE MI FELICIDAD 15.1
“Ni blancos ni rojos tienen nada que reprocharse. Idiotas y asesinos se han producido y actuado con idéntica profusión e intensidad en los dos bandos que partieron España”. Manuel Chaves Nogales (A sangre y fuego)
Jueves, quince de enero de dos mil veintiséis

Ayer, miércoles, pasé un día entretenido. Por la mañana crucé mensajes con dos mujeres que han aparecido recientemente en mi vida. Luego, vino Naty a traerme un libro y para que le dejara mi coche (tenía que realizar gestiones inaplazables para ella). Cuando volvió comimos juntos en la que es nuestra casa, pero que solo habito yo. Por la tarde, poca cosa. Vivo en el mundo, pero apenas si nos cruzamos ni siquiera un saludo; él lleva su ritmo y yo mi falta de este. Por eso nos mantenemos en un riguroso paralelismo de líneas que nunca se encuentran.
Por la tarde cociné una tortilla que cenaríamos mi amigo Ángel y yo viendo el partido del Real Madrid, que tocaba hoy. La tortilla, genial, de las que me salen bien (no me pasé de sal, como la penúltima). Además, Ángel trajo pastelitos riquísimos. Hablamos de lo que nos pasa con las mujeres, mientras comíamos tortilla y el Madrid perdía y perdía.
Finalmente, terminamos nuestra conversación, en la que hablamos, también, de todo un poco, aparte de lo de las mujeres, que tanto nos gustan.
El partido acabó peor imposible, al Madrid le dieron una monumental patada en el culo y los echaron de la competición en la que jugaba. Un puto desastre de equipo, pero eso no nos importó demasiado, por lo menos a mí. No es mi negocio ni mi mundo natural.
También tocamos algo de literatura, siempre nos contamos lo que leemos. En mi caso, estoy escuchando La península de las casas vacías, de un tal David Uclés, sobre la guerra civil, pero en clave de realismo mágico, tipo Amanece que no es poco, José Luis Cuerda. La novela es larga, larga; mi amigo la comenzó y la abandonó, y yo estoy a punto, aunque, mejor la terminaré. Al parecer, la redacción de la obra le ha costado quince años de un trabajo riguroso y brutal, dice él en Wikipedia: “recorrí 20 000 km siguiendo las huellas del conflicto por todo el país y me aislé un año en los Alpes para terminar el manuscrito, donde llené las paredes de una habitación de notas, todo un exoesqueleto compuesto por: un calendario de las cosechas de cada época del año, un mapa con la distribución provincial y de carreteras de entonces; el sistema métrico usado antaño y las diferentes monedas que se acuñaron; fotos de los uniformes de cada bando; una lista con los nombres más usados en los años treinta; gráficas demográficas; la evolución de los cargos militares de cada figura emblemática; los dichos más comunes y las canciones que tatareaba el pueblo; carteles propagandísticos de la época, recortes de periódico, los precios de la comida y del ocio en la Segunda República, la mil y una cronologías de las batallas…»
Ha conseguido más de diez premios y alcanzado 21 ediciones en veinte meses y ha vendido más de doscientos mil ejemplares, convirtiéndose en uno de los best sellers de los años 2024 y 2025. Tanto éxito se debe sin duda al “realismo mágico” porque si no, no.
Alberto Olmos, escritor de entre mis preferidos, definió a Uclés, como olivarero (por el look), ya que exhibe un estilo ruralista y desenfadado que pretende original y personalísimo. Olmos, también dijo en ese artículo que Uclés no le interesa en absoluto. Sin embargo, en la comunidad literaria gusta mucho (acaban de darle el Nadal, premio prestigioso, por una nueva novela). No sé muy bien qué hacer con este individuo porque el realismo mágico me gusta, pero, en su caso, me levanta sospechas, y no porque lo diga Olmos, sino porque en tramos he desconectado del relato por demasiado estridente. Es joven, tal vez demasiado. No sé. Pactemos: entretenido y jovial; pero pesadísimo. La historia que cuenta podría haberla reducido a la mitad. Lo mismo que yo esta entrada.
La tarde noche del miércoles no dio para más.
La Fotografía: Un pequeño y ligero cañón (que he pintado de verde), y que se debieron dejarse olvidado en la guerra que cuenta Uclés, la nuestra y que tanta sangre y lágrimas provocó en Iberia, así llama Uclés a España, con la inclusión de Lusitania, en un mismo estado federal, y que tanto ha encantado a tantos intelectuales de los siglos XIX y XX.  El cañón se encuentra en lo alto de un cerro, al lado de una torre vigía de piedra de hace siglos. A veces llego a este enclave en mis paseos mañaneros.

Pepe Fuentes ·