Que no acaben nunca los sueños de aventura… ni el cine...

© 2001 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2001
Localizacion
Desierto Tabernas (España)
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
46,5 x 58,2 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Copias disponibles
3
Año de copiado
2001
Fecha de diario
2007-04-08
Referencia
785

Es una historia hecha de latigazos, áspera, sin concesiones de ningún tipo, ni en el lenguaje ni en el relato. Los diálogos son concisos, herméticos, construidos por gentes que están al borde de la muerte con su dosis de mala suerte persiguiéndoles sin piedad, con una desventura que tampoco les libra de cosas peores. El libro se titula No es país para viejos, de Cormac McCarthy. En un territorio desértico y fronterizo los protagonistas intentan sobrevivir como pueden. En esta historia todo es mucho más serio de lo que podemos imaginar. «Yo le reconocí que muy pocas cosas buenas se podían decir de la vejez y él dijo que sabía una y yo le pregunté cuál era. Y él dijo que no dura mucho. Esperé verle sonreír pero no lo hizo. Vaya le dije, un comentario muy frío. Y el dijo que no era más frío que lo que los hechos requerían. Y ahí terminó la cosa.» Cormac McCarthy.

© 2013 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2013
Localizacion
Tabernas, (Almería)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD DELTA 3200
Fecha de diario
2020-07-26
Referencia
6645

LOS FORASTEROS NO SON BIEN RECIBIDOS POR LOS PALETOS DEL LUGAR. Hace unos días, escribí a propósito de mis exiguas, infrecuentes y prescindibles opiniones políticas; sí, esas que no recibieron el más mínimo respaldo de mis amigos y que tenían que ver con mi recientemente estrenado espíritu antimonárquico y antinacionalista. Pues bien, días después, me encontré con la noticia de que los Reyes jóvenes, los de ahora, que parecen buena gente, fueron de visita a territorios nacionalistas y hostiles (Cataluña) y nadie les abrió la puerta, salvo unos monjes, es decir, la iglesia, porque debieron asumir el papel de compasivos y así evitar bochornos mayores. La escena podría ser la de un spaghetti western, algo así como que los reyes, solos (nadie sale a recibirlos), avanzan por una calle solitaria y polvorienta mientras puertas y ventanas se cierran sonoramente a su paso. Al fondo, en un cartel: -Forasteros, fuera, no sois bien recibidos en este pueblo-. Los medios de comunicación apenas si se han hecho eco de tan perfecto, ofensivo y grandísimo desaire, como si la visita fuera de cualquier ciudadano sin significación alguna. Ni la más mínima y elemental cortesía, hospitalidad o, si se quiere, principio diplomático. El gesto se parecía bastante a una sórdida e irrespetuosa declaración de guerra (a los enemigos hay que combatirlos, pero también respetarlos). El alcance del gesto no es imposible percibirlo, a pesar de que nadie quiera verlo: con razón o sin ella, los reyes (mientras sigan siéndolo y ejerzan sus funciones) representan a millones de españoles a los que, los sectarios paletos, simbólicamente, también han cerrado la puerta en las narices. Tenía razón el otro día cuando abogaba por arrebatarlos inmediatamente su condición de españoles a esas gentes ineducadas y groseras. Algo así como cuando a los traidores se los condenaba al destierro. Reflexión en clave de western ibérico, rencoroso y vengativo: “Alguien dejó la puerta abierta y entraron los perros equivocados Clint Eastwood

© 2001 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2001
Localizacion
Desierto Tabernas (España)
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
46,5 x 58,2 cm
Copiado máximo en soporte baritado
6
Copias disponibles
6
Año de copiado
2003
Fecha de diario
2005-12-20
Referencia
787

EL LIBRO DE LA RISA.
Épica.

En las buenas películas
del Oeste solía haber un hombre
justiciero y sombrío,
con un pasado incierto
que venía de tierras muy lejanas.
Carlos Pujol

© 1987 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
1987
Localizacion
Almería (España)
Copiado máximo en soporte baritado
2
Fecha de diario
2005-12-18
Referencia
913

LA VIDA NO VALE NADA: Hice esta fotografía en el desierto de Tabernas. No di importancia al significado de la frase, sólo que esas palabras, en ese lugar y con mi estado de ánimo, resultaban una combinación  perfectamente lógica y equilibrada; sin más. Ha pasado mucho tiempo, algunas cosas han cambiado y aunque muy probablemente volvería a  hacer la  misma fotografía, ahora tendría  implicaciones diferentes; porque, finalmente, he entendido que es la vida lo único que tiene valor. No se me ocurre  nada más  digno de mención, así que propongo dos  estrofas de canciones, bastante tontorronas por cierto, por si alguien quiere poner música a la fotografía.   

No vale nada la vida
La vida no vale nada
Comienza siempre llorando
Y así llorando se acaba
Por esto es que en este mundo
La vida no vale nada.
Canción de José Alfredo Jiménez

La vida no vale nada
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama…….
Canción de Pablo Milanés

© 2008 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2008
Localizacion
Tucson (Estados Unidos)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Copiado máximo en soporte baritado
2
Referencia
2564
© 1986 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
1986
Localizacion
Almería (España)
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
12,5 x 18,5 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Copias disponibles
1
Año de copiado
1986
Fecha de diario
2018-12-04
Referencia
5359

DIGRESIÓN CUATRO. Días sin final, Sebastian Barry (2016) Ebook Alianza editorial. (2018). Barry era completamente desconocido para mí. Me ha llegado a través de una recomendación de Use Lahoz, crítico de literatura extranjera del programa El ojo crítico, del que me fío. A partir de ahí, investigué un poco y me enteré de que es un autor irlandés, prolífico, con bastante teatro, poesía y nueve novelas de las que en España solo se han publicado tres o cuatro. Me decidí a probar con la última editada. Siempre he pensado y experimentado (no soy el único) que las primeras líneas de un relato o novela son las que deciden si la lees o la abandonas. En este caso no lo dudé, el relato comienza así: “La forma de preparar un cadáver en Misuri se llevaba la palma, desde luego”. Thomas McNulty y John Cole, son dos adolescentes cuando se conocen y están solos y abandonados a su suerte en el lejano oeste, a mediados del siglo XIX (todavía no había comenzado la guerra de secesión). Deciden afrontar la vida juntos. A partir de esa magnífica y prometedora premisa, comienza su aventura que pasa por todo tipo de avatares, desde un travestismo de supervivencia en salones de pequeños pueblos del oeste americano, a las más descarnadas, crueles y excesivas batallas contra indios Siux Oglalas y su jefe, Atrapó Su Caballo Primero, y contra los confederados en la guerra de Secesión. Thomas y John se ayudan, se aman, nunca se separan y juntos pueden con todo. Barry apenas se detiene en el hecho del amor homosexual, lo trata como un hecho natural y eso es de agradecer, sin que las gentes que rodean a ambos se hagan eco de su historia amorosa y mucho menos se escandalicen o se burlen. Fantasía compasiva hacia el género humano, completamente irreal, me parece. En la historia hay épica, solidaridad, generosidad, amistad; pero también crueldad sin límites. Tensión de principio a fin. Y también sutileza y una prosa plena de textura y matices. Dura, seca, y al mismo tiempo exuberante. No alcanza el barroquismo épico de Cormac McCarthy, pero es igualmente absorbente. Por si fuera poco, mantiene una línea reflexiva y sentenciosa sobre la vida, la muerte y el paso del tiempo: “Puede que la memoria de un hombre no retenga con claridad más de cien días, aunque él haya vivido miles. No se puede hacer mucho al respecto. Tenemos nuestra provisión de días y los gastamos como borrachos negligentes”, o: “Uno tiene su tiempo. Todos esos momentos de la vida cotidiana a los que escupimos a veces como si fueran tiempos desperdiciados. Pero es todo lo que tenemos y es suficiente”. Sí, me gustan mucho los relatos que desgranan en su recorrido perlas de sabiduría y experiencia. Sin duda, Barry, pasa a ser uno de mis demasiados (no puedo atender a tantos) escritores de cabecera.

El inquietante misterio de los espacios cegados…

Restos de una batalla perdida de antemano…

Luces veladas, atmósfera onírica y paredes altas impregnadas de misterioso e impalpable polvo secular…

Toda la mañana buscando El Prater, acordándome de Orson Wells y lamentando mi mala suerte…

"Poner en duda los jardines, es poner en duda lo que halaga el olfato y la mirada". Edmond Jabes

"Los vagos jardines olvidados…". Álvaro Mutis.