1 NOVIEMBRE 2011

© 2011 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2011
Localizacion
Lucía Mae (Toledo, España)
Soporte de imagen
-120 MM- NEOPAN 400 (200)
Copiado máximo en soporte baritado
2
Fecha de diario
2011-11-01
Referencia
5053

CARTA A LUCIA MAE IV: esta carta te llega con ocho días de retraso; tu cuarto cumpleaños fue el veintitrés del mes pasado, pero ese día, y todo Octubre, me he dedicado a Francia y los franceses, es decir, a -otros-, de los que no sé casi nada. Este año también nos hemos visto en verano, y he podido comprobar lo importante que son para ti los -otros-, de los que sí sabes, porque son como tú: niños. A mí me pasaba lo mismo (aunque en mi paisaje no solía haber). Me encantaba compartir tiempo y juegos con ellos. En eso nos parecemos. Luego, también, pero, a medida que ha pasado el tiempo, menos y menos, y ahora ya, los otros, nada de nada. Espero que a ti la indiferencia tarde mucho en llegarte, e incluso que no llegue nunca, porque no somos casi nada sin el contacto con los -demás-. Ah, pero ojo avizor siempre (como en esta fotografía en la que te muestras encantada teniendo todo más cerca), no vaya a ser que se te escape alguien. A los -otros- también hay que mirarlos y verlos con lentes de aproximación, y los que no salgan bien (como las fotografías, que también se ven a través de una lente), pues nada, se descartan, porque probablemente no sirven ni para ser mirados. Parece que tú serás sensible a esa actitud, porque, aunque ya te muestras sociable y positiva hacia -ellos-, si te defraudan, pues nada, a otra cosa. En ese sentido recuerdo la anécdota que me contó tu padre: fuiste a casa de unos amigos de tus padres y allí jugaste con otra niña de tu edad pero, cuando te preguntaron si volverías para seguir jugando, dijiste que NO; a la niña con quien habías estado no le gustaba compartir sus juguetes, y eso no te parecía bien. Estupendo, porque ya lo dijo André Bretón: “Hay que saber guardar las distancias”. Tu sinceridad e intuición lo fue en un magnífico doble sentido: es mejor decir lo que se siente para no tener que soportar otra vez lo que desagrada y, a quien no da, nada hay que devolverle. Así parece que funcionan las cosas en la vida. Bueno, Lucía, ya me paro, que como siempre que te felicito me pongo muy pesado con mis cosas; pero es que no puedo evitar considerarte parte de mi mundo, y así no hay manera, la pesadez está servida. Deseo fervientemente que tu cuarto año sea espléndido y que nos veamos pronto. Un beso fuerte.

Pepe Fuentes ·