2 ABRIL 2015

© 2009 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2009
Localizacion
Toledo (España)
Copiado máximo en soporte baritado
2
Fecha de diario
2015-04-02
Referencia
3568

UN DESASTRE…treinta de Marzo, lunes. ¡¡¡Una puñetera catástrofe!!! Sí, esa es la situación hoy, a las siete de la mañana. El sábado pasado, a las doce, súbitamente, el ordenador donde tengo depositados escritos y bases de datos, además de fotografías ultimadas para «subir» a la web, dejó de funcionar. Qué contestaba la jodida y traicionera máquina cuando requeríamos su funcionamiento: -unidad C no reconocida-; aciaga respuesta que, acompañada de un alarmante y molestísimo «claqueteo», presagiaba los peores daños imaginables. El maldito dispositivo parecía haber decidido sucumbir con información sensible y capital en sus tripas. Los soportes informáticos, o como quieran llamarse, siempre me han provocado la más aterradora desconfianza como contenedores de mis esfuerzos. Es imposible saber qué está sucediendo en sus entrañas. Soy de naturaleza confiada aunque escéptica y no suelo atormentarme con los riesgos posibles, pero, de vez en cuando, miro azorado a los dichosos y herméticos aparatitos preguntándome si seguirán dentro de sus relucientes y frías estructuras grises mis denodados trabajos y hasta cuándo. Inmediatamente pienso en otra cosa, porque soy perfectamente consciente de que, antes o después, me la van a jugar y todo dependerá de cómo esté situado en ese momento en cuanto a copias de seguridad externas (que a su vez necesitarán otras copias y así infinitamente) y todas esas medidas precautorias que hay que organizar para «minimizar» los inapelables naufragios. Menudo plan. Ahora, el siniestro ha sido moderado tirando a bajo, salvo algunos días de diario escritos que seguramente habré perdido y que no podré recuperar. Y lo que es peor: también perdidos en mi memoria. Puede que se hayan disuelto en el éter unas trescientas o cuatrocientas imágenes para el archivo que, al menos, ya están situadas en la web; correos (eso apenas importa porque a mí no me escribe nadie), direcciones favoritas de internet, podcasts, y algunas otras cosas…

Pepe Fuentes ·