27 MARZO 2016

© 2016 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2016
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-35 MM- SFX 200 (800)
Fecha de diario
2016-03-27
Referencia
5049

LAS OVEJAS MILENARIAS y V. Siguió desgranando sus peculiares y consoladoras teorías: -antes, existía mayor orden en la sociedad y cada uno sabía el puesto que ocupaba. Los oficios, por ejemplo, estaban más y mejor ordenados; el herrero, era herrero; el carpintero, carpintero; y así todos, buenos en sus oficios y la sociedad mejor organizada. Había una autoridad y orden que ahora falta. En este tiempo todo es confusión y desorden. Y, sobre todo, en el mundo de los políticos, una pandilla de oportunistas iletrados. Ahora ha aparecido gente nueva, con otros planteamientos, que naturalmente tienen todo el derecho de estar e intentar hacer prevalecer sus ideas, pero primero deberían formarse adecuadamente-. Después de quince minutos de charla en los que me mostré atento y respetuoso con sus tesis sociológicas y políticas, ella parecía relajada y cómoda conmigo (escuchar nunca falla). Entonces decidió informarme, con una cierta sorna: -las gafas que busca las tiene usted en la cabeza-. Me llevé la mano y ahí estaban en la parte superior de mi gorro contra el frío. Le di las gracias muy contento; había sido ella quien las había encontrado, pero cuando le dio la gana. La pregunté, porque me interesaba volver al sitio dado que el descuido y la ruina lo han convertido en un lugar extraño de desnuda y casi metafísica belleza, que si estaba allí siempre, a lo que me contestó, escueta e inteligentemente, que solo a veces. La pregunta, que buscaba información cierta, me remitió a la absoluta incertidumbre. Con su aplomo y firmeza dominó la situación en todo momento pero yo al menos me llevé algo que antes no tenía: una estrambótica experiencia, de las que a mí más me gustan. Charlie seguía yendo y viniendo, impaciente ya. Me despedí diciéndola que había estado encantado de conocerla y casi corrí aliviado hacia donde tenía el coche, seguido por “El Chuchi”. Todo había acabado bien.     

Pepe Fuentes ·