17 JULIO 2016

© 2005 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2005
Localizacion
Bruselas (Bélgica)
Soporte de imagen
-120 MM.-ILFORD 400
Copiado máximo en soporte baritado
2
Fecha de diario
2016-07-17
Referencia
2616

DIGRESION DOS. Le tout nouveau testamentaka (El nuevo nuevo testamento). Bélgica, 2015. Director: Jaco Van Dormael, Guión: Jaco Van Dormael y Thomas Gunzig. Intérpretes: Pili Groyne, Benoit Poelvoorde, Marco Lorenzine, Yolande Moreau, Catherine Deneuve. “Sinopsis: ¿Qué pasaría si Dios existiese y viviese en Bruselas? Dios en la Tierra es un cobarde, tiene patéticos códigos morales y su conducta con su familia es odiosa. Su hija Ea, que se aburre mortalmente en la anodina Bruselas, decide rebelarse contra su padre, entra en su ordenador y desvela a todo el mundo el día de su fallecimiento con lo que hace que, de repente, todas las personas reflexionen sobre qué hacer con los días, meses o años que les quedan por vivir”. (filmaffinity). Pues sí, ese es el planteamiento de esta tierna, ligeramente revulsiva y divertidísima película. A partir de esta introducción ya sabemos que Dios es un ser desastrado y arbitrario; viste mal, come mal, es machista y primario y, por si fuera poco, autoritario y alienado. Y como padre un puro desastre. Menos mal que su hija, una encantadora niña, sumamente lista, decide hacer unos mágicos retoques a la obra de su insufrible padre. Para empezar, Ea decide que a los doce apóstoles del nuevo testamento hay que incorporar seis más e inicia el proceso de selección, que es insondable como no podía ser de otro modo dado que se trata de designios divinos. En este aumento de plantilla incorpora a algunas mujeres y el conjunto de la imagen de la última cena, con tanto tío feo, gana bastante (curiosa circunstancia de que en la estampa del catolicismo solo haya hombres, así nos ha ido a la cultura occidental, con tanta testosterona). La historia se despliega al hilo del reclutamiento de esos seis apóstoles junto a que Ea ha enviado a todo el mundo la fecha de su fallecimiento. A partir de ahí el delirio está servido. Idea inquietante y genial; original e iconoclasta. La historia se disfruta de principio a fin y el estado de ánimo fluctúa desde una agradecida y afirmativa sonrisa, hasta la franca carcajada regocijante. Me pregunto si yo podría soportar la noticia de la fecha de mi muerte. Creo que no, aunque fuera lejana. Ah, y esta foto es de la ciudad donde vive Dios (Bruselas), aunque no lo parezca.