31 OCTUBRE 2016

© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Dresde (Alemania)
Soporte de imagen
-35 MM- SFX 200 (800)
Fecha de diario
2016-10-31
Referencia
753

DIGRESIÓN NUEVE. Madame Marguerite, (Francia, 2014). Guión y dirección: Xavier Giannoli. Intérpretes: Catherine Frot, André Marcon, Christa Theret. Marguerite se creía una fabulosa cantante de ópera, pero no lo era. Se entregó con pasión durante toda su vida al bel canto. Para ella no había otra actividad digna de interés. Estaba convencida de que era una gran cantante, pero no, no lo era. Era sencillamente una cantante horrible, la peor que imaginarse pueda, pero eso la hacía única y por lo tanto una artista absoluta. Así lo entendieron un par de dadaístas que aparecen y que la aplauden encantados, aunque realmente no se sabe si lo hacían de verdad o como parte de sus sofisticadas estrategias provocadoras. Sin embargo, Marguerite, tenía dinero, mucho, y podía comprar lo que le diera la gana; también ingenuidad y buenos sentimientos, generosidad y encanto. Aunque el mundo, su mundo, la considerara una perturbada, lo único que sucedía era que creía en lo que soñaba. Actuaba y articulaba su vida, afanosamente, en torno a sus sueños y era perfectamente coherente con ellos. Era una maravillosa mujer capaz de abstraerse de la realidad que la rodeaba y de entregarse con entusiasmo feliz a vivir su fantasía. Repartía su dinero generosamente, con grandeza y se ilusionaba con la excéntrica idea de actuar en un teatro para público entendido, pero desconocido. Sucedió lo inevitable y todo su entramado de fantasía se desmoronó. Un mutis final dignísimo, aunque quizá patético, pero artística y poéticamente glorioso. Las preguntas: ¿dónde está la verdad del arte? ¿O de cualquier otra cosa? ¿Es posible la vida sin autoengaño? Las coherentes respuestas, me parece: la vida solo es soportable desde el enamoramiento más loco o la pasión más desatada. Da igual que sean reales o no. Eso sí, las geniales soluciones solo están al alcance de lúcidos y maravillosos seres, como Marguerite. Espléndida película.