20 MAYO 2017

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Arizona (EE.UU.)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO BARITADO
Tamaño
27,7 x 18 cm
Fecha de diario
2017-05-20
Referencia
4669

DIGRESION SIETE: Frantz (2016) Francia. Director: François Ozon. Guión: François Ozon, Philippe Piazzo, Ernst Lubitsch (film). Música: Philippe Rombi. Fotografía: Pascal Marti. Intérpretes: Paula Beer, Pierre Niney, Johann von Bülow Marie Gruber, Ernest Stôtzner, Cyrielle Clair. Tengo dos maneras de ver películas: cuando me gusta mucho, no paro de hablar comentando los matices entusiasmado, cuando no me interesa, me duermo, sin más. Anoche tocó hablar incesantemente y molestar a Naty. Son las servidumbres del gozo estético (en mi caso). Estaría mejor calladito. Frantz, ambientada nada más finalizar la primera guerra mundial. Desde la primera imagen supe que la película me encantaría: –la protagonista, bellísima y joven mujer, camina con determinación por una calle antigua, cruzándose con otras personas-. La imagen, en un delicadísimo blanco y negro (ya no se ven películas fotografiadas así y es un inmenso placer), era prometedora. Cumplió todas las expectativas y más. Sencilla en su desarrollo, sin complejidades innecesarias, cuenta sutil y líricamente una historia de amor y redención apasionante. La clave está en el modo de interpretar esa historia, escenificarla, interpretarla y servírnosla en unas imágenes delicadas, plenas de matices. No hay sobreactuaciones, todo medido, natural, creíble. Las interpretaciones consiguen hacerte llegar las emociones más naturales e íntimas de seres sensibles, fuertes, con algunos contrapuntos de personajes menos ejemplares pero que se callan a tiempo. Lo mejor de la condición humana se despliega en una textura monocroma, a veces contrapunteada por breves y oportunos momentos de color que refuerzan el sentido de la historia. No soy crítico cinematográfico ni mucho menos, solo pretendo contar el por qué me gustan las películas que me gustan, pero quizá, entre las muchísimas críticas entusiastas, podría elegir una frase, al azar, de uno de los críticos, que quizá resuma lúcidamente lo que estoy intentando decir: “Ozon lleva a cabo un examen íntimamente épico y lleno de romanticismo (…) Lo hace exhibiendo una nitidez narrativa deslumbrante, y una impecable recreación de época (…) Nando Salvá.

Pepe Fuentes ·