21 AGOSTO 2018

© 1988 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
1988
Localizacion
Tunez
Soporte de imagen
-35 MM.-T-MAX 400
Fecha de diario
2018-08-21
Referencia
5363

DIGRESIÓN UNA. Foxtrot (2017). Israel. Guion y dirección: Samuel Maoz. Intérpretes: Lior Ashkenazi, Sarah Adler. Un camino o carretera deteriorada, impracticable y desierta. En algún punto inconcreto, un pequeño y ruinoso puesto de control israelí. Cinco críos devenidos en militares forzosos vigilan y controlan el paso de unos pocos vehículos al día. En esa Carretera, además de los chicos, vive un camello. El camello va y viene, de noche y de día, o se para y entonces transmuta en heraldo negro. El escenario y los actores están más allá de lo concebible, incluso en los más inspirados sueños de cualquier surrealista. Lo que sucede en esa Carretera es, sencillamente, fascinante e insondable, de una belleza convulsa, como la que invocaban los surrealistas, otra vez. La película se estructura en tres partes (eso dicen los críticos) pero para mí, en este caso, la división carece de importancia, o en todo caso solo serían dos: el domicilio de los padres, burgués y acomodado, y la Carretera, misteriosa, bellísima, alucinante. Sí ya sé, en esta historia existen, a juicio de todos, connotaciones políticas de alcance belicista (siempre que se trata de Israel ocurre), y también un drama familiar (la muerte visita a esa pulcra familia) creando una catarsis que se lleva por delante cualquier sentido del equilibrio afectivo y de lo conveniente. La reacción de los padres ante la tragedia está radiografiada con convicción y eficacia. Sólidamente. El drama que recorre toda la película, como columna que lo vertebra todo, está pulcramente resuelto e interpretado, aunque no deja de ser previsible; para mí, la historia verdadera, sucede en medio de la nada, en la Carretera donde habitan y mueren criaturas inocentes. Puras. Y un Camello, enigmático, bello e insondable hasta el prodigio.

Pepe Fuentes ·