30 MAYO 2020

© pepe fuentes
Referencia
2020-05-30

VIAJE A MÉXICO, Julio 2019
Epílogo I:
lunes veintinueve, por la mañana

“Uno mismo, ese es el gran asunto del viaje. Uno mismo, y nada más. O poco más”. Michel Onfray 

Otro viaje, otro turisteo más sin mayor transcendencia. Aunque pueda parecer una apreciación peyorativa es como lo siento.
Para uno mismo no existe otra realidad que la percibida. Seguro.
Me pregunto: ¿querrías que tus viajes hubieran sido distintos, más informados, indagatorios, aventureros o reflexivos? Me contesto: no lo sé, aunque me parece que no. Porque, si son como son, por algo será.
También me pregunto: ¿podrías haber realizado viajes más intensos, más profundos en el sentido de aprehender las claves culturales y humanas de los sitios visitados? Sin duda me habría gustado y quizá podría haberlo hecho, aunque no creo. ¿Por qué? Sencillo, esos parámetros se ajustan a otro tipo de persona. Yo no poseo ni la inteligencia emocional, ni racional, ni tampoco la capacidad para procesar la información que podría obtener y, lo que es más importante todavía, el perfil caracterológico imprescindible para relacionarme proyectivamente con el mundo, y todavía más: carezco de la ambición para llegar a parte alguna, sí, eso de realizar proyectos y conseguir metas en los que yo pueda creer en dos sentidos: que sean importantes para mí, tanto como para reafirmar mi autoestima; y dos, que lo que pudiera hacer (este diario, por ejemplo), fuera de interés para alguien. Sencillamente, no me creo nada de nada de lo que tiene que ver conmigo…

Pepe Fuentes ·