22 ENERO 2024

© 2024 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2024
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-DIGITAL (JPG) 32. (MOVIL)
Fecha de diario
2024-01-22
Referencia
10232

DIARIO ÍNTIMO 90 y 2
Me estaba dejando la vida detrás, continuación…
Viernes, diecinueve de enero de 2023

… Domingo: paseo y estudio acompañado de El Greco y Gregorio Marañón. Lo pasé muy bien con ellos y escribiendo. Luego, por la noche, partido de fútbol ganado y además disfrutado. El Madrid abusó de su buen juego en contraste con el pésimo de los contrarios. Los aplastamos y eso estuvo bien. Me alegró mucho, dado el espíritu enemigo irreconciliable de los contrarios, siempre ahítos de falacias y odio.
El lunes, urólogo (que buen rollo con ese médico), nos despedimos para más adelante, sin concretar el momento.
Después, más estudio y más de lo mismo. Lo bueno es que estoy llegando a un estadio parecido al nirvana, o más bien a un paraíso estoico en el que los deseos han muerto y las mujeres también (es más o menos lo mismo).
El martes, otro día de médicos, esta vez una doctora amabilísima y didáctica (aparato digestivo), que me prescribió una panendoscopia oral, para ver por dentro mi esófago, estómago y duodeno. Últimamente, a los médicos les ha dado por mirarme por dentro ya que por fuera no les debo despertar ningún interés, salvo al dermatólogo, pero a ese voy poco.
Después iré a que me miren la cabeza por dentro, si es que no tengo que ocuparme del aparato digestivo porque esté bien. De la cabeza por fuera ya se ocupa encantadoramente mi peluquera, que tanto me gusta.
En algún sitio debe estar el origen del malestar que siento (cada vez menos), pero me temo que es de orden existencial y eso no tiene cura. Me preocupa poco porque estoy tan solo a un tantito de alcanzar la satisfacción plena.
En cuanto a lecturas, la última, en audible: Cómo hablar con un progre, subtítulo: por qué, en vez de hacerla desaparecer la socialdemocracia incrementa la pobreza; escrito por Gloria Álvarez (Guatemalteca). Sencillamente genial, no he parado de reír desde la primera página a la última (son tercos y raros los progres, no se puede alcanzar mayor grado de confusión mental e ideológica y además no rectifican nunca porque les va su  vida en ello y la de los demás les importa una mierda). Ahora: Liberalismo, de Juan Ramón Rallo, pero poco puedo decir porque acabo de empezarlo. También, dejándome llevar por mi último descubrimiento literario: Pilar Quintana, de la que estoy leyendo Caperucita se come al lobo (cuentos). Tan solo llevo leídos tres o cuatro y en todos ellos hay una carga erótica de una carnalidad apasionada y voraz. Me ha turbado hasta el temblor el titulado Violación: estremece la verdad que contiene sobre el género humano en tan solo unas poquitas páginas. No me importaría vivir en un cuento de Quintana y ser el lobo que se dejara comer por una Lolita insaciable y displicente al mismo tiempo. La pasión enardece, la displicencia esclaviza: la peor combinación posible para cualquier ser humano.
La Fotografía: Mi Charlie y yo, parados, admirando la brillante escena de luz en nuestro paseo matutino. Nuestras sombras, alargadas y difusas, emulando a las de El Greco, pero apegadas a la tierra y no al viaje ascensional y místico del pintor tan presentes en el diario este mes. Como dice Marías, gracias a la fotografía, las imágenes de este diario se constituyen en pruebas irrefutables del hecho de vivir con una constante preocupación estética.
“La captación de la vida, en su variedad, complejidad y originalidad. Debió ser preocupación constante del arte del Greco. Para el Greco la pintura debe ser imagen de la vida, del vivir, de una naturaleza dinámica”. Fernando Marías
Con fotos como ésta (las demás también), este diario se convierte en un incontrovertible hecho probado para el Juicio Final; o como también dijo Neruda: Confieso que he vivido, aunque Mi Charlie y yo entrando y saliendo de un ectoplasma.

Pepe Fuentes ·