30 ENERO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
PELÍCULA: Belfast, de Kenneth Branagh (2024)
Soporte de imagen
-DIGITAL 10000
Fecha de diario
2026-01-30
Referencia
11376

COLECCIÓN DE MISCELÁNEAS 106
“…de entre las religiones protestante y católica, prefiere la última. Ambas son falsas. La primera es fría e incolora. La segunda está constantemente asociada al arte; es una bella mentira, al menos es algo”. Enrique Vila Matas
Martes, veintisiete de enero de dos mil veintiséis

Gocé todo el tiempo que duró, con una beatífica sonrisa la película Belfast, escrita y dirigida por Kenneth Brannagh (2021) ¡qué película tan bonita! Sin sombra de ironía, todo lo contrario, de rendida admiración por la belleza que contiene.
Hermosa película: por su maravillosa escritura; por un tempus cinematográfico exacto; interpretaciones espléndidas, insuperables, de todos y especialmente del niño y la madre (de enamoramiento súbito desde la primera imagen): Jude Hill y Caitríona Balfe, respectivamente; por una memorable y perfecta fotografía en blanco y negro (Haris Zambarloukos); por el barrio de la ciudad donde se desarrolla la acción; por la increíble música de Van Morrisón; por la perfecta ambientación de la tipología de finales de la década de los sesenta del XX; por los perfiles caracterológicos de los personajes, tan sublimes, poderosos, dramáticos y divertidos al mismo tiempo; porque presenta una situación de ciego e ignorante fanatismo (guerra de religiones, la más estúpida que concebir se pueda, en este caso, protestantes contra católicos), con sutileza, como una excepción decorativamente argumental. Sencillamente: una película superior por amable, intensa y gozosa.
Branagh, nació en 1960, luego ahora tiene sesenta y cinco años y una brillantísima y profusa carrera como guionista, director (cine y teatro) y actor. Nació en Belfast, de familia protestante, y al parecer, en su niñez debió vivir los enfrentamientos que narra, precisamente a la edad de Buddy en la película, luego autobiográfica por lo que debe sentirse plenamente identificado con lo que cuenta. Pero lo hace sin dramatismo, como si fuera un destilado feliz de la memoria; lo que es de agradecer sin reservas.
La película, aunque solo fuera por la constante y genial gestualidad del niño Buddy (Jude Hill), me dejó anonadado y feliz. Además, de unos padres geniales y responsables, están sus carismáticos y enternecedores abuelos, sobre todo los paternos (Ciarán Hinds y Judi Dench).
Todo es bonito y virtuoso en esta película, pero en absoluto cremosa, enfática o cargante; es de un refinado naturalismo y presenta el lado abrumadoramente humano de sus criaturas.
La crítica entregada, unos más que otros; pero lo que dice Blai Morell, la define con acertada precisión: “Si de algo va sobrada esta maravilla, es de alma. Una película que no te golpea, sino que te acaricia a través de potentes fogonazos emocionales (…) Poderosa, tierna ingeniosa y llena de detalles cinéfilos (…)
La Fotografía: La madre, en el dentro de la calle, despide a su marido que parte hacia su trabajo en autobús; cerca de la acera, con un balón bajo el brazo Buddy, de nueve años (trasunto de Kenneth Brannagh)

Pepe Fuentes ·