8 MAYO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
Pepe y Armando (Toledo, 02.05.2026)
Soporte de imagen
-DIGITAL 250
Fecha de diario
2026-05-08
Referencia
11524

DIARIO ÍNTIMO 143.1
“Había entendimiento entre ellos, del que hunde las raíces en la fuente misma de la vida”. James Salter
Sábado, dos de mayo de dos mil veintiséis

Anoche vi un estupendo spaghetti western con aires mexicanos de la mismísima Almería: La sombra del cazador, de Don Medford (1971), bien interpretado gracias a la furia vengativa de un Gene Hackman como Némesis reencarnada del puro mal.  
Acabé bien el día, que empecé, de puertas para afuera, caminando por la ronda de la ciudad, al otro lado del río, y volviendo por la orilla, al otro lado del otro lado. Había romería e incluso cuando los romeros iban llegando, tan temprano, parejas de policías custodiaban la paz conventual del acontecimiento, propio de un lugar como este. Es una suerte vivir en una ciudad en paz consigo misma (tal vez la de los muertos en vida, aunque eso solo lo supongo porque estoy siempre ausente).
Hoy me he levantado a las seis menos cuarto y he subido a mi clausura a escribir la entrada de mañana (que no es esta).
Hacia mediodía llegarán mi querido amigo-hermano, con su mujer, Mamen, también amiga. Vienen a visitarnos (a mí y a Naty), después de año y medio sin vernos, aunque Armando y yo hablemos todas las semanas, en ocasiones hasta dos veces, cuando nuestra nada nos agobia.
Estoy muy contento porque quiero a mi hermano por elección y hoy nos veremos.
Pasaremos juntos unas pocas horas porque ellos tienen obligaciones en su casa.
Apunte de hace un tiempo para una entrada que no llegué a publicar:
-Por la mañana solo hablé por teléfono con mi amigo-hermano durante una hora (es lo que duran nuestras conversaciones), sobre lo mismo de siempre. Ambos, él y yo, tenemos una actividad constante y rutinaria, por lo que nos ahorramos las insignificantes novedades y hablamos de las cosas que nos parecen serias e importantes: nuestro devenir existencial (a pesar de nuestras planas circunstancias procuramos no ser aburridos). Las amistades sostenidas solo por el aburrimiento son imposibles.
-Nos guardamos un gran cariño y absoluta sintonía desde hace muchos años ya. Son imprescindibles nuestras llamadas terapéuticas. Nos sirven para que ninguno de los dos perdamos pie con la realidad y con lo que somos o creemos ser ahora, tan tarde ya. Y no empeoremos de nuestra decepcionada locura.
-Es oportuno que escriba esto hoy porque, como la obra que vi por la tarde (teatro), el sentido de la vida tiene que ver con la intensidad con la que la representemos. Somos los actores de la obra que nos ha tocado en suerte…

Si eso escribí hace unos días, pero no recuerdo cuando fue exactamente.
Mis amigos llegaron a la una y media. Naty se unió a nosotros cerca de su casa. Atravesamos la ciudad de este a suroeste caminando muy despacio, la alegría no permitía urgencias. Paramos en un bar a tomarnos un vino. El restaurante donde teníamos reserva se encontraba al otro lado del río, a la salida del puente San Martín, con la ciudad y el Monasterio de San Juan de los Reyes a la espalda y en alto…
La Fotografía:  Armando y yo, después de comer, nada más salir del puente que volvimos a cruzar en dirección a la ciudad. Los toledanos nos pasamos la vida cruzando el río, pero ningún problema con eso porque tenemos puentes. En esos momentos, ambos, él y yo nos sentíamos felices, nos vimos después de año y medio, comimos pantagruélicamente para celebrarlo. Mi hermano lucía su espléndido aspecto físico porque tiene diez años menos que yo y eso se nota. Me alegro de que esté tan estupendo, me hace feliz; en la misma proporción que yo lamento mi deterioro.

Pepe Fuentes ·