14 JUNIO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
Toledo
Soporte de imagen
-DIGITAL 50
Fecha de diario
2026-06-14
Referencia
3336.1

DIARIO DEL ESPANTO 9.1
“La venganza es un procedimiento técnico, casi burocrático, ni triste, ni feliz, ni divertido”. Álvaro Enrigue. (Ahora me rindo y eso es todo)
Viernes, cinco de junio de dos mil veintiséis

Por el momento no me rindo, aunque sepa que tengo todas las probabilidades de ser derrotado…
Desde que he vuelto de viaje me está costando aclimatarme al -no viaje-, a mi estable y ordenada cotidianidad sedentaria, tan plana, tan sin sustancia; aunque, sin embargo, plenamente satisfecha y estoicamente feliz.
Ahora, a las once y once, en mi patio de clausura, en mi tumbona de escribir acariciado por una suave brisa, pasaré las dos siguientes horas hasta el momento de mi comida, trabajando desordenadamente, picando de unas cosas y otras, en un estadio y sensación de plena libertad en el manejo de mi tiempo.
El lado malo del remanso de paz y silencio de mi clausura de verano (patio) es, como ya conté a finales de abril, el que al otro lado, a unos pocos metros, hociquean desde hace un año una numerosa pandilla de okupas feroces, siete ha dicho uno a otro hace un rato, más invitados que reciben (mujeres y hombres): gritan, se insultan, se amenazan a cualquier hora, especialmente cuando se hace de noche. Son animales nocturnos.
No sé qué hacer con esa insoportable plaga que me causa tanta molestia a cualquier hora. Pueden amenazarse de muerte a las diez de la noche y reír a carcajadas a las doce. Una tipa, ayer, gritaba enloquecida y agresiva con voz rasposa, -que haría lo que le saliera del coño-. Y así todos los días. Más que miedo me provocan un inmenso rechazo que no sé cómo gestionar.
Se levantan tarde porque pueden estar hablando hasta las tres de la madrugada. Ahora, a las doce de la mañana, empiezan a espabilarse dando síntomas de que no se han muerto; aunque uno de ellos, quizá no tarde mucho, porque tose con tono cavernoso, un sonido que sugiere que en vez de pulmones tiene chatarra oxidada. Como gentes salvajes que son, no tienen el más elemental sentido higiénico y respeto hacia sí mismos: el entorno lo están llenando de basura, entre la que viven.
Entiendo que haya gentes que estén pasando por dificultades y hagan lo posible por encontrar una madriguera donde meterse si no tienen nada mejor; lo que me parece intolerable es que lo hagan con un desprecio insultante a las personas que vivimos en su entorno cercano, atropellándonos a cualquier hora del día o de la noche.
Viven en su propio mundo en el que solo existen ellos con arreglo a sus propias normas y necesidades que se encargan de imponer, por las buenas o por las malas, a los que somos vecinos circunstanciales y obligados…
La Fotografía: Teatro de operaciones de la batalla que voy perdiendo: a la derecha, muro divisorio desde el que se extiende el toldo negro de mi clausura. A la izquierda, casa abandonada (hace 21 años) por los anteriores propietarios, ahora y desde hace un año okupada por los insoportables parásitos. A pesar de tener una apariencia ruinosa la construcción es sólida y no se les caerá encima. Al fondo, edificio de tres plantas donde viven vecinos que aguantan las mismas molestias. No sé qué están haciendo en su defensa. Intenté hablar con uno de ellos, pero no quiso recibirme.

Pepe Fuentes ·