1 JULIO 2026

© 2013 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2013
Localizacion
Cueva de los Canutos, Corral de Almaguer (España)
Soporte de imagen
-35 MM- ILFORD SFX 200 (400)
Fecha de diario
2026-07-01
Referencia
11164

ADENTRÁNDOME EN LAS TINIEBLAS 44.1
“Lo que yo hago es huir de lo claro para aclarar lo oscuro”. Antonin Artaud (Van Gogh el suicidado por la sociedad)
Lunes, veintinueve de junio de dos mil veintiséis

Un nuevo mes se me viene encima y sigo instalado en la tiniebla de todos los anteriores, a pesar del sol inclemente o precisamente por esa misma causa.
Hace años ya era consciente; ahora también.
Hacia trece meses trece que no entraba en esta dependencia amada y odiada al mismo tiempo. La cerré el diecinueve de mayo del año pasado. Probablemente por una equívoca ilusión de optimismo desaforado (el narcótico de los tontos) y confianza que llevé demasiado lejos, tanto que debí pensar que ya no necesitaría nunca más el consuelo de las sombras, ese espacio donde todo se iguala lúcidamente y el dolor pierde sus contornos.
Me engañaba, cómo no. Las tinieblas no desaparecen nunca salvo que conquistes algún tipo de engañosa “felicidad” que no es otra cosa que la pérdida de control sobre uno mismo en aras de un entorpecimiento de la razón.
En mi paseo de hoy, he seguido acompañado por el señor Maestro y su clarividente obra: El fracaso de la felicidad, a la que, argumentalmente no estoy encontrando ninguna objeción, y, es más, me tiene fascinado por la vigorosa exposición y el muy sólido despliegue de argumentos racionales e intelectualmente impecables.
En la lectura (oída) de hoy, con el sol a mi izquierda y el río a la derecha, en algún momento he oído decir al propio Maestro (locuta él mismo, lo que la hace más verosímil): –que sus lectores son inteligentes-, es de agradecer, sobre todo para los que no lo somos. Que menos que esa amable cortesía hacia quienes prestamos atención hacia su obra (la merece), aunque, en mi caso, el agravio, por incierto y mentiroso, no se lo he tenido en cuenta…
La Fotografía: La puerta de la cueva donde habitan las tinieblas, en el interior de la tierra y de mi alma. El reloj marcaba la hora exacta en la que me adentré en las sombras, es decir hace exactamente diez minutos.

Pepe Fuentes ·