EL DÍA DE LOS EPÍLOGOS 64
Los Microviajes (10): del domingo 24 al miércoles 27. Último día de Málaga e inicio de la provincia de Sevilla, comenzando por Estepa y Osuna; y luego, a partir del martes, la ciudad de Sevilla. Visitas interesantes y buen ambiente entre los “microviajeros”. El viaje en el diario no está concluido, aunque queda muy poco.
Diario de la soledad (5): esta serie de cinco días no comenzó con el propósito de que fuera tal, sino que se ha ido completando a medida que la escritura y el tiempo lo fue pidiendo. Precisamente hoy voy a comenzar una obra de un escritor que ha entrado como un vendaval en mi tiempo de lectura oída, Gabriel Rolón, psicoanalista argentino, con una obra a la que me refiero en esta serie: Historias de diván. La obra que comienzo será La soledad, nada más apropiado para los días en los que parece que estoy hipersensibilizado con esa fuente de permanente inquietud. Lo dice el propio Rolón en el prólogo: “Soy un autor al que le lo recorren todas las soledades del mundo, las soledades del enamorado, las del padre que no sabe qué hacer, la soledad del autor ante la página en blanco, la soledad del hombre que mira su destino y que sabe de su finitud”.
Diario de un condenado (3): En torno al fracaso y la vida que languidece sin renacimiento posible; por eso de la importancia del amor en la edad tardía (a destiempo), porque por un momento puedes creerte que eres otro (renacido ilusoriamente), circunstancia difícil de encontrar porque es pura alquimia.
Diario de un hombre lejano (2): Escribo sobre mi amiga manchega, Pilar, a la que aprecio, aunque no nos conozcamos. De otra amiga, que sí nos conocemos, tan solo un par de horas compartidas y que vive lejos (Nueva York). De dos mujeres que caminan solas por las mañanas y que sospecho que se odian. De perros muertos, uno grande y peludo, que no supe cómo se llamaba y de otro delgado y pequeño, Mi Charlie, que nos han dejado más solos a un hombre y a mí.
Diario del espanto (2): Dos capítulos dedicados a los Dalton, los vecinos okupas, que me amargan la vida con sus voces. Ayer por la tarde noche no estaban, y el silencio en mi patio de clausura era maravilloso y tranquilo; paz que perdí el día que llegaron esos malditos.
Adentrándome en las tinieblas (2): Doy cuenta en este capítulo, largamente desatendido y recuperado este mes, por un lado, de lo interesante que me estaba resultando la audición de El fracaso de la felicidad, de Jesús G. Maestro, que afirma que -sus lectores son inteligentes-; frívola y complaciente afirmación y solo porque a mí no me conoce. En este capítulo también he incluido un cuento erótico, o no tanto; simplemente es un relato hiperrealista con moraleja: el tamaño del falo masculino: Sí Importa.
Diario de un hombre invisible (2): Escribo sobre la posfelicidad, a partir de dos obras, la ya mencionada de Maestro, y además la de José Carlos Ruiz, Incompletos. O definidas de otro modo: sobre la invisibilidad de la felicidad.
Me acuerdo (2): en realidad, el título completo esta vez es, Me acuerdo de mis obsesiones “artísticas”, y trata de las muchísimas veces en las que he representado performances en el silencio de los campos y las ruinas y los abandonos. Escenarios propicios para la libre asociación de los recuerdos, obsesiones, improvisaciones y traumas.
Diario de un tipo Indiferente (1): Capítulo nuevo. Definición actitudinal obligado por mi biografía y sugerido por la audición de obras psicoanalíticas de Gabriel Rolón.
Colección de misceláneas (1): Crónica de una impresionante victoria futbolística, nada menos que el campeonato del mundo ganado por España, mezclada con referencias sociológicas, pero sobre todo políticas, ahora que los gobernantes están empeñados en deconstruir el país.
La Fotografía: Siempre suelo incluir en los epílogos fotos relacionada con el capítulo más significativo del mes, y en este no podía ser otra que del Microviaje; concretamente de la visita a la Cartuja, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, en Sevilla, donde lo pasamos tan bien.