4 AGOSTO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
PELICULA: DOS FISCALES, de Sergei Loznitsa, Alemania, 2025
Soporte de imagen
-DIGITAL 12.800
Fecha de diario
2026-08-04
Referencia
11759

DIARIO DEL ESPANTO 13
“No hace falta regresar al siglo pasado para constatar que los partidos extremos ocultan la historia, basta con ver cómo son y cómo se presentan aquellos países en los que aún dominan las viejas doctrinas de los fanáticos, Cuba, Venezuela, Corea. Lugares infernales en los que una exigua minoría, dueña del aparato de Estado, lo controla todo, lo espía todo, lo domina todo, lo roba todo, mientras que la población está sometida a su capricho en la vida cotidiana. Una situación que cada día asoma más el morro en nuestro país”. Félix de Azúa
Domingo, dos de agosto de dos mil veintiséis

Ayer sábado no hablé con nadie (ni siquiera con Pilar, con quien suelo hacerlo a diario).
El silencio no me sentó bien. Hasta mediodía (por la mañana hasta al Súper fui), más o menos, todo estaba bajo control (léase siempre tirando a descontrol).
Por la tarde empezaron a pesarme el tiempo, hasta los segundos me pesaban.
Después de la siesta (mi momento más anómalo del día), y del tonteo en la cama sin hacer nada provechoso, subí al estudio con la actitud rutinaria diaria, no enfebrecido por una inspiración perentoria que me demandara una respuesta inmediata. Así que pasó lo que previsiblemente sospechaba que sucedería. Nada.
A las seis no soportaba el dichoso estudio, así que apagué las máquinas, salí y cerré.
Vi un partido del Real Madrid, sin ganas, de hecho, hasta el sonido quité. Más bien lo fui mezclando con un western previsible, pero violento.
Preparé la cámara para fotografiar la película de Theo Angelopoulus, La mirada de Ulises (1995), que tengo ganas de revisitar.
Pero en ese ajetreo televisivo y neurasténico se me cruzó otra inesperada: Dos fiscales (2025), de Sergei Loznitsa, que por lo que leí sobre ella y el tráiler se me antojó necesaria. Claro, la vi.
Trata de las monstruosas purgas de Stalin del periodo 1934-1946 (la película está contextualizada en 1937, el peor momento de ese atropello y asesinato de millones de personas).
Está magnífica película hizo que mi estado de ánimo terminara de hundirse en el desasosiego y el desánimo.
Me acosté a las doce menos cuarto. Me dormí enseguida, pero, de madrugada, me he despertado y me he dejado llevar a un estadio de seminconsciencia sombría en el que se me aparecían imágenes de la película; pero también de la invasión de Ceuta del jueves pasado mezcladas con los Dalton, que están a tan solo metro y medio de la medianería de mi casa, invadiéndola y echándome de ella con la permisividad de la KGB de aquí, porque vivimos bajo la férula de un dictador. Cuando por fin me he despertado del todo, más tarde lo habitual, he sentido pánico, un miedo cerval a la descomposición galopante de nuestra sociedad en la que nos creíamos seguros, pero que ya no lo estamos. Y si no, que se lo pregunten a los ceutís.
La Fotografía: Vi la película sobrecogido por la verosimilitud de la producción, la densidad dramática y desgarradora del funcionamiento tenebroso de una dictadura como la soviética, la peor faz del comunismo, tanto de Rusia, como después en la dictadura de Mao, en China. Se llevaron por delante a millones de seres, una mortandad muy superior a la de la II Guerra Mundial (alrededor de 70 millones); los regímenes comunistas en el siglo XX, en torno a 100 millones.

 

Pepe Fuentes ·