"...tendremos que ir al zoo de nuevo…" Charles Bukowski
…Yo no iré a ver a la Bellotti (supongo que será la dueña de la Galería de ayer) porque me preguntaría: -¿A ver, tú tienes TEMA, o no?- y tendría que decir la verdad -No, no tengo (que yo sepa)-. Ella me contestaría: -pues yo no pierdo el tiempo con los SIN TEMA-. -Y que hago entonces?- preguntaría humildemente -Bueno, vamos a ver, ¿cómo te llamas?- Se lo digo; ella consulta una lista, me mira y me dice: -pero bueno, tú, en qué mundo vives? y seguro que además no conoces a nadie, como a Calvo Serraller o alguien así que venga y escriba. –No, yo vengo de provincias y aquí no conozco a nadie-, contesto.-Bien, no puedo hacer nada por ti, aquí trabajamos con artistas de proyección y sobre todo que estén en «la modernidad», que sean artistas dedicados a la abstracción racionalista (tipo Fontcuberta) y, sobre todo, que sus fotos sean grandes-. Me largaría un poco avergonzado, no tengo lo necesario: notoriedad, influencias, proyección, futuro y el dichoso TEMA, que me empieza a parecer como ser un SIN PAPELES, pero peor, porque ni siquiera hay ONG’s que me acojan.
Este animal tan simpático se llama Suricata y miraba atentamente lo que le rodeaba, … (A lo largo de la próxima semana aparecerá una serie completa que cuenta una historia a propósito de los deseos y los olvidos)
….es que nos parecemos demasiado a vosotros, y que, sin ir más lejos y como se puede ver, también nos reunimos a celebrar nuestras cosas. Nosotros si os conocemos y cuando nos observáis divertidos en un Zoo, nosotros os observamos, curiosos pero escasamente interesados.
Suscitan sensaciones que resuenan en los oscuros pozos de la memoria
..Intenté averiguar el por qué veinte fotógrafos locales y desconocidos para mí podían haberse interesado por mi trabajo, precisamente ese día (ya no ha vuelto haber visitas desde esa popular asociación), y no, no conseguí saber la razón. No vi ninguna noticia, interés o algo parecido relacionado conmigo. Cuestión completamente lógica y natural teniendo en cuenta que estoy bordeando la invisibilidad, tanto como ser humano vivo (como dije el otro día, no soy un avestruz, al menos físicamente, porque por otras actitudes no estoy tan seguro), como fotógrafo. No haré nada por remediarlo. Por otra parte, tampoco me han interesado nunca los colectivos, sean de lo que sean. Dejar de escribir sobre esta anécdota y olvidarla será lo mismo.
Justo Navarro tiene mi edad (lo dice el medio donde lo entrevistan). Justo Navarro es escritor y un tipo inteligente, con ideas, con criterios. Justo Navarro es una artista, de eso no hay duda, todo el mundo lo reconoce y yo no voy a llevar la contraria a tanta gente, faltaría más. No he leído nada de Justo Navarro y no creo que lo haga. Por qué? No lo sé, porque a mi Justo Navarro (del que no sabía nada: no puedo conocer a todo el mundo) me gusta, y estoy de acuerdo con él en muchas cosas de las que habla; por ejemplo lo que dice sobre la figura del padre y algunas otras. Qué problema puedo tener yo con Justo Navarro, si, incluso nos parecemos un poco físicamente? objetivamente ninguno, hasta sería capaz de charlar con él un ratito. Probablemente, la razón de mi rechazo no es otra que la envidia; sí, así de simple y humano. Aunque esté muy mal vista (nadie confiesa que es envidioso) y quizá sea una bajeza; pero es que yo no soy espiritualmente elevado ¡qué le voy a hacer! A veces, se me pone en marcha un mecanismo (simple, por otra parte) que consiste en que, cuando me encuentro con alguien que lleva en el mundo exactamente el mismo tiempo que yo y que ha aprovechado su vida como a mi me hubiera gustado (no me funciona cuando son más jóvenes o más viejos), me pongo de muy mala leche y lo pago con ellos; como si tuvieran la culpa de mis sensaciones de fracaso. Hoy le ha tocado a Justo Navarro. En fin, qué más da, porque la envidia es la sensación más estéril y estúpida que se pueda padecer. Al menos, a Justo Navarro, si conociera este escrito, le traería sin cuidado lo que yo pueda decir sobre él.