Carreteras hacia la épica…tantas y tan bellas historias…

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Nuevo México (EE.UU.)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO BARITADO
Viraje
SELENIO
Tamaño
27,7 x 18 cm
Copiado máximo en soporte baritado
4
Copias disponibles
3
Año de copiado
2011
Fecha de diario
2007-10-25
Referencia
2604

A

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Nuevo México (EE.UU.)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO BARITADO
Viraje
CLORURO/SELENIO
Tamaño
27,7 x 18 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Copias disponibles
2
Año de copiado
2011
Fecha de diario
2026-08-18
Referencia
5074

Diario de la Soledad 14
“Soledad No es lo mismo que el aislamiento. Estar aislado es estar separado de los otros: sin relaciones, sin amigos y sin amores. Estado anormal para el hombre, y casi siempre doloroso o mortífero. En cambio, la soledad es nuestra condición ordinaria: no porque no tengamos relaciones con el otro, sino porque estas relaciones no podrían abolir nuestra soledad esencial, que reside en el hecho de que estamos solos para ser lo que somos y para vivir lo que vivimos”. André ComteSponville
Domingo, dieciséis de agosto de dos mil veintiséis

Doce horas del mediodía. Acabo de recibir un mensaje de mis vecinos de enfrente, que he agradecido afectuosamente ¡cómo no!: “Hola Pepe, soy Elvira, tu vecina. Es que hace días que no te vemos, el coche aparcado sin moverse. Es solo por saber que estás bien. O si necesitas algo. Nada más. Un abrazo”
Lo que no saben mis buenos vecinos es que yo profeso el silencio, la soledad y como colofón virtuoso, el aislamiento. Tampoco hace falta que ellos o cualquiera sepan de mi vocación, salvo los lectores de este diario. En cuanto al solidario y entrañable mensaje, supongo que, en parte, es porque me perciben anciano ya, y podría darse uno de los casos posibles, el de los que se mueren solos en su casa y no se entera nadie, salvo porque el hedor a cuerpo podrido traspase muros, ventanas y puertas. Lo que antes o después sucederá. Pero todavía no.
Menos mal que tengo buenos vecinos y cuando huelan a muerto llamarán al 112, o a quién sea.
Pasaré a los últimos hechos de mi vida, frenética de actividad, aunque no lo parezca: ayer, sábado, por la mañana vuelta a la ciudad por el Valle; luego la travesía callejeando por los itinerarios que suponía más cortos; no es sencillo determinarlo porque dado la configuración laberíntica de la ciudad histórica, las opciones son muchas. Me divierte esa especulación espacial y memorística.
Llegué a casa a las nueve y media. Y a lo mío, este diario; que no solo supone escribir, sino administrar bases de datos, fotos, revelados, ordenación de citas, transcripción de lecturas; en fin, un ingente trabajo en el que pierdo la noción del tiempo y de paso el de mi propia percepción como cuerpo vivo (o eso creo).
Tuve dos conversaciones telefónicas largas: Armando y Pilar, ambos amigos.
Comí sin gusto ni pasión y casi sin hambre. He abandonado la cocina, los guisos ricos que antes hacía (caldosos y sabrosos), ya no los hago nunca, porque son para compartir y no tengo con quién hacerlo.
Por la tarde, toda, la empleé en la escritura de la entrada de ayer, absolutamente pretenciosa y artificiosa, porque parece indicar que soy un hombre informado filosóficamente, y que va, soy un impostor que no sabe de nada, salvo de la necesidad de dar un mínimo de cobertura teórica a mis impotentes decisiones. A veces, a pesar de mis serias determinaciones, me parezco un tipo deficiente y patético porque pretendo ser lo que no soy. Solo cuento con lo que soy capaz de hacer. Nada más.
Por la noche, cenando vi un estupendo western de carretera que refleja la vida contemporánea en pequeños pueblos y en las llanuras interminables del sur de EE.UU.: Texas, Nuevo México y Arizona y, curiosamente, la acción lleva a uno de los delincuentes protagonistas, interceptado por la policía en carretera, que dice que iba a Ruidoso, en Nuevo México; justamente donde me pilló, junto con Naty, mi cumpleaños 55, en 2008. Tengo un grato pero incierto recuerdo de aquel pueblo en el que cenamos de celebración. Anoté en el diario de ese día: Charlamos y bailamos con pandillas de jóvenes que nos preguntaban de qué país de Europa éramos (luego de norteamericanos no tenemos pinta). Sábado noche sonada en Ruidoso, Nuevo México”. Ah, la vibrante y emotiva película era Comanchería, de David Mackenzie (2016), con un estupendo guion de Taylor Sheridan.
La Fotografía: Por estas carreteras del sur de EE.UU., en los años 2007 y 2008 disfruté lo indecible, atravesando el sur del país en un sentido un año y en el contrario el siguiente, de este a oeste. En esta imagen circulábamos por Nuevo México, quizá camino a Ruidoso, pero eso no lo sé con certeza. Íbamos o volvíamos de Arenas Blancas, otra experiencia inolvidable.

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Arizona (EE.UU.)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Copiado máximo en soporte baritado
3
Fecha de diario
2009-07-28
Referencia
2609

«Creemos ser víctimas del tiempo, dijo el gitano. En realidad el mundo sigue un camino que no está fijado en ningún lugar. ¿Cómo iba a estarlo? Nosotros mismos somos nuestro tiempo de viaje. Y por eso también somos el tiempo. Huidizos. Inescrutables. DespiadadosCormac McCarthy

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Arizona (EE.UU.)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
27,7 x 18 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Copias disponibles
2
Año de copiado
2011
Fecha de diario
2017-05-16
Referencia
2205

DIGRESION TRES: Hell or High Water (Comancherías, 2016). EE.UU. Dirección:  David Mackenzie, Guión: Taylor Sheridan. Música: Nick Cave y Warren Ellis. Intérpretes: Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster, Gil Birmingham, Katy Mixon, Dale Dickey. Tiene el aroma de las grandes y legendarias películas de aventuras y acción con sentido. Nada en ella es vacuo o impostado. Sus protagonistas son reales, todos, rebosantes de determinación y derrota. Lo que sucede en esta enérgica historia entra por mi mirada hacia el corazón y una cierta convicción de que casi todo en la vida está destinado a las fatales e ineludibles pérdidas. Me llegó directamente al centro mismo de mi capacidad de gozar con el cine. Me apasiona el espíritu del western, las inacabables llanuras y las pequeñas carreteras que se pierden en el horizonte, como si yo fuera un valiente. Por eso hemos ido dos veces a recorrer el sur de Estados Unidos, de este a oeste y al revés (curiosamente, en un momento de la película, uno de los protagonistas va camino de Ruidoso, en Nuevo México, pueblo donde celebré uno de mis cumpleaños, hace unos años ya). Cada uno de los personajes actúa con una generosidad incondicional hacia sus compromisos y sus propias convicciones, sin importar las consecuencias. Sí, valientemente, como hacen los héroes. Y el sentido de esa épica te llega directamente a los sueños de lo que se podría ser sin conseguirlo nunca. Pero sueñas, y esa es una de las indudables virtudes de esta magnífica película, que te remite a lo más grande y a lo más pequeño del ser humano, cabalgando por las llanuras y los desolados pueblos del sur, siempre del Sur.

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Arizona (EE.UU.)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
27,7 x 18 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Copias disponibles
2
Año de copiado
2011
Fecha de diario
2019-01-04
Referencia
4656

DIGRESIÓN TRES. La novia del desierto. Argentina (2017). Guion y dirección: Cecilia Atán y Valeria Privato. Intérpretes: Paulina García y Claudio Rissi. Dos personas, un hombre y una mujer, maduros ambos, que, por imprevisibles y azarosas circunstancias, se encuentran en un pequeño poblado de la pampa argentina. Él es vendedor ambulante, tierno, sonriente y experimentado, que deambula por la inhóspita pampa para ganarse la vida precariamente; ella, una asistenta doméstica que se ve obligada a viajar para llegar a otra casa, donde la reservan un trabajo igual al que lleva realizando cuarenta años. Entre los dos nada que pueda unirlos, salvo una carretera interminable y desierta. Y una imperiosa necesidad de afecto, de compañía e incluso de algo de sexo. Tanto Paulina como Claudio, los actores que los interpretan, ofrecen un recital de sencillez y autenticidad. Cecilia y Valeria, las directoras, ofrecen una historia igualmente austera, escueta, pero emotivamente vibrante. Los movimientos de cámara son descriptivamente sensibles, tanto en el modo de tratar los anchos paisajes, como en la distancia corta con las expresiones de los personajes. Justo y equilibrado el tempo narrativo. Los intérpretes, especialmente Paulina, es un prodigio de expresividad: tímida, callada y amedrentada ante todo lo que nunca ha vivido hasta ahora, al mismo tiempo que se muestra valiente y decidida.  Sus breves y titubeantes momentos de risa con Claudio son un estallido de sensibilidad y vitalidad contenida. Sencilla y luminosa composición sobre la naturaleza de buenos seres humanos.

© 2008 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2008
Localizacion
Valle de la Muerte (Estados Unidos)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
27,7 x 18 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Copias disponibles
1
Año de copiado
2011
Fecha de diario
2008-10-01
Referencia
3107

El viaje…de dos mil ocho…Treinta y uno de julio, jueves, volamos a Estados Unidos. Breve estancia en Chicago. Luego, el plan: cruzar el país de oeste a este, por el sur, pasando por los estados de Nevada, Arizona, Nuevo México, Texas, Louisiana y Florida. Tenemos previsto terminar el veintiuno de Agosto. No somos aventureros, tampoco pretendemos heroicidades, sólo nos gustan los viajes tranquilos con libertad de movimientos y fotografiar lo que se presente ante nuestra mirada, azarosamente, sin más. Los prodigios para los prodigiosos. 

"Quería hacer algo diferente, pero ha salido esto". Juan Marsé

Ahora, después de tantos años, crece en mí la sospecha de que nunca debí salir de aquí. Al menos eso habría tenido algún sentido...

"Mirar el cielo, ver pasar las nubes y pensar: ¡No me suicidaré nunca!". Peter Handke

"El anhelo de cruzar nuestros límites". Rafael Argullol

Paramos al borde de la carretera, a fotografiar, y enseguida vinieron a auxiliarnos…

¿Y detrás? ¿Qué hay detrás de aquellas rocas? ¿Todo igual, hasta el fondo?...Dicen que son solo piedras, una especie de desierto, piedras blancas, dicen, como si fuera nieve”. Dino Buzzati