Buscando las razones invisibles…

© 2012 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2012
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI 25 (50)
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO BARITADO
Viraje
SELENIO
Tamaño
28 x 35 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Año de copiado
2013
Fecha de diario
2014-01-14
Referencia
5782

…En resumen, que el único problema soy yo y mi falta de seguridad, que hace que me inhiba de cualquier gesto de levantar la mano para llamar la atención sobre mi existencia (artística, tal vez, porque de la otra mejor ni hablar), aunque solo sea porque respiro y todavía me muevo de un lado para otro, y, por si fuera poco, sigo teniendo ocurrencias, y a veces hasta inspiradas…

© 2012 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2012
Localizacion
Bargas (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI 25 (50)
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO WARMTONE BARITADO
Fecha de diario
2014-10-30
Referencia
7282

DIGRESIÓN DIEZ: El largo viaje del día hacía la noche, de Eugene O´Neill. Siempre que nos acercamos al teatro lo hacemos encantados e ilusionados. El cuatro de octubre no fue una excepción, claro que no: todo apuntaba a algo más de dos horas de espectáculo teatral intenso. Pero desde el momento en el que se levantó el telón tuve un pálpito incómodo, a pesar de todos los prometedores auspicios: autor, intérpretes, crítica y la larga y exitosa historia de la obra en los escenarios. La atmósfera y la aparición de los actores me hizo sospechar que la dicha podría ensombrecerse. Y sí, la obra resultó interminable, a pesar de la intensidad de algunos momentos y de Vicky Peña, que estuvo, sencillamente, inmensa. El problema, tanto para Naty como para mí, radicó en que no conseguimos conectar con el drama que O`Neill creó y tampoco con la versión que ofrecen adaptador y director. A estas alturas de la historia de la humanidad contemporánea: los hijos, dos seres rotos por el alcohol y la desorientación; y los padres, también malogrados, por el ruido y el daño de la vida, por los sueños truncados, resultan demasiado frecuentes y previsibles como para que nos sentiéramos zarandeados. Faltaban matices y textura, o quizá solo eran palabras. Tal vez, a mediados del siglo pasado, momento de creación, esta historia resultara más convulsa, pero ahora, después de todo lo que le ha sucedido a la humanidad, no tanto, ahora ya estamos de vuelta de demasiadas cosas, sobre todo de adicciones desesperadas.  O´Neill le dice a su esposa en 1941: “Te regalo esta obra de antiguo dolor, escrita con lágrimas y sangre”. Sí, pero ahora el talento de O´Neill habría destilado otra sustancia, más ácida y perturbadora. No, no quiero decir que Shakespeare no tenga sentido ahora, sino que esta obra se plantea como contemporánea y ya no lo es (la textura de la decepción y la imposibilidad cambia vertiginosamente, como el signo de los tiempos). Creo que por ahí apuntó nuestra pequeña decepción. Probable y objetivamente, no tenga razón, no me extrañaría; pero sí la tengo cuando interrogo a mis sensaciones. Quizá no sea como digo, porque Mario Gas (algo blando en la composición de su personaje, me parece) con su indudable experiencia, puede que esté más cerca del alma de la obra cuando dice: “Es una tragedia moderna sobre demonios familiares, sobre unos seres que quieren quererse y entenderse, y no lo consiguen”. Pero no todo es flojera, hay momentos sublimes y a todos ellos les presta su carne y su alma Mary, la madre (Vicky Peña), por ejemplo, cuando dice: “Siempre nos hemos querido y siempre nos querremos. Más vale que recordemos eso y no tratemos de remediar las cosas que no tiene remedio, las cosas que nos ha hecho la vida y que no podemos explicar ni disculpar”. Hacia el final, cuando ya estábamos agotados, en los últimos momentos, aparece una Vicky Peña, espectral y etérea, flotando casi en una magnificencia interpretativa que valía por todo el resto de la historia (esa imagen se me quedó prendida en la memoria y no pude  quitármela de la cabeza durante días) diciendo frases tan turbadoras y desalentadas como: “Luego, en primavera, me pasó algo. Ah, sí, ya me acuerdo. Me enamoré de James Tyrone y fui feliz durante un tiempo”. Después de esos oscuros y sublimes instantes, todo, por fin, estuvo bien.
P.S. Cuando salimos fuimos a un bar cercano a cenar algo y poco después llegaron Mario Gas y Vicky Peña, también Alberto Iglesias, el intérprete del hijo mayor y se sentaron a la mesa de al lado. Quizá habría estado bien felicitarles por su trabajo, no habría sobrado (o sí), pero no lo hicimos, ya los habíamos aplaudido en el teatro.    

© 2012 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2012
Localizacion
Bargas (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI TECHNICAL 50
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO WARMTONE BARITADO
Viraje
SELENIO
Tamaño
46,5 x 58,2 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Año de copiado
2013
Fecha de diario
2012-05-27
Referencia
5825

Y El Fotógrafo dijo:
“Cuando un fotógrafo toma una fotografía e intenta con ella dar algún absurdo sentido al sinsentido de su propia vida, está en el camino correcto y cierto”.

© 2012 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2012
Localizacion
Bargas (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI 25 (50)
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO WARMTONE BARITADO
Viraje
CLORURO ORO
Tamaño
18 x 22,7 cm
Fecha de diario
2012-04-27
Referencia
5781

…Por eso, El Fotógrafo, que actúa con la fuerza que otorgan las sinrazones y las
estúpidas obsesiones, no desfallece nunca. Sabe, y no sabe, dónde llegará y no llegará; mientras, sólo consigue permanecer aturdido y medroso, escondiéndose torpemente de sí mismo, e intentando eludir lo que ya escribieron por Él antes de que llegara a este mundo…

En busca de la fe perdida… o el cura al que Dios no hablaba…

A Prometeo no se la acababa nunca la sombra…

Ejercicio de felicidad turística…

"…desde la infinita progresión de la sombra…" José Ángel Valente

Sofocante tarde de verano y el medroso deseo…

"Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio". Jorge Luís Borges