5 ABRIL 2009

© 1981 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
1981
Localizacion
Masao Shimono (Toledo (España)
Soporte de imagen
-35 MM- PLUS X 100
Copiado máximo en soporte baritado
2
Fecha de diario
2009-04-05
Referencia
3509

Once de febrero: escribo estas impresiones de nueve a diez de la mañana. En estos últimos días he leído, compulsivamente, como no puede ser de otra forma con este autor, dos novelas de Haruki Murakami: Tokio Blues y Al sur de la frontera, al oeste del sol. Son novelas en las que los personajes, japoneses, se mueven y debaten febrilmente alrededor de los mismos agujeros que se nos abren a todos, querámoslo o no, seamos de donde seamos: la soledad y el vacío, el amor, el deseo y la pasión y también el desamor; la memoria y el olvido, el paso del tiempo, el silencio, la incomunicación, la autoestima, el orgullo y la desesperación y también la tristeza y la risa; y tantas cosas que nos conforman y constituyen como seres humanos. La clave narrativa que me hace arrebatador a Murakami, es que consigue inocularme a los personajes en los sentidos; es como si me los inyectara vía intravenosa a partir del momento en que leo la primera página, y hasta que termino la novela soy ellos, por lo que no puedo dejar de leer porque sería como si dejara de respirar. Así es la literatura de Haruki Murakami; adictiva hasta el descontrol. Para hoy no se me ha ocurrido otra fotografía que ésta: es Masao Shimono, pintor japonés, de Kioto, querido amigo que murió hace ya más de cuatro años; tratarle fue un honor y un placer inolvidable, como la literatura de Murakami. Estas experiencias me confirman que la aparente lejanía cultural es una estúpida convención; al menos y en mi caso con Japón, lugar del mundo al que me siento espiritual, cultural e intuitivamente muy unido.