4 JUNIO 2010

© 2008 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2008
Localizacion
Naty, Arenas Blancas (Nuevo México)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI-INFRARROJA 400
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO BARITADO
Viraje
SELENIO
Tamaño
46,5 x 58,2 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Copias disponibles
1
Año de copiado
2010
Fecha de diario
2010-06-04
Referencia
3211

Crónica De Una Celebración Especial: Trece de Mayo. Quedamos a las ocho de la tarde. Era un día especial para nosotros. Nos fuimos acercando desde los extremos opuestos de un largo paseo. Sin planearlo, nos salió un encuentro romántico y cinematográfico. Nos besamos y nos dijimos que nos encantaba vernos aunque sólo hacia unas horas que habíamos comido juntos. Caminamos despacio hasta un bar cercano donde tomamos una cerveza. Mientras, el camarero se aburría haciendo solitarios en el ordenador. Después de un buen rato nos acercamos  a otro bar más grande de decoración estrafalaria, también semivacío. Decidimos tomar vino, pero increíblemente no tenían. La conversación vagó tranquila por lo que va sucediendo en nuestras vidas. Sin darnos cuenta nos dieron las nueve y media; hora en la que teníamos mesa reservada en un agradable y sofisticado restaurante. Nos recibieron y atendieron como clientes muy conocidos, sin serlo, porque no vamos con frecuencia. La cena transcurrió levemente, con inmenso placer; en un estado de ánimo atemporal y fugaz al mismo tiempo. Nos adentramos en los diversos vericuetos de los que más nos gusta hablar: planes, viajes, trabajo, arte, deseos, y sexo, excelente tema de conversación, por cierto. Apenas nos dábamos cuenta de que el camarero nos servía espaciadamente. De pronto, sorprendentemente, la cena había terminado. Era inaudito que hubieran pasado más de dos horas. Luego, una última copa en un bar de música, jóvenes y ligue (entre ellos, claro). A las dos de la madrugada dimos por terminada nuestra fiesta fuera de casa. Esa noche, la del trece de mayo celebrábamos nada menos que nuestro vigésimo aniversario. Hoy también es día de fiesta íntima, esta vez en Lisboa, probablemente en un pequeño y acogedor  restaurante del Barrio Alto, que tanto nos agrada. Celebramos tú cumpleaños. Deseo seguir celebrando todos los de nuestras vidas contigo, sencillamente porque sin ti no habría nada que celebrar.

Pepe Fuentes ·