23 OCTUBRE 2010

© 2010 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2010
Localizacion
Lucía Mae (Toledo, España)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD. FP4 200
Copiado máximo en soporte baritado
3
Fecha de diario
2010-10-23
Referencia
4425

CARTA A LUCIA MAE III. Un año más Lucía. Ya son tres los que cumples.  Este pasado verano nos vimos, te hice esta fotografía y alguna más con escasa fortuna. Las circunstancias no ayudan precisamente; tú allí y yo aquí. NO tenemos tiempo que compartir; sólo algunos fines de semana a través de la pantalla del ordenador, un rato, poco después de que te hayas levantado. En esas ocasiones nos miramos atentamente, explorándonos e intentando averiguar cómo somos, e imaginando como nos gustaría que fuéramos. Verás, yo, el mundo de los niños, siempre lo he sentido muy lejano. Cuando era niño, los niños eran las personas más importantes para mí; quizá porque era hijo único y casi nunca tenía niños cerca. Luego, a medida que fui creciendo, los otros, los de mi edad, eran los más importantes y se me iban quedando atrás los más pequeños. Y así siempre. Ahora, tan mayor ya (yo), de los pequeños, pequeños, sólo me interesas tú y tu hermana Emma Louise. De los demás, casi  nadie (ni grandes ni pequeños); ni los veo ni los entiendo. Creo que esta carta me está saliendo algo complicada para ti ahora, pero está bien así, porque a mí lo que me importa es que me entiendas luego y así te puedas desentender de lo que digo ahora. El otro día vi una fotografía de mi abuelo Pepe que no recordaba (qué curioso que ahora yo sea también el abuelo Pepe, gracias a vosotras, claro), y me reconocí en él sólo física y sentimentalmente; porque no me queda nada de él y sospecho que es porque me faltan sus palabras (casi lo único que hace posible todo lo demás). Ahora, a nosotros, a ti y a mí, también nos faltan las palabras, palabras que podamos compartir. No tenemos ni tiempo, ni palabras. Me inquieta el futuro de nuestra relación, tan inevitablemente alejados; por eso te escribo estas cartas, para que a ti no te falten algunas de las mías, como a mí las del otro abuelo Pepe.  Felicidades Lucía Mae, hoy te tendré especialmente presente, aquí, tan lejos…