27 NOVIEMBRE 2010

© 2010 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2010
Localizacion
Argés (España)
Soporte de imagen
DIGITAL (100)
Fecha de diario
2010-11-27
Referencia
4585

…Vuelven de Ronda en mil novecientos ochenta y dos. Aquí, desde ese momento, Harumi apenas dibuja. Ella, ni necesitaba, ni quería, representar el papel de artista. Al margen del talento que se posea, y el de ella era indudable, el realizar una obra creativa para el mundo, requiere una voluntad y un esfuerzo que se puede asumir o no. No hacerlo sólo supone que -no se quiere representar ese papel-. Nada más. Harumi y Masao vivieron aquí del arte, pero fue Masao el que asumió el papel de artista público; creo que también podría haber sido ella, o ambos, pero no, las exposiciones las realizó él. Harumi ayudaba en todo lo necesario. Ella, por su carácter tranquilo y discreto, se reservó un papel secundario. Fue un reparto de papeles que quizá tuviera que ver con sus orígenes culturales. Nunca supe hasta qué punto se  occidentalizaron. Me parece que, con certeza, no lo supimos ninguno de sus amigos españoles. Eran tremendamente reservados en lo que se refería a sus propios códigos y valores, y es ahí, en el territorio de la más estricta intimidad, donde una pareja resuelve esas cosas. A Harumi, una de las ocupaciones que más le gustaba era cuidar y ver crecer sus plantas. Podía pasarse horas ensimismada entre sus macetas. No hizo visibles sus cualidades artísticas porque no quiso, y porque le sobraba lucidez para saber que, la esencia de la vida, radica en el hecho de vivir y muy poco más. Como dijo Pessoa: “La gloria nocturna de ser grande no siendo nada”.