6 FEBRERO 2015

© 2004 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2004
Localizacion
Madrid (España)
Soporte de imagen
-120 MM.- AGFA 100
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
46,5 x 58,2 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Copias disponibles
3
Año de copiado
2004
Fecha de diario
2015-02-06
Referencia
401

DIGRESIÓN CUATRO: El desconocido del lago. (2013). Guión y Dirección: Alan Guiraudie. Henri (Patrick D’Assumçao), Franck (Pierre Deladonchamps) y Michel (Cristophe Paou). Solo tres personajes y un lago, en verano, le son suficientes a Guiraudie para construir una historia sólida y compleja sobre la naturaleza humana. También el sexo, como catalizador y exponente máximo de la vivencia extrema. Pero no, no hay que equivocarse con el sexo, porque solo y nada menos es expresión de nuestros más profundos y determinantes anhelos, de transcender nuestras infinitas y desoladoras limitaciones. Cuando follamos satisfactoriamente entramos en otra dimensión, somos dioses, y eso les pasa a los personajes de esta espléndida película. Pero nadie se cansa de la deificación y siempre se quiere más y más. Sobre todo si el sexo es anónimo, del que no deja huella porque es un alivio que dura unos minutos con seres sin rostro ni nombre. En la película hay arquetipos, necesarios para que a la foto fija no le falten los detalles, como por ejemplo el pajillero, el pobre diablo que se conforma con una “mamada” porque sabe que está abocado al rechazo de los de esplendorosa belleza. Podía mandar a la mierda a todos aquellos que le rechazan, pero no, los persigue anhelante. Si la película solo se hubiera centrado en la experiencia sexual anónima le habría faltado algo porque, aun siendo significativo, se quedaría escasa, al fin y al cabo sexo, y solo sexo, apenas puede colmar nada importante y esa es su eterna contradicción. La tragedia y la condena del ser humano: lo aparentemente más importante casi siempre insatisface. Por eso, la historia de Guiraudie explora otros derroteros: cuando la cámara se sitúa frente a Henri y a Franck y recoge sus diálogos y especialmente las expresiones de Henri (qué grandísimo actor) vuela y vuela. El lado “thriller” también es muy importante porque le sirve a Guiraudie para mostrar la expresión de un amor puro, desinteresado e incluso suicida. Henri muere por Franck. También el lado más negro y ciego de una pasión sin miedo, también suicida, la de Franck. En esta historia no hay concesiones a nada, no hay compasión hacia nadie y todo lo que sucede ocurre a sangre viva, sin anestesia ni innecesaria clemencia. Gran película, gran historia, grandes personajes. Magnifico Alan Guiraudie.     

Pepe Fuentes ·