29 SEPTIEMBRE 2015

© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Berlín (Alemania)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD DELTA 3200 (6400)
Viraje
CLORURO ORO
Tamaño
18 x 22,7 cm
Fecha de diario
2015-09-29
Referencia
2573

BERLÍN (del cuatro al nueve de agosto de dos mil quince). Foto 29
En Berlín está muy presente la tragedia que soportaron los alemanes a mediados del siglo pasado. Son ineludibles las múltiples alusiones a esos años y a las formas, escenarios y actores que participaron y sufrieron semejante enajenación  colectiva. Hay un antes y un después de la peor y más funesta  década (1935/1945) en la historia de la humanidad, me parece. Pero he tenido la sensación de que este pueblo, origen, causa y protagonista principal de lo que sucedió, lo viene afrontando con honestidad, valentía y dignidad. Muestran lo imprescindible y necesario para saber y que la desmemoria no provoque otro desvarío, otro inmenso holocausto, otro incontenible mar de lágrimas y sangre. Me he sentido muy a gusto en Berlín y en Alemania porque, aparte de sus bellezas monumentales y su sensatez a la hora de ordenar sus espacios públicos, sus ciudades y sus vidas, da la impresión de que atesoran una inmensa capacidad para procesar en positivo sus experiencias, por muy aterradoras que hayan sido. Parecen respetarse y capaces de crecer como pueblo. Juntos, porque tuvieron la lucidez de reunificarse y ahí están, progresando y aún les quedan recursos y energías para pensar en los demás.   Eso solo puede suceder cuando cultura e historia juegan a favor del crecimiento y un futuro orientado y despejado de amenazas. Escribiendo hoy no puedo evitar esbozar una amarga sonrisa pensando en nosotros, que habiendo tenido también una soberbia y larga historia, plagada de momentos grandiosos, también sufrimos una desoladora y trágica experiencia en el siglo pasado que no hemos sabido incorporar a nuestras vidas con sensatez y lucidez; quizá por incompetencia, ignorancia e incultura. También por una considerable ausencia de inteligencia emocional, me temo. No, por contraste con ellos, nosotros no tenemos solución. Y penaremos y lloraremos y nos lamentaremos durante mucho, mucho tiempo, y lo que es peor, dudo que consigamos aprender algo…