1 MARZO 2016

© 1986 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
1986
Localizacion
Tabernas, (Almería)
Soporte de imagen
-35 MM- TECNICAL 25
Copiado máximo en soporte baritado
2
Fecha de diario
2016-03-01
Referencia
5480

DIGRESIÓN UNA. The Hateful Eight (Los odiosos ocho) 2015. Guión y Dirección: Quentin Tarantino. Música: Ennio Morricone. Intérpretes: Samuel L. Jackson, Kurk Rusell, Jennifer Jason Leigh, Walton Goggins. Para celebrar la última película de Tarantino, que además es un western, ambos aspectos absolutamente apasionantes para nosotros, había que ir al cine, al de verdad, a compartir el espectáculo con otras gentes en una inmensa pantalla y sonido lujoso. Hacía casi dos décadas que no lo hacíamos (algo debe estar cambiando en nuestras vidas). Los críticos se habían mostrado desconcertados y muy dubitativos ante esta película; ninguno se mostraba entusiasmado. Les había gustado con reparos. Al parecer, el problema radica en que es una película demasiado “tarantiniana” es decir, narcisista, según ellos,  y larga. También la tachaban de irrelevante. A mí no me ha sucedido lo mismo (soy muy de Tarantino), todo lo contrario, me pareció espléndida desde la primera imagen (un primer plano sostenido de un crucifijo en el camino que sigue la diligencia), hasta la última. Pero claro, yo iba entregado, sabía que me iba a encantar. No es probable que uno tuerza el curso de sus convicciones previas. No soy una excepción. De cualquier modo la historia reunía, nada menos que en un western, una magnífica teatralización, plena de ritmo y tensión. Las interpretaciones, todas, memorables, especialmente el mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson), la prisionera, Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh), pero también el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell). Sobresaliente e inquietante, también, la del sheriff (Walton Goggins). Sostenida, además, por un ritmo trepidante a pesar de desarrollarse en una mercería-posada. Las historias paralelas, tanto la del general sudista como la de la banda de Daisy y su hermano, están perfectamente imbricadas, en el momento justo, sin romper el necesario rácord. Guión perfectamente orquestado. Imaginativo y poderoso. Ah, y no me resultó larga en absoluto (a Naty sí, un poco) sencillamente porque me mantuvo en tensión siempre. Fantásticas las irónicas metáforas sobre racismo. Monólogos plenos de fuerza interpretativa y coherencia. Un espectáculo total, gozoso e irrepetible. Hace años ya, bastantes, quedé marcado por el poderoso influjo de su primera película, Reservoir Dogs, que en cierto modo tanto se parece a ésta. Volveré a verla en cuanto tenga ocasión. Sin duda.     

Pepe Fuentes ·