13 JULIO 2016

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Los Angeles (EE.UU.)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 400
Copiado máximo en soporte baritado
2
Fecha de diario
2016-07-13
Referencia
7507

DIGRESIÓN UNA (1): La felicidad y el suicidio. Luis Antonio de Villena, (2013). Ebook. Mi manera de elegir los libros que leo es un tanto veleidosa, azarosa y, desde luego, antojadiza. No me va mal el desorden y, desde luego, no me hace sufrir. Pero estos modos tan frívolos e inconstantes me provocan una cierta insatisfacción porque no profundizo en nada, pero eso a estas alturas carece de importancia. El caso es que así llegué hace apenas un mes al libro de hoy. A mí siempre me ha gustado mucho el carácter de artista de Luis Antonio de Villena, aunque apenas lo he leído (como a casi nadie). Tampoco importa mucho eso, lo que sí importan muchísimo son los libros, aunque no pueda decir que no sería nadie sin ellos porque no lo soy; lo que sí alcanzo a decir es que sin ellos ni siquiera existiría. Borges imaginaba que el paraíso bien podría ser una biblioteca. Y yo también. Cada día, casi, me asalta el deseo de leer alguna obra o autor porque las tentaciones me asedian por doquier: una entrevista en radio, una cita encontrada en cualquier libro, una crítica, una referencia que se me aparece en cualquier medio y, sobre todo, los temas tangenciales sugeridos desde otros libros. En fin, tentaciones y tentaciones. Por si fuera poco, ahora, con el feliz advenimiento de los Ebook, solo tengo que entrar en el proveedor de turno, picar la carátula de cualquier título que se me haya aparecido, comprar, y lo tengo en el Ipad en el acto. Demasiado fácil para mí precario control de costes y mi veleidosa e irresistible necesidad de posesión de libros y libros, aunque la mayoría no los lea, naturalmente. El caso es que llegué a esta obra, tanto por el autor, como por el sugestivo título. Este sí lo he leído felizmente con mucho gusto y placer. De Villena cuenta muchas cosas, muchas impresiones personales y muchas citas que vertebran, dinamizan y expanden el contenido. Hay dos partes más o menos diferenciadas, como sugiere el título: la felicidad y sus fundamentos y el fracaso vital que se podría concretar en el suicidio; aunque, obviamente, ese teatral final también pueda suponer una elección triunfante. He recogido interesantes citas en esta obra, tanto del autor como de otros que inadvertidamente han ayudado lo suyo, todas ellas muy bien traídas al contenido. Seguiré mañana con este asunto del vitalismo, feliz o no, que a fin de cuentas es el gran tema de este ensayo…