26 AGOSTO 2018

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Feria de arte Arco. Madrid (España)
Soporte de imagen
-35 MM. Kodak. High-Speed Infrared 3200
Copiado máximo en soporte baritado
3
Fecha de diario
2018-08-26
Referencia
7572

DIGRESIÓN SEIS. Un beau soleil intérieur (Un sol interior). Francia (2017). Guion y dirección: Claire Denis (Inspirada en el ensayo de Roland Barthes “Fragmentos de un discurso amoroso”). Fotografía: Agnès Godard. Intérpretes: Juliette Binoche, Gérard Depardieu, Nicolás Duvauchelle, Josiane Balasko, Xavier Beauvois, Alex Descas, Bruno Podalydès, Paul Blain. Isabelle, artista y aquejada de una permanente crisis de ansiedad, es Juliette Binoche, soberbia en su papel. Esta historia se desarrolla en el microcosmos del mundo del arte, sin que éste apenas aparezca, lo que es una lamentable posibilidad frustrada. Sin embargo, Denis nos muestra la historia de una mujer de mediana edad que busca desesperadamente consuelo amoroso, sin encontrarlo nunca. Isabelle es una mujer condenada a vivir en una atónita, perpleja, ofuscada y permanente imposibilidad. La eterna cuestión: intentar tocar y hacer posible en la vida real, pegajosamente cotidiana, la textura, color y olor de los sueños. Isabelle cree tener derecho a que la vida sea un guante para la delicadeza de su alma, y sí, derecho tiene, sin duda, pero las cosas no son así, especialmente para gentes de mediana edad, abocadas a conjugar inteligencia y deterioro físico. Y desengaños. Da la impresión de que Isabelle, a lo largo de su vida, se ha creado un mundo propio, culturalmente evolucionado (es artista) pero, al mismo tiempo, esa elección le ha restado capacidad de adaptación social y amorosa, hasta llevarla a la desesperación. Aunque, tal vez, una vida más sencilla (léase simple) tampoco le habría proporcionado estabilidad y plenitud existencial. No lo sé. La historia se cierra con Gérard Depardieu, una especie de consejero sentimental, chamánico e inverosímil, en un monólogo sentencioso y sabio que pretende ayudar a Isabelle en su laberinto. El mejor momento de la película, sin duda, que se puede resumir en una lúcida y casi imposible recomendación: -debe estar siempre Open-. Película estimable, entre un cierto costumbrismo tranquilo y una revulsiva desesperanza.

Pepe Fuentes ·