27 ABRIL 2019

© 2019 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2019
Localizacion
Isla del Sol, Lago Titicaca, Chincana, Bolivia
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD PAN F 50
Fecha de diario
2019-04-27
Referencia
9096

PEQUEÑO VIAJE A LAS TIERRAS DEL INCA
Capítulo dos: Lago Titicaca, Copacabana (Bolivia),
cinco de febrero, martes
IV
“Con esta orden y mandato puso el Sol estos dos hijos suyos en la laguna Titicaca, que está ochenta leguas desde Cuzco; y les dijo que fuesen por donde quisiesen, y dondequiera que parasen a comer o dormir, procurasen hincar en el suelo una barilla de oro, de media vara de largo y dos dedos de grueso, que les dio para señal y muestra. La primera parada en este valle que hicieron fue en un cerro llamado Huanacauti, al mediodía del Cuzco. Allí procuró El Inca hincar en la tierra la barra de oro, la cual con mucha facilidad se hundió al primer golpe, y no la vieron más. Entonces dijo el Inca a su hermana y mujer: En este valle manda nuestro padre el Sol que paremos y hagamos nuestro asiento y morada. Por tanto, reina y hermana, conviene que, cada uno por su parte, vayamos a convocar y atraer la gente para doctrinar y hacer el bien que nuestro padre el Sol nos manda.” Leyenda de la fundación del Imperio Inca. El Inca Garcilaso de la Vega

De vez en cuando paraba, colocaba el trípode y fotografiaba, al lago, a las piedras, a los restos de construcciones mágicas que alumbraron una civilización, según Reinaldo; hasta que se me acabó la película y la luz. Contemplamos los últimos rayos de sol que se ocultaban sobre el lago. Bajamos el sendero que nos devolvía al pueblo. Por el camino, Reinaldo, nos fue contando la historia de su familia, habitantes de la isla desde tiempo inmemorial. Continuamente se refería a su abuelo, muy importante en su vida, que a mediados del siglo pasado fue un líder de la isla, luchando valientemente para conseguir una escuela y derechos mínimos de atención social. Llegó a estar en la cárcel por la lucha que mantuvo. Murió con más de noventa años. Se refería a él como un hombre sabio que le había influido mucho y le había inculcado valores y amor por su comunidad y su historia, que se iba manteniendo viva por transmisión oral. No obstante, Reinaldo, había coescrito ya dos libros sobre la historia y tradiciones de la isla, según nos contó…

COROLARIO: Poco antes de llegar al pueblo encontramos el pañuelo de Naty. Alguien lo había depositado cuidadosamente en el muro de piedra que bordeaba el sendero. Como dijo Reinaldo, nada se perdía en la Isla.

Pepe Fuentes ·