9 DICIEMBRE 2021

© 2021 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2021
Localizacion
TV. Película La hora del lobo. I. Bergman
Soporte de imagen
DIGITAL 10000
Fecha de diario
2021-12-09
Referencia
9903

DIGRESIÓN DOS. Vargtimmen (La hora del lobo), Suecia (1968). Guion y dirección: Ingmar Bergman. Fotografía: Sven Nykvist. Intérpretes: Max von Sydow, Liv Ullmann, Erland Josephson, Gertrud Fridh, Ingrid Thulin, Gudrun Brost, Naima Wifstrand, Ulf Johansson.
Había visto esta película hace años, no me acordaba, en realidad, no asocié el título a lo que sucede en esta historia perturbadora y bella, de una belleza donde se cumple absolutamente la premisa surrealista: “La belleza será convulsa, o no será”. (André Bretón).
Es curioso, el surrealismo alumbró desde la palabra, que fue su comadrona; pero, para mí los grandes surrealistas han sido artífices de la imagen. Poetas y teóricos, menos. Pintores, conocidos, desde Magritte a Dalí, y en medio toda una pléyade de ellos, todos geniales; y cineastas: Buñuel, Fellini, Roy Anderson, Lynch, Jodorowsky (poco apreciado por mí).
Bergman me parece, junto con Anderson y Fellini, los autores de mayor relevancia e interés. Esta película es un prodigio de creación perturbadora sin tener que recurrir al relato en sí. No lo necesita, aunque esté presente. Las imágenes, por sí solas, te arrastren en un torbellino visual que encoge, que abruma, que emociona, simplemente con el mero encadenado secuencial de situaciones insólitas en un blanco y negro sobrecogedor, de una belleza memorable. Los claroscuros que modelan y definen escenarios y personajes, en atmósferas ominosas de sueños y terrores estremecedores y amenazantes. No se puede penetrar en las posibles causas tangibles que provocan los terrores del protagonista porque pertenecen al ámbito de lo más profundo de su ser. Nos son transmisibles ni compartibles, por eso lo único que importa en esta historia son las formas, la representación plástica de la desestructurada mente del atormentado pintor. El paisaje, de profundos contrastes y texturas pétreas se intercala con la piel y ojos de los personajes, a veces matizados en serenos tonos grises, y otras, con brutales y siniestros contrastes. Toda la película transpira misterio y profundidad, no solo en las mismas acciones de los personajes, si no, también, a través de primeros planos de rostros, ojos y miradas. Impresionantes e insuperables interpretaciones, así como una fotografía virtuosa y perfecta.  Sobrecogedora película.

Pepe Fuentes ·