6 MAYO 2022

© 2022 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2022
Localizacion
Palermo, Sicilia (Italia)
Soporte de imagen
-DIGITAL 2500
Fecha de diario
2022-05-06
Referencia
7809

LOS DÍAS (7)

Viernes, quince de abril de dos mil veintidós
Me he despertado antes de lo debido (a eso se le llama madrugar y no sé porque está tan bien visto) y me he puesto a pensar un rato. También a mirar los escasos -me gusta- de mis fotos en Instagram. El día que consiga entender a esa red social dejaré de frecuentarla. Juro por todos los dioses que en el mundo han sido que no está a mi alcance la clarividencia necesaria para hacerlo. No, no depende de la calidad de las imágenes, muy alta, por cierto, fotos muy buenas e interesantes apenas tienen “corazones”, y otras, también de interés, pero no mayor, tienen miles y miles de “likes”. No tengo ni idea de la razón.  Yo consigo muy pocos, pero en mi caso lo entiendo, mis fotos, comparadas con las de otros, son más bien corrientes, nada espectaculares y huérfanas de efectos especiales. No me importa demasiado, hace tiempo que he renunciado a la aceptación de los otros; no obstante, mi vanidad es muy sensible y si tuviera mucha aceptación, me gustaría, cómo no. Yo, doy a todas las que me aparecen en pantalla porque no tengo tiempo de discriminar. El hecho de que estén ahí, en una pantalla, sin ninguna compensación tangible, que yo sepa (es mi caso), es mérito suficiente para que merezcan un emoticono complaciente. Por mí, desde luego, la red social no decaerá nunca.
Como he dicho más arriba, la voluntad de pensar un rato me dado para quince minutos, más o menos. Además, me ha cundido para llegar a una conclusión: -de todo lo malo que me pasa o me ha pasado recientemente, también lejanamente, el único responsable he sido yo, por mis malas decisiones y mis desacertadas formas de entender la vida-
Ante tanta gravedad y culpa he suspendido de inmediato el proceso mental y le he dicho a Charlie que ya estaba bien de perrear en la cama (en su caso, nunca mejor dicho). Ambos nos hemos levantado, desayunado y nos hemos ido al campo, tan contentos, el más que yo, quizá porque ha pensado menos.
La Fotografía: Los perros de Palermo. Me encantaron. A mí los perros no me pueden gustar más. Hasta los de chapa y pintados me gustan. El mío, Charlie Brown, más todavía. Es más, a él lo quiero.

Pepe Fuentes ·