6 MAYO 2024

© 2016 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2016
Localizacion
Feria de arte Arco (2016). Madrid (España)
Soporte de imagen
-35 MM- ILFORD DELTA 3200
Fecha de diario
2024-05-06
Referencia
2903

COLECCIÓN DE MISCELÁNEAS 46
“No sé es del todo víctima de una mujer hasta que ésta no sea la vuestra”.
Nicolás de Chamfort
Viernes, tres de mayo de 2024

De vez en cuando hablo en este diario de mi propósito de encontrar una mujer con la que crear un rincón cálido y acogedor donde soportar el declive y la soledad (sin convivencia, naturalmente). Una inmensa e inconsciente quimera por mi parte porque esa mujer no existe. Pero bueno, esa casi inexistente actividad me mantiene conectado con el mundo exterior. Tampoco está mal la situación; además me permite tener un motivo para sufrir y cargarme de razón. Por si fuera poco, el sufrimiento es más creativo y estiloso (si tuviera novia y orgasmos seguro que este diario se apagaría hasta la consunción total). Ellas, las harpías que me martirizan con su indiferencia, aportan valor a este diario sin darse cuenta. Sí, porque para mí, la mujer, que siempre ha sido un mundo fascinante porque en él he depositado sueños, deseos, emociones, sentimientos, ilusiones, placer y paz; se ha convertido en el puto infierno de la nada.  Ni siquiera me ven y yo casi ni las miro ¡a la mierda con ellas, tan desagradables e ingratas siempre! Parece exagerado lo que digo, pero es que soy un firme misógino converso y espero mantener la fe hasta el final (me resultará fácil porque cuento con su naturaleza, tan perniciosa). Siento un cierto miedo hacia ellas. Su capacidad de hacer daño es infinita.
Tangencialmente, hace nada, he conocido un caso, con testimonios directos y personales, en este caso de la víctima…
Érase una pareja en la cuarentena recién inaugurada. Vida convencional: casa recién comprada, coche, trabajo ambos y niños “vida asentada y aparentemente complacida” de más de veinte años de convivencia. De pronto, circunstancialmente cae en manos de él una información (chat), donde queda patente que ella lleva tiempo acostándose con un tipo, que ella no niega. Él le pide explicaciones, discuten, y ella se va de su casa. Acude a la oficina de maltrato a la mujer y denuncia el caso (agresión inexistente, no probada, además). Consecuencia: el hombre tiene que abandonar la casa, pierde la relación normal con sus hijas (la mayor decía, al parecer: ni mi padre es tan malo ni mi madre tan buena) y, además, el juzgado determina una orden de alejamiento de 500 metros. Por si fuera poco, en todo momento planea una amenaza de cárcel para él o trabajos sociales durante más de un año. Y, todo, sin que en ningún momento se haya demostrado maltrato alguno. Ahora, este hombre ha sido expulsado de su casa y se ve obligado a vivir en una compartida y dormir en un colchón en el suelo (carece de recursos para asumir todos los compromisos de pago que se le han venido encima: abogados, pensión alimenticia y otros derivados de que su vida ha sido destruida). Ella sigue en la casa conyugal, durmiendo en su cama y puede que follando con el otro, cuando le pete. Esa es la ley feminista por la cual los hombres ya no somos iguales ante la ley en nuestra relación con las mujeres. Estremece semejante injusticia.
Este testimonio me ha hecho caer en la cuenta (no me había ocupado de pensar en esa lamentable circunstancia legal), que si una mujer puede destruir mi vida con su sola palabra; mujeres en mi vida, no gracias.
Relaciones de pareja con una mujer, jamás, en ningún caso. Es una situación en que como mínimo tiene que ser de tres: presencia de un abogado, un notario o cualquier testigo de valor, para todo lo que se haga (nunca se sabe por dónde te va a venir el desastre). Los hombres no podemos entregar nuestras vidas al albur o capricho de una mujer ya que la injusta y antinatural ley las convierte en artefactos de destrucción masiva de hombres.
La Fotografía: Una mostrenca, eso sí, puro arte creado por Botero.
«no hay en el mundo nada peor que una mujer, excepto otra mujer». Euripides.
Me pregunto y quizá sea una tontería inspirada por mi ignorancia ¿en caso de una pareja formalmente constituida por dos mujeres, en caso de que haya maltrato (una de ellas hiere a la otra), se aplica la ley de maltrato de género? Ni idea ¡qué bobada, seguro que no y se aplica la ley convencional! Este asunto de violencia de género solo va contra los hombres, fraudulenta e injustamente porque no puede haber justicia sin la carga de la prueba. Parece imposible que pueda ser de otro modo, pero sí, lo es.

Pepe Fuentes ·