11 JUNIO 2024

© 2024 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2024
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
DIGITAL 102400
Fecha de diario
2024-06-11
Referencia
10389

DIARIO DE LA NADA 9.5
 “El templo se vació de pronto en su mirada,
bogó como una nave loca en el crepúsculo…”

José Ángel Valente
Jueves, treinta de mayo de dos mil veinticuatro

… Después de la fotografía de ayer, realizada en el umbral del torbellino emocional entre la fe y la apariencia; la representación social y la devoción hondamente sentida (esto solo lo supongo), me pregunté ¿y ahora qué hago? Me decidí por entrar a la catedral porque era allí donde se representaba la ceremonia de la fe y su puesta en escena social. Se dice que uno de los tres jueves que brillan más que el sol es el del Corpus, es decir, hoy mismo, y yo había acudido al espectáculo por lo que algo tenía qué hacer para significarme ante mí mismo.
Otros años, la procesión la he visto y fotografiado en la calle para que el sol arrancara el alma de la piel y ropajes de los procesionarios, el más allá de sus consciencias y conciencias (también de los maquillajes de las mujeres); pero esta vez me dije: ya es hora de acercarse a la verdad de todo este montaje, y para ello mejor la penumbra porque es la iluminación apropiada para el intimismo y las incertidumbres (en cuestión de fe no hay certezas). En cuanto a las culpas, espacio de penitencia, también los claroscuros son apropiados para perfilarlas, sobre todo porque todos los somos si nos sometemos a la cegadora luz de la santidad, anhelo de los creyentes.
Quizá todo sea mentira, no sé…
Jean Paul Richter insistía a comienzos del siglo XIX, en la necesidad de conectar con el nihilismo bajo los parámetros de una nueva sensibilidad naciente proclama la inexistencia de Dios y el advenimiento de la nada donde hallaremos quizá un extraño consuelo. En un fragmento titulado: “Lamentación de Shakespeare muerto, en la iglesia, rodeado de oyentes muertos, en donde se proclama que Dios no existe, leemos, por ejemplo: -no escucho más que mi voz y detrás de mí está todo aniquilado; en la vasta cripta de la naturaleza, todo no es más que nada y todo ser se ve arrastrado por este huracán primordial que se arremolina y resuena sobre el caos, todo ser está solo y solo se lo sepulta, pero ¿por qué seguimos siendo arrastrados? ¿por qué existe todavía algo? Quién salvo el azar evita que el azar haga ponerse al sol para siempre en vez de cruzar el torbellino de polvo níveo de las estrellas, y tú, hombre miserable, y de incierto camino, cuya vida es el gemido de la naturaleza…”. Alberto Santamaría, citando a Jean Paul Richter (Un lugar sin límites).
La Fotografía:  Sí, allí estaban cientos de personas en sepulcral silencio oyendo al oficiante que se entretenía en enumerar, agradecido, una interminable lista de nombres de los personajes significativos de la ciudad, todos vestidos convenientemente para la ocasión. Los fieles, gentes sencillas (fotografía), eran anónimos y por lo tanto inelegantes, como yo.

Pepe Fuentes ·