19 ABRIL 2026

© 2022 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2022
Localizacion
San Lorenzo de El Escorial (España)
Soporte de imagen
-DIGITAL 51.200
Fecha de diario
2026-04-19
Referencia
8534

COLECCIÓN DE MISCELÁNEAS 113
“Soy fascista porque he medido el avance de la decadencia en Europa. He visto en el fascismo el único medio de contener y reducir dicha decadencia”. Pierre Drieu La Rochelle
Jueves, dieciséis de abril de dos mil veintiséis

En estos días camino oyendo el espléndido relato del traslado del cadáver, ya sacralizado secularmente, de José Antonio Primo de Rivera, dios supremo y hacedor del fascismo español (falangismo), nacido al calor de la época (primera mitad de la década de los treinta del XX.)
Se trata de Presentes, de Paco Cerdá, Premio Nacional de Narrativa 2025, referido al susodicho Jose Antonio, hombre enfebrecido y ciego porque exaltaba un idealismo apasionado que despreciaba cualquier dialéctica que se apartara de un fanatismo que podía llevar al choque violento e irracional, sin culpa, simplemente por disentir. La obra narra el traslado a hombros de sus camaradas desde el cementerio de Alicante a El Escorial. El acierto, lucidez y brillantez de la obra de Cerdá, no solo radica en un destilado del ideario falangista y su inflamada retórica; si no, además, en que a medida que avanza el cortejo durante 467 km, durante 11 días y 10 noches por la estepa manchega, Cerdá salpica el tempo narrativo de muchas pequeñas historias de gente corriente en el contexto del momento, lo que enriquece hasta el certero y complejo preciosismo.
Maravillosamente adjetivada a partir de la retórica enfática y grandilocuente del contexto, pero acertadamente contenida y sublime.
Estoy encantado con esta obra que me acompaña por la senda del rio al sol, por las mañanas, en un escenario propicio porque diviso la Ciudad Imperial al fondo mientras camino y escucho. Qué ridículas suenan ahora las proclamas fascistas-falangistas de la época: “Tenemos voluntad de imperio, afirmamos que la plenitud histórica de España es el imperio”. José Antonio.
Es curioso constatar que, en realidad, si nos atenemos a las cifras reales de la penetración social del movimiento, resulta ínfima para la importancia y el espacio político que ocupó: “José Antonio movilizó en vida a solo 46466 personas. No consiguió ni un solo representante elegido en las últimas elecciones libres antes de la guerra y 9 meses antes de ser fusilado. Apenas el 0,4% del censo electoral”. Paco Cerdá. Luego, fue Franco el que exprimió la parafernalia propagandista, para, a continuación, reseca y vergonzante por los desastres europeos del fascismo, diluirla hasta hacerla desaparecer.
Aquellas gentes, infantiles e idealistas, tan solo fueron un patético remedo de fuerzas más poderosas y diabólicas en el contexto continental.
Ahora, cuando oigo que los sempiternos e ineludibles ignorantes utilizan la palabra fascismo como insulto, no puedo evitar compadecerme por su patética y desorientada simpleza. “Últimamente ha habido mucha confusión sobre el significado exacto del fascismo, la gente tilda de fascistas a todos aquellos que no le gustan. La palabra corre el riesgo de degenerar en un insulto que valga para cualquier cosa”. Yubal Noah Harari (21 lecciones para el siglo XXI).
Ya sería imposible un movimiento fascista, al menos en cuanto a las ominosas y alienantes formas; aunque sea conveniente permanecer atentos porque la cerrazón y el germen de los peores instintos habitan en el ser humano: “Fellini llegó a la siguiente conclusión: El fascismo siempre surge de un espíritu provinciano, de una falta de conocimiento de los problemas reales y el rechazo de la gente —por pereza, prejuicio, avaricia o arrogancia— a dar un significado más profundo a sus vidas…”. Rob Riemen
La Fotografía:
Cripta anexa al mausoleo real del Escorial, punto de llegada de la ostentosa manifestación de duelo pedestre de antorchas y rezos (como la del cadáver de Felipe el Hermoso a Granada, alentada por la reina Juana y finalmente abortada y ella recluida en Tordesillas). El cadáver de José Antonio finalmente terminaría en el Valle de los Caídos, junto al de Franco, ambos desalojados en abril de 2023, por iniciativa de los socialistas. Por cierto ¿Quién coño se han creído esos tipos para arrogarse el derecho a determinar lo que hay que recordar y lo qué no? Menos mal que no han decidido derribar el acueducto de Segovia por imperialista. Será mejor no dar ideas a los ignorantes.

Pepe Fuentes ·