Los MICROVIAJES
A Málaga y Sevilla: (Prólogo)
“A la manera de la armonía musical, las diferencias armonizadas producen complementariedades, completitudes, una especie de obra melodiosa. La suma de las dos entidades produce una tercera figura que decide el contenido, la forma y el desarrollo del viaje”. Michel Onfray
Sábado, veintitrés de mayo de dos mil veintiséis
Nuestro último viaje juntos: ya no me acuerdo, quizá tan solo de un día por la Mancha, en dos mil veintiuno, en la primavera.
A lo largo de los muchos años que estuvimos juntos (décadas), muchos viajes, decenas de ellos. Unos largos y lejanos, otros de distancia corta y de no muchos días y algunos cortos y cercanos. Todos gratos y melodiosos, como dice Onfray.
Y hoy, después de tanto tiempo y algunos viajes cada uno por su lado, con nuestras respectivas ausencias del uno en el del otro, iniciamos uno en el que estaremos presentes en el viaje del otro y será como antes. Espero que pleno de armonía y entendimiento. Y risa y buen rollo.
No sé ella, Naty, pero yo estaba harto de mis viajecitos aburridos, llenos de buenos sitios que ver, pero que al no poder compartir lo visto y admirado, se convertía en un ejercicio solipsista y tristón, y lo que era peor si cabe, molestísimo en cuanto a tener que resolver la logística sin decidirlo en equipo (me equivocaba mucho).
Solo, probablemente no me habrían visto por Málaga y Sevilla, que es donde iremos juntos. Será nuestro último viaje, al menos el mío; ella no sé, supongo que realizará más.
Me hace ilusión…
La Fotografía: Naty, poco después de llegar a Málaga, el primer día de viaje, por la tarde y después de visitar algunos sitios y comer donde el gitano tuerto.