2 JUNIO 2026

© 2018 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2018
Localizacion
Playa de Bolonia (Cádiz)
Soporte de imagen
-120 MM.-PAN F 50
Fecha de diario
2026-06-02
Referencia
6986

LOS DÍAS 7 (2026)
“La loca sabiduría no es un saber sobre esto o aquello, sino una especie de vacío, de saber de indiferencia; consiste en creer en lo que hacemos y que esto nos importe mucho, pero no lo suficiente para que nos importe tanto, de modo que en cualquier momento lo podamos dejar y, sin embargo, podamos también seguir creyendo firmemente en ello”. Enrique Vila Matas
Lunes, uno de junio de dos mil veintiséis

Hoy hace cincuenta y seis años que entré a trabajar en un banco, de botones. Hace veintidós que dejé de trabajar en ese mismo banco, de botones, también. Nunca me despidieron. Fui un impostor toda mi vida laboral (como en las demás). Por ejemplo, en una ocasión asistí a una reunión con el consejero delegado de ese momento para presentar un proyecto de recursos humanos que más o menos se supone que había liderado. Para morirse de risa. Lo más gracioso es que el tal consejero no asistió y el plan se aprobó. Si pienso en ello ahora, no lo hago nunca; esa etapa de mi vida está cancelada y otras muchas también, por lo que no sé sin sentir vergüenza o la más absoluta indiferencia por no decir incredulidad.
No vine a este mundo para ser algo o alguien; sino para vivir en la nada y la perplejidad (y disimulando o interpretando); o al menos es como siempre me sentí y así me salieron las cosas.
Ahora, vista la vida toda con la inevitable distancia de la edad, espero que esa perspectiva sea al menos equidistante con lo vivido. Y si no ha sido inteligente porque no lo soy, que al menos haya sido un poquito sabia, tanto como para saber que nada ha importado lo suficiente como para sentirme ahora satisfecho o decepcionado; porque, en verdad me digo, que no creo ni en una cosa ni en la otra. Mi vida ha estado bien y mal y todo al mismo tiempo.
PS: no confundir inteligencia con sabiduría, son diferentes y no siempre coincidentes.
La Fotografía: Perteneciente a una serie de las que llamaba -performances- de dos mil dieciocho y que titulé -Marinero buscando su barco perdido-; y aplicado a las motivaciones que subyacían solían obedecer a mi ignorante e impulsivo automatismo y a verdades sobre mí mismo que no solía conocer objetivamente en ese momento, pero que no por eso eran falsas, todo lo contrario. Normalmente tardan años en revelarse intensamente. En esta imagen soy el marinero que busca el sentido a sus acciones que se había dejado atrás.

Pepe Fuentes ·