Los MICROVIAJES
A Málaga y Sevilla: día 2.2
“El arte es indisociable de la vida, y nos anima a «abrir los ojos». Josef Albers
Sábado, veintitrés de mayo de dos mil veintiséis
… Entré en el Pompidou de Málaga absolutamente seguro de que me encantaría. Y sí, fui feliz en la visita. Es más, todo el tiempo me resultó una experiencia memorable, fascinante… e hice muchas fotos.
No dejo de pensar o más bien sentir una cierta culpa, la del impostor o profanador por no actuar con el debido respeto hacia las obras expuestas en estos templos del diseño y el buen gusto. Me pasa lo mismo con las catedrales, iglesias y otros cenobios.
Lo que verdaderamente me interesa de esos lugares de adoración e idolatrías son los escenarios, el contexto, la obra arquitectónica o el diseño, porque el contenido suele ser inexistente porque nada de importancia existe en ellos. Todo es un bonito e ilusorio trampantojo. Las obras las olvido casi nada más salir. Probablemente porque no me interesan más allá del mero pretexto por el que se ha diseñado y creado el escenario en sí que es lo verdadero y real. Con los templos sagrados me pasa lo mismo porque dentro no hay nada ni nadie, solo dorada decoración y algunas pinturas de mérito en ocasiones.
En cuanto al arte contemporáneo, formas incidentales de breve permanencia en la memoria porque raramente se adhieren a la textura vivencial por su extrañeza en el mundo sensitivo y emocional de las gentes.
Voy más allá (osadamente): por mucho que se esfuercen los teóricos o filósofos del arte actuales, el contemporáneo es un arte efímero porque no dice sobre las preocupaciones profundas del ser humano: el destino; la vida y la muerte; el amor, los deseos, la pasión; la trascendencia del más allá y el sentido de la existencia y algunas cosas más… Son plásticos o pura chamarilería con un subtítulo colgando en forma de cartela mentirosa, con altas probabilidades de ser pasto de olvido a partir del punto final.
Y ahora es cuando me pregunto: ¿tío, que haces yendo a ver arte contemporáneo y escribiendo sobre él, o iniciando y terminando esta entrada con unas citas que dicen justo lo contrario de lo que estás escribiendo? Ni puta idea, solo puedo decir que me lo paso estupendamente en los museos que exhiben ese tipo de arte y que, por si faltara algo a la paradoja, son los que más me gustan. Ya lo creo… ¿Será eso la vida y el vivir y por eso me gustan tanto? Probablemente…
La Fotografía: De la presentación de la exposición que me ocupaba: «To Open Eyes» es un viaje libre que ofrece una panorámica abierta y no exhaustiva de los grandes movimientos y rupturas que han marcado la historia del arte de los siglos XX y XXI, hasta llegar a creaciones recientes que reflejan algunos de los retos contemporáneos. Las obras ofrecen reflexiones sobre nuestra relación con la historia y la espiritualidad, el lugar que ocupa el cuerpo en el arte y la sociedad, y el modo en que las utopías conforman nuestros imaginarios”.