11 JUNIO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
Toledo, Corpus 2026
Soporte de imagen
-DIGITAL 2500
Fecha de diario
2026-06-11
Referencia
1297

La vida superflua 13 y 4
“La presencia del verdadero Cuerpo de Cristo y de la verdadera Sangre de Cristo en este sacramento, `no se conoce por los sentidos, dice S. Tomás, sino sólo por la fe, la cual se apoya en la autoridad de Dios’. Por ello, comentando el texto de S. Lucas 22,19: `Esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros’, S. Cirilo declara: `No te preguntes si esto es verdad, sino acoge más bien con fe las palabras del Señor, porque él, que es la Verdad, no miente«. S. Tomás de Aquino, s.th. 3,75,1, citado por Pablo VI
Jueves, cuatro de junio de dos mil veintiséis

… Continué caminando: después de la calle Rojas, giré a la izquierda y tomé la calle de la Trinidad que recorrí de principio a fin, hasta llegar a la confluencia con la de Arco de Palacio, para desembocar en la Plaza del Ayuntamiento, o de la Catedral, como se prefiera. En esta plaza principal se reúnen los Gigantones y la Tarasca antes de iniciar su charanga y bailoteos por todo el recorrido. Nada más partir el jolgorio esperpéntico comenzaron a llegar políticos, militares y fuerzas de seguridad, camino de la Catedral por la que entrarán a la misma, por la llamada puerta Llana. Todo estaba en marcha y todo sucedería como siempre, inmutable y previsiblemente.
En este día tan señalado, todos los procesionarios exhiben los atributos de su éxito en el mundo, a saber: los políticos visten de chaqué e incluso portan bastones de mando; los policías, guardias civiles y militares, trajes de gala y gran despliegue de medallería en sus pechos, como héroes que son, según dicen; los curas, canónigos (no sé muy bien qué hacen en la vida, supongo que afanarse en mantener limpia la catedral para los turistas, aunque eso tampoco lo sé a ciencia cierta); el obispo y el cardenal primado (creo que son distintos, aunque no estoy seguro), riquísimas casullas bordadas con hilo de oro y arabescos (católicos, claro); a los ordenanzas los visten con galas de portaestandartes y a los niños de pajes con peluca. A los caballos, hasta zapatos los ponen. En fin, un festival de vanidad y narcisismo, útil para mantener a las gentes anónimas calladas e hipnotizadas por el gran lujo ritualizado.
La Fotografía: Las gentes acuden en incesantes oleadas buscando el regocijo de la fiesta y para exteriorizar su fiel adhesión, abarrotando calles y colocándose en aceras, de pie o sentados en sillas de alquiler o de sus casas. Esperan pacientemente la llegada de la procesión para contemplar la adusta y concentrada expresión de los procesionarios. Me intrigan las motivaciones que movilizan tan descomunales esfuerzos para ir, apretujarse junto a otros, esperar, ver y volver a sus casas cansados; aunque compensados e iluminados por la contemplación de tan aleccionador espectáculo, tan llamativo y solemne.

Pepe Fuentes ·