23 JUNIO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-DIGITAL 50
Fecha de diario
2026-06-23
Referencia
11701

DIARIO DEL ESPANTO 10
«El odio es la venganza de un cobarde intimidado» George Bernard Shaw
Domingo, veintiuno de junio de dos mil veintiséis

Últimas noticias del territorio okupado, justo colindante a mi casa:
* Noches y noches de tertulias y discusiones en voz alta que invaden mi entorno con una contaminación verbal indeseable: vulgaridades, estallidos de cólera, golpes de objetos contra objetos (la lástima es que no se golpean las cabezas unos a otros).
* El pasado jueves (18); después de molestarme entre la tarde y la noche, a la una de la madrugada me despertaron con sus gritos habituales. Inmediatamente llamé a la policía municipal, y después de mantener una discusión con el que atendía la centralita (un tipo escandalosamente deficiente): me dijo que, si discutían, qué pasaba si venían y ya no discutían, le contesté, enfadado, que a mí qué me contaba, que yo no podía controlar eso y que si no venían tendría que llamar a la policía nacional. Finalmente accedió. Vinieron, pero no sé lo que hablaron entre ellos; lo que sí sé es que me desvelé dos horas.
* El que se persone la policía municipal por denuncia de ruidos, a los malos, les importa una mierda, porque siguen comportándose igual. Hoy, a las cinco de la mañana, la han vuelto a liar. He preferido cerrar la ventana e intentar seguir durmiendo.
Nada cambiará, las instituciones políticas y policiales les protegen por pertenecer a una supuesta categoría social vulnerable (delincuentes, en este caso); y todos los demás tenemos que cargar con el daño que nos hacen porque sí, por su entera y caprichosa y delictiva decisión, entre los que incluyo a las administraciones de orden político. Vulneran todos los principios éticos de la democracia y los derechos humanos (todos iguales ante la ley); y si no y todo vale, podré incendiar el chabolo con ellos dentro y ya está. Será el salvaje oeste, otra vez.
Vivo en una casa que mis padres compraron en 1962, después de años y años de sacrificio, pedir dinero prestado a familiares y seguir trabajando para pagar las deudas contraídas. Después, con el paso de los años, Naty y yo, suscribimos una hipoteca para construirnos una casa sobre la anterior, la de mis padres, y pasaron muchos años hasta que conseguimos pagarla. O, dicho de otro modo, mi familia y yo nos hemos pasado sesenta años trabajando para conseguir la propiedad que ahora tenemos y en la que vivía en paz como legítimo propietario. Mi familia, de la que solo quedo yo en ella, nos la hemos ganado por el esfuerzo continuado durante tantos años.
Sí ahora unos mierdas delincuentes me atropellan es porque pueden, porque están protegidos por leyes elaboradas por una gentuza que en vez de representar a los ciudadanos decentes e infalibles cumplidores de nuestras responsabilidades y obligaciones, han emprendido una guerra contra nosotros, las clases medias y bajas, y no solo hablo por mí, sino por todas las víctimas, muchos, de los políticos, revolucionarios de salón, manipuladores e infames. Están contra la propiedad privada, no en vano son comunistas, léase, llevárselo crudo a costa de los ciudadanos confiados e inocentes. A esa infamia la llaman “progresismo” para blanquear su rapacidad y codicia.
En todo momento, cualquiera, puede verse invadido por hordas salvajes que expoliarán su tranquilidad (mi caso), nos someterán y humillarán y hasta se mearan encima.
La Fotografía: Los “Dalton” (de aquí en adelante, para mejor entendernos) tienen luz, inaudito porque es una casa abandonada, y después okupada. La policía lo supo y no reaccionó de ningún modo para proteger los intereses de la compañía de suministro eléctrico, o de un particular, es decir, constataron un robo, frente a sus mismísimas narices, y les dio exactamente igual (son parte del complot). He descubierto el punto donde han efectuado el pinchazo, justamente en la esquina de mi casa, desde donde parten dos cables hasta su chabolo (la pared que se puede ver en la imagen es de mi casa). Mañana lunes, llamaré a la compañía suministradora para pedirles que revisen la instalación (que sean ellos quienes descubran el fraude); estoy intrigado con lo que pueda pasar. Lo contaré.

Pepe Fuentes ·