17 JULIO 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
Sevilla. Museo Bellas Artes
Soporte de imagen
-DIGITAL 51.200
Fecha de diario
2026-07-17
Referencia
10990

Los MICROVIAJES 6.2
¿Qué es la filosofía sino aprender a morir? ¿Qué es la ciencia sino una lucha contra la intrínseca imperfección del mundo? ¿Qué es el arte sino la promesa de una felicidad que se nos escapa?  Javier Gomá Lanzón
Miércoles, veintiséis de mayo de dos mil veintiséis

He llegado a la ancianidad con un nivel cultural lamentable. Me pregunto: ¿Ha qué he dedicado tantísimos años de mi vida en vez de aprender y entregarme a la deleitosa tarea del saber inabarcable? Me respondo: a nada de importancia, a rumiar tonterías o especular de qué modo podría excitarme con una supuesta vida intensa que tan solo habitaba en la epidermis, y más allá no iba. O sea, a ser un perfecto insustancial que se merece la más impenetrable oscuridad en torno suyo. Y, a fe mía, que ese indefinido contorno lo he conseguido plenamente. Ahora, ya de viejo, mi rasgo más definido es la invisibilidad (escribo mucho aquí sobre esa circunstancia que me es tan propia).
Valga esta digresión para rellenar de palabras una entrada que carece de contenido posible. Por qué, sencillo, porque nos acercamos al Museo de Bellas Artes y no tenía ni la más remota idea de lo que me encontraría. He visitado otros en otras ciudades, pero eran más diversos y heterogéneos con obras que abarcaban más disciplinas y épocas; sin embargo, el de Sevilla me impresionó hasta el asombro, dedicado en toda su extensión al barroco, renacimiento, clasicismo…
Lo primero que me admiró fue el majestuoso edificio que se construyó a partir de un convento mudéjar que fue derribado. Fue el arquitecto y escultor Juan de Oviedo quien asumió el proyecto de la construcción del complejo religioso y quien comenzó las obras en 1602, a instancias del Fray Alonso de Monroy, general de la Orden de la Merced. Está considerado de un estilo que se podría definir como manierista. No es hasta dos siglos después cuando se refunda como Museo de Bellas Artes de Sevilla (Museo de pinturas), por el Real Decreto de 16 de septiembre de 1835, con las obras procedentes de conventos y monasterios desamortizados por el gobierno liberal de Mendizábal.
Comenzamos la visita de la inmensa pinacoteca…
La Fotografía: Una de las varias cúpulas que había en el museo, magnífica sin lugar a duda.

Pepe Fuentes ·