"A veces lo necesario, ser simplemente guapo". Peter Handke

© 1982 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
1982
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-35 MM- TRI X 250
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
17 x 27 cm
Copiado máximo en soporte baritado
1
Fecha de diario
2004-05-31
Referencia
1808

DIARIO INTIMO.  Revisando negativos antiguos me encontré con esta fotografía. He necesitado positivarla  para estar seguro que era yo,  bajo este aspecto ya no existo, desaparecí por completo diluido en el tiempo. Ahora soy otro. 

© 2001 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2001
Localizacion
Fuerteventura (España)
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
29,7 x 42,0 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Año de copiado
2002
Fecha de diario
2008-07-24
Referencia
1280

He recorrido un largo camino, pero esta historia aún no ha terminado. Cada día me agarro a la necesidad con uñas y dientes, y todavía dudo. El arte da igual, es lo de menos. La belleza: ¿quién sabe? El arte y la belleza: ¿para quién? Supongo que el proceso es sencillo: alguien facultado para crear belleza o arte (no siempre es lo mismo), lo hace; y otros, con recursos suficientes, lo adquieren o lo pagan (no siempre es lo mismo). En el proceso: los intermediarios, que algo se llevan. Todo perfecto, el mecanismo funciona. Nada que objetar. La cuestión es ésta: cuando hacer arte, buscar la belleza o conseguir dinero, es secundario o relativo y sólo importa la propia supervivencia ¿se debe hacer o no? No lo sé: a mí sólo me interesa no desesperarme demasiado y sentirme vivo a la vez; pero dudo mucho que eso sea posible, sobre todo, porque no suele ser lo mismo.  

© 2006 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2006
Localizacion
Lago Powell (Utah, EE.UU.)
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
20 x 25 cm
Copiado máximo en soporte baritado
1
Copias disponibles
2
Año de copiado
2007
Fecha de diario
2006-11-16
Referencia
2136

DIEZ REFLEXIONES EXISTENCIALES DE UN HOMBRE INVISIBLE X.

El verbo se hizo carne. Ayer, al final del día, asistí a la inauguración de la exposición de un amigo (muy bonitas fotografías; siento algo de envidia porque yo no sé hacer fotografías tan bonitas y menos de colores, como él, qué le vamos hacer). Entonces, otro amigo, delante de unas cervezas y ya más tranquilos después del acontecimiento, me dijo que yo ahora estoy mucho mejor, porque  antes estaba –atormentado-. Me impresionó mucho que alguien que me conoce bien me dijera algo así. Enseguida empecé a buscar en el pasado momentos desgarradores y, aunque algunos me venían  a la memoria, enseguida se desvanecían lo que me hizo pensar en mi gran capacidad para la simulación, porque mi amigo no se equivocaba, faltaría más. Ahora ya no disimulo mi bienestar, estoy cojonudamente bien, “El alma define el secreto del cuerpo” Pascal  Quignard,  y espero que mi retrato y yo nos  parezcamos cada vez más (por eso hago pruebas de vez en cuando). Sólo me falta  firmar autógrafos y tatuarme un poquito (señal inequívoca de éxito), sí, como Beckham o García Alix (este último en fotografía) o quizá apuntarme a una minoría oprimida o racialmente discriminada, aunque como dice Porchia: “Si tienes un mundo, no lo pierdas buscando en él un mundo.”

© 2007 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2007
Localizacion
Toledo (España)
Copiado máximo en soporte baritado
2
Referencia
979
© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
pepe fuentes (Toledo (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD PAN F 50
Fecha de diario
2016-08-22
Referencia
522

EL DICHOSO TRÁMITE I. Dieciséis de agosto de dos mil dieciséis, martes, diez de la mañana: tenía una cita fatal con mi edad en un organismo de la administración del estado. Acudí. El asunto de mi esforzado desplazamiento era un trámite administrativo, burocrático o como quiera que pueda llamarse. Entré en un austero edificio rehabilitado a las nueve cincuenta. Un tipo, con uniforme de seguridad, salió a mi encuentro nada más verme. Me preguntó si tenía cita previa, contesté que sí (la había gestionado telefónicamente días antes). El tipo, amable, me pidió mi documento de identidad y, a continuación, actuó sobre una máquina que escupió un papelito donde había una contraseña (GS0003) y que debía servirme para acceder a una mesa de atención personalizada. Me senté en la primera fila de sillas rojas (había tres o cuatro más) dispuesto a desplegar mi paciencia, necesaria en estos casos. No había nadie más que yo en los asientos de esperar. Quince minutos más tarde no había pasado nada, salvo que el empleado de seguridad vino a pedirme disculpas por la tardanza. Le sonreí asintiendo por su detalle porque, a fin de cuentas, él no era responsable del absentismo de los funcionarios. No me sentía enfadado, quizá porque el trámite a realizar no me apetecía nada y debí pensar que cuanto más tarde mejor. Por fin, veintidós minutos después de la hora fijada, apareció mi número en la pantalla, hasta ese momento fundida en negro. Subí un pequeño tramo de escaleras para llegar a la mesa número uno que me había asignado la escasamente dinámica pantalla. Detrás de la mesa, un funcionaría de unos cuarenta y cinco años, con gafas, no muy agraciada y de un color grisáceo que no sé si era consecuencia de un bronceado playero que fatídicamente empezaba a desvanecerse o porque era así de turbia de nacimiento. Nos dimos los buenos días, ceremoniosos, me senté sin que me invitara a hacerlo e inmediatamente me preguntó: ¿qué quiere? Contesté escuetamente: -jubilarme-. No puso objeciones. Ni siquiera parpadeó, lo que me decepcionó íntimamente. A partir de ahí comenzó el trasiego de documentos sobre su mesa: DNI, certificados de los que iba provisto, preguntas sobre mis circunstancias (domicilio, teléfono, personas a mi cargo, y cuestiones muy formales). Respondí a todo pulcramente, a eso había ido, precisamente. Ella tecleó todos los datos que necesitaba y finalmente me dijo que bien, que ya estaba cursada la solicitud de jubilación y que ahora solo me quedaba esperar la resolución de ese imponente organismo a mi sensata y resignada petición…    

© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
pepe fuentes (Toledo (España)
Viraje
CLORURO ORO
Tamaño
18 x 22,7 cm
Referencia
296

Desde el primer viaje al último, siempre juntos…

Mi suerte: tanto tiempo con ella…

El pecho de Andy (Warhol)

Parejas I

"Las cosas que le ocurren a un hombre le ocurre a todos". Jorge Luis Borges.

Los retratos enfáticos…