Adoptando posturas interesantes ante la vida…
EL MAPA DE LOS DÍAS
64. Miércoles (23 de Junio de 2021)
Mi objetivo, a partir de ahora, será publicar un libro por cada uno de los apartados temáticos de los que me he ocupado (entre treinta y cuarenta) en este sitio web. No sé si me dará tiempo antes de cansarme o morirme. Será mucho trabajo, demasiado para las ganas que tengo. Me gustaría conseguirlo. El único propósito es sentarme encima y consolarme diciéndome -bueno, al menos he hecho esto-. Naturalmente, para que pueda quedarme tranquilo y mínimamente satisfecho, el trabajo tendrá que alcanzar un nivel de calidad máximo, acorde con mis capacidades, es decir, dar todo lo que pueda y sea capaz y no conformarme con menos. Otra cosa no valdría de nada.
Daré noticias en este diario cuando el libro se pueda visitar.
La Fotografía: De mil novecientos ochenta (tampoco estará en el libro con este viraje New Age). En aquellos años (el prodigioso lustro), muchas tardes y todos los fines de semana me dedicaba a fotografiar intensamente y casi todas las imágenes eran creaciones imaginativas: ideadas a priori o improvisadas más o menos automáticamente (al modo surrealista) en el propio campo de toma. Este modo de trabajar me hacía creer que era un artista inspirado, con mucho que decir y aportar. Lo bueno de ese autoengaño es que alimentaba incesantemente mi ilusión y eso era muy bueno para mí.
Había que dar forma a la «crítica» luego había que buscar imágenes «sugerentes y enigmáticas». Por ejemplo, una figura vestida con un riguroso terno estilo oficinista elegante. El planteamiento creo que era: qué hace un oficinista en un espacio impropio y ante un horizonte lejano? Debía ser algo así como que la paradoja o lo inexplicable pusiera en evidencia el absurdo. En aquel momento debí sentir la sospecha de que me pasaba de ingenuo o de obvio porque las fotografías las olvidé nada más hacerlas. Lo curioso del caso es que ahora, que mi ingenuidad ya no tiene justificación posible, esta serie de fotografías me gustan mucho más que cuando las hice, es más, me encantan. Sarcasmos saludables del paso del tiempo.