Crecí montado en una burra, en un paisaje donde había ovejas, caballos y mulas…

© 2014 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2014
Localizacion
Toledo, (España)
Tamaño
18 x 22,7 cm
Fecha de diario
2014-10-25
Referencia
7311

HISTORIAS DE UN HOMBRE SIN HISTORIA II:
Al día siguiente volví a coger la pesada máquina grande de fotografiar personas, animales y cosas (y también caracoles blancos) y me propuse llegar hasta el camino diario de andar (ir y volver). Me sentí exhausto nada más cerrar la puerta  de mi casa y avanzar un par de pasos pero continué determinado, sobreponiéndome a las ganas de volver y tumbarme a leer (que es lo que más me gusta). Ese día quería ver y fotografiar los caballos desganados y a la burra y la burrita y, quizá, a los caracoles blancos… 

«Hasta los signos vienen
las sombras torturadas
Pienso en el día en que los caballos aprendieron a llorar».
Antonio Gamoneda

© 2014 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2014
Localizacion
Toledo, (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD DELTA 3200
Fecha de diario
2014-10-26
Referencia
7290

HISTORIAS DE UN HOMBRE SIN HISTORIA III:
Y sí, tuve suerte; allí estaban los desanimados caballos, a lo suyo. Es decir, a Nada, salvo comer y comer y quedarse parados, aparentemente sin saber qué hacer, sin propósitos ni ilusión. Por eso entiendo muy bien a esos caballos, por eso me gustan. También me intriga y asombra su inexplicable mezcla de razas, tamaños y colores. También sus distintos estados de ánimo, aunque esencialmente todos hagan lo mismo: comer malas y resecas hierbas. Ninguno lo hace igual, cada uno marca su presencia. Pastan en tierras duras, ásperas e inhóspitas de tan feas, que ya solo sirven de vivero de pinchos. Yo también voy cada día a ese feo erial a pasear mi despropósito. Tal vez sea porque en el camino me encuentro con caballos en la cuneta, y entonces es cuando entiendo el sentido de lo que hacen y de lo que hago, la broma del asunto…
«En cualquier
caso,
los caballos son
bonitos»
Charles Bukowski

© 2014 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2014
Localizacion
Toledo, (España)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD DELTA 3200
Fecha de diario
2014-10-27
Referencia
7278

HISTORIAS DE UN HOMBRE SIN HISTORIA y IV:
Cada día, nos encontramos en la Nada, a veces nos miramos de soslayo y otras abierta e interrogadoramente, entendiéndonos siempre, me parece, porque ni ellos ni yo, esperamos nada, y cada uno seguimos a lo nuestro: ellos a comer incansablemente y a Nada más y yo yendo y viniendo, cada día, sin sentido ni propósito. Y a Nada más.
«Mi pensamiento es anterior a la eternidad pero no hay eternidad. He gastado mi juventud ante una tumba vacía, me he extenuado en preguntas que aún percuten en mí como un caballo que galopase tristemente en la memoria.
Aún giro dentro de mí mismo aunque sé que voy a caer
en el frío de mi propio corazón.
Así es la vejez: claridad sin descanso»
Antonio Gamoneda

© 2013 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2013
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-35 MM- ILFORD SFX. 200 (800)
Fecha de diario
2013-08-21
Referencia
6563

Un día cualquiera de este verano me sentía abatido, desganado. Apenas podía moverme. Sin embargo, conseguí reunir fuerzas suficientes para ir a dar mi paseo. Eran las nueve y media de la mañana y me tropecé con una circunstancia que me hizo gracia. Al final de mi recorrido habitual, junto a la orilla de río, vi el rebaño de ovejas cotidiano que siempre deambula por los alrededores de mi paseo (en la foto, una vaca, y es que en ese mismo sitio, unos días hay ovejas y otros vacas, blancas o negras, depende del día). Di la vuelta, y a cincuenta metros vi al pastor que se acercaba (silencioso, normalmente canturrea), con sus dos perros (también silenciosos) al lado. Los tres caminaban pesadamente, despacio, arrastrando los pies (y las patas); cuando el pastor llegó a cruzarse conmigo me preguntó: has visto a las ovejas? Sí –le contesté, responsablemente-, están un poco más adelante a la izquierda. Ambos continuamos nuestro camino y yo me alejé sonriendo por lo inaudito de la situación (nunca me había encontrado con un pastor que hubiera perdido sus ovejas). Claro, también podría haberle preguntado a él: -me has visto por el camino que traes? Porque también me he perdido y no me encuentro-. El pastor y sus perros parecían cansados y deprimidos, yo también. Ellos eran un caso de notorio absentismo y desgana, yo también. Los tres encontrarían su destino (a las ovejas), yo también (volvía a mi casa). Ellos, fatalmente, unos minutos después, seguirían haciendo lo mismo de siempre, yo también…

© 2013 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2013
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-35 MM- ILFORD SFX. 200 (800)
Fecha de diario
2013-08-24
Referencia
6562

…Por el camino de vuelta, trescientos metros más adelante, me encontré con una oveja sola y aparentemente desorientada que corría asustada. Poco después aparecieron cinco ovejas más que pasaron a mi lado vertiginosamente. Nerviosas…

© 2013 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2013
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-35 MM- ILFORD SFX. 200 (800)
Fecha de diario
2013-08-26
Referencia
6564

…Decidí hacerlas volver para llevárselas al pastor que, a estas alturas, no sabía dónde se habría metido. Las ovejas me obedecieron (ahora el más viejo era yo) y volvieron sobre sus pasos. Las dejé en la orilla del río y me fui a buscar al pastor. Por fin le encontré sentado tranquilamente a la sombra. Le conté que me había traído a seis de sus ovejas desorientadas y que las había dejado a unos trescientos metros. No se lo creyó y me dijo que debían ser algunas de las cabras de Fortunato (no me enfadé con él a pesar de que se muy bien cómo es una cabra, pero para el pastor, que parecía haberme calado, yo no debía ser un tipo fiable). No obstante, se vino conmigo de mala gana a buscar a las ovejas (o cabras, según él). Por el camino hacia donde las había dejado, charlamos cual Melibeo y Títiro y para mantener la innecesaria conversación, le conté que de niño y joven viví en este lado del río, y él, a su vez, me dijo que conoció a mis padres. También que tenía cuarenta y ocho años, luego a mis padres los conoció cuando era un chaval, aunque ya pastoreaba en el río, según me aclaró. Las seis ovejas perdidas aparecieron en una curva del camino presurosas y asustadas. Y sí, eran suyas, afirmó (te das cuenta, le tenía que haber dicho, pero no, no le dije nada). Me dio las gracias sentidamente. Di por finalizada la operación de salvamento de ovejas descarriadas y le dije que me iba. Se despidió diciéndome: -gracias alhaja-. Decididamente nuestra relación había mejorado mucho en la última hora. De vuelta, me dio por pensar que quizá lo de pastorear se me daría bien, aunque alguna oveja perdería, seguro. Probablemente, con las ovejas sacaría algo de beneficio, desde luego más que con la fotografía de la que no saco nada de nada. Además, las ovejas, seguro que me reconocerían de algún modo y hasta quizá me apreciaran por mi dedicación a su bienestar. Sí, pensaré seriamente en hacerme pastor y así, mientras procuro que perros rabiosos (o leones) no me maten las ovejas, haré poesía bucólica, como un Virgilio redivivo: «Por sí solas volverán las cabras al redil, llenas las ubres de leche, y no temerán los ganados a los corpulentos leones» Virgilio.

Sobrias, tranquilas, pausadas en su cadencioso caminar y sobre todo, magnificas y plenas de profundo ensimismamiento en su inexplicable quietud. En India, estos animales poseen privilegios inauditos….

"… sueño que mi rinoceronte corre sin descanso…" Masao Shimono

"...tendremos que ir al zoo de nuevo…" Charles Bukowski

“..Siento la curiosidad de los perros…" Antonio Gamoneda

"...en el estanque de los hipopótamos se expandía la lenta tranquilidad de los gordos…" Lobo Antunes

"ELEFANTE. El bromista del reino animal, que posee una nariz elástica…