11 MARZO 2016

© 2004 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2004
Localizacion
Madrid (España)
Soporte de imagen
-120 MM.- AGFA 100
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
CLORURO DE ORO B/N
Tamaño
46,5 x 58,2 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Copias disponibles
3
Año de copiado
2005
Fecha de diario
2016-03-11
Referencia
433

DIGRESIÓN ONCE.París-Austerlitz, Rafael Chibes (2015). Rafael murió en agosto del pasado año, a los sesenta y seis años. Este comentario sobre su última novela publicada es mi homenaje a un autor que literariamente me ha conmovido. En esta novela cuenta una apasionada primero, desapasionada después, o más bien fría, gélida, hasta llegar a momentos dolorosamente aversivos de  una relación entre un hombre maduro (cincuentón) y uno joven, en la veintena. Obviamente homosexuales. En esta convulsa historia, bella y dramáticamente contada, queda perfectamente relatada y matizada la construcción y deconstrucción de una pasión. El componente esencial de esa arrebatada atracción, en sus inicios, es la carne, el deseo, la conveniencia, los fluidos, el alcohol y un existencialismo desesperado. La deconstrucción comienza cuando la diferencia de edad se hace insoportable y termina imponiéndose la lógica inexorable de la carne, de los cuerpos que ya no pueden sostener el deseo. No, no es posible meter en una misma cama, en un mismo proyecto existencial, un evidente desajuste de tiempos: vitales y carnales. No, la carne joven, tersa e impoluta,  no soporta a la flácida, casi acabada ya. Siempre es la carne joven la que se asquea. Chirbes cuenta una historia triste como el acabamiento, desoladora como la enfermedad y la muerte. “Lo peor era que me había arrastrado a esa rutina sin objetivo, mero girar uno en torno del otro, devorándonos cada vez con menos apetito. Durante meses he llegado a creerme que mi ideal de vida coincidía con el suyo: envejecer juntos chapoteando en el pequeño estanque de los hábitos; digamos que el envejecería veintitantos años y varios miles de copas antes que yo, lo que supondría que, en nuestro pacto, yo mostraba la disposición de cuidarlo hasta el último aliento.” Rafael Chirbes

Pepe Fuentes ·