25 MAYO 2016

© 2016 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2016
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-35 MM- SFX 200 (800)
Fecha de diario
2016-05-25
Referencia
4108

UNO DE MAYO I (el día del trabajo, el día de la romería). Domingo. Yo no trabajo, luego no me siento aludido. Hace tiempo trabajé, pero apenas recuerdo lo que pasó en los largos años en que lo hice. Tampoco me sentí comprometido con el llamado sentimiento de “clase”. Todo ese largo y anodino periodo como trabajador por cuenta ajena (más de treinta años) no sirvió para que asumiera el rol que al parecer me correspondía y ya no hay ni habrá causa. Ahora, hasta dudo que ese equívoco y absurdo papel de trabajador sucediera realmente. A mí me habría gustado tener la misma relación con el trabajo que tuvo Marcel Duchamp: “Lo primero, la suerte que he tenido. Porque, en el fondo, nunca he trabajado para vivir. Soy de la opinión de que trabajar para vivir es, en cierto modo, una estupidez desde el punto de vista económico”. No me parece que ese farragoso y molestísimo asunto del trabajo sea en absoluto motivo de celebración y mucho menos de glorificación. No sé porqué estoy escribiendo estas gilipolleces porque el compromiso con las “causas” me importan una mierda. Tanto como yo pueda importar a las “causas”, es decir, nada de nada.  No pensamos ni un solo instante en la dichosa celebración y lo que hicimos esa tarde dominical fue ir a la gran romería que se celebra en mi ciudad. La llaman “El Valle” así, sin más. Nos acercamos Naty, Charlie Brown y yo. Hacía décadas que no pisaba esa fiesta popular. Se celebra enfrente de la ciudad, al otro lado del río que mucha gente cruza en una gran y fea barcaza (se parece a las de desembarco en las guerras); el resto del año permanece parada en el lado de la ciudad…